Recursos
Los ecosistemas terrestres y acuáticos de la región son
muy variados. Entre los principales hábitat terrestres cabe mencionar
los bosques mediterráneos, los pastizales y los desiertos. Los
ecosistemas marinos incluyen humedales, manglares, lechos de algas y arrecifes
de coral. Los ríos en el Mashreq y los manantiales naturales en
toda la región representan los ecosistemas de agua dulce.
Se estima que ascienden a 800 las especies vasculares endémicas
en la región (Batanouny 1996), y que en sitios críticos
como las islas Socotra, en Yemen, 34 por ciento de todas las plantas vasculares
son endémicas (Al-Saghier 2000, Government of Yemen 2000). Hay
7 especies endémicas de mamíferos y 10 de aves (UNDP, UNEP,
World Bank y WRI 1998).
Los mares tienen una gran diversidad de especies: el Mar Rojo y el Golfo
albergan 200 especies de cangrejos, 20 de mamíferos marinos, más
de 1 200 de peces y más de 330 especies de coral (Fouda, Hermosa
y Al-Harthi 1998). Más del 11 por ciento de los corales son endémicos
en la subregión de la Península Arábiga (Sheppard,
Price y Roberts 1992). Existen hasta 12.000 especies marinas en el Mediterráneo,
lo cual representa entre el 8 y 9 por ciento de la riqueza de especies
marinas en el mundo (Bianchi, Dore y Morri 1995). Gran cantidad de vertebrados
están amenazados de extinción en la región (véase
el cuadro de barras).
La destrucción y fragmentación de hábitat han aumentado
considerablemente en la mayoría de los países durante los
tres últimos decenios debido al aumento de la población
humana y del consumo de recursos. La degradación de ecosistemas
terrestres y acuáticos únicos y la pérdida de recursos
genéticos son los problemas principales de Asia Occidental en materia
de diversidad biológica. La gestión de los recursos hídricos
y el mantenimiento de la diversidad biológica de las aguas interiores,
así como la caza excesiva de grandes mamíferos y aves, se
cuentan por consiguiente entre los principales problemas que afectan a
la diversidad biológica en la región.
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