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La destrucción y degradación de hábitat
es la amenaza más generalizada para la diversidad biológica
en la región (Wilcove y otros 2000). Los humedales de América
del Norte tienen una gran productividad biológica, proveen hábitat
a muchas especies y prestan servicios ecológicos esenciales, tales
como la absorción de aguas de inundaciones y la protección
de la calidad del agua mediante la filtración de contaminantes (Schmid
2000). La protección de los humedales es por consiguiente una cuestión
de interés primordial para la conservación de la diversidad
biológica en América del Norte. Otra cuestión clave
es la depredación, competencia, parasitismo e hibridación
con que amenazan las especies no autóctonas a las especies autóctonas.
Existen en América del Norte muchos ecosistemas diferentes, y
la diversidad biológica aumenta a lo largo de un gradiente norte-sur,
alcanzando en las Islas Hawai la mayor diversidad de especies. América
del Norte posee un alto porcentaje de los humedales del mundo, 24 por
ciento de los cuales se encuentra en Canadá donde cubren cerca
del 16 por ciento de su territorio (NRC 2001). Los humedales cubren aproximadamente
264 millones de hectáreas en América del Norte.
Según la lista de especies en peligro elaborada por Canadá,
había en mayo de 2001 un total de 352 especies que corrían
riesgo de extinción inminente o eventual (clasificadas como en
peligro, amenazadas, o motivo de preocupación especial), mientras
que en Estados Unidos 1.231 especies están clasificadas como en
peligro o amenazadas (Alonso y otros 2001, COSEWIC 2001). Aproximadamente
309 especies de vertebrados están amenazadas de extinción
en la región (véase el cuadro de barras).
Con el objeto de salvaguardar la diversidad biológica, América
del Norte ha apartado zonas protegidas. Más del 14 por ciento del
área terrestre de la región está actualmente protegida;
hay 4.521 sitios protegidos que cubren un área de aproximadamente
264 millones de hectáreas (UNEP-WCMC 2001b). Canadá ha firmado
y ratificado el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) y
continúa trabajando hacia la promulgación de una ley federal
sobre especies en riesgo. Los Estados Unidos no han firmado todavía
el CDB, pero poseen una ley vigorosa sobre especies en peligro que ha
sido utilizada eficazmente por las ONG para proteger grandes áreas
que sirven de hábitat a especies amenazadas.
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