| Las
cuestiones clave asociadas con los recursos de tierras en Europa son la
planificación de la utilización de tierras en relación con la agricultura
y la expansión urbana, y la degradación del suelo debida a factores tales
como la contaminación y la erosión.
La continua expansión de la población, los cambios y crecimiento económicos
durante los últimos 30 años condujeron a demandas en pugna por tierras
para la agricultura, silvicultura, protección ambiental y esparcimiento,
y para el desarrollo urbano y de infraestructura. El índice promedio anual
de cambio en la ocupación del suelo en Europa Occidental es bastante reducido,
pero los cambios locales pueden ser significativos, especialmente en las
zonas densamente pobladas: el 74 por ciento de la población de Europa
se concentra en sólo el 15 por ciento de la superficie de su territorio
(EEA 1999). Al mismo tiempo, esas zonas experimentan elevados niveles
de actividad en la industria, transporte, servicios y otros sectores económicos,
con los problemas ambientales concomitantes.
|