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Una parte importante de los desechos sólidos
generados en los centros urbanos no es recolectada, pues se deposita en
las aguas superficiales y lotes baldíos o bien, se quema en las
calles. Este problema ha empeorado en los últimos 30 años.
En general, los desechos recolectados se tiran en vertederos abiertos,
muchos de los cuales no se operan de manera adecuada ni reciben el mantenimiento
conveniente, constituyendo una amenaza grave para la salud pública.
Sólo unas pocas ciudades asiáticas como Hong Kong y Singapur
y las de Australia, Japón y Nueva Zelandia tienen instalaciones
adecuadas para la eliminación de desechos sólidos. Sin embargo,
también estas ciudades tienen problemas para manejar los crecientes
volúmenes de desechos (ADB 2001).
A mediados de los años noventa Metro Manila generó 6.300
toneladas de desechos sólidos diarios, pero sus vertederos sólo
tenían capacidad para un poco más de la mitad de esa cantidad
(ADB 1996). La isla de Kiribati tiene graves problemas debido a la densidad
de la población ocasionada por la emigración interna y además
tiene poca tierra para eliminación de desechos. Al igual que en
muchas islas de atolón, los desechos sólidos se descargan
en las aguas costeras.
Pueden surgir graves problemas de salud y ambientales como consecuencia
de una eliminación inapropiada de los desechos. En las Islas del
Pacífico el agua dulce es escasa y los métodos para eliminación
de desechos sólidos que contaminan el agua son una fuente frecuente
de enfermedades intestinales, así como de infecciones de oídos
y ojos. En India, se atribuyó un brote de peste bubónica
en 1994 a la eliminación inadecuada de desechos sólidos
(Tysmans 1996)
La eliminación y tratamiento de desechos industriales, tóxicos
y peligrosos también causa serios problemas. El vertido de desechos
peligrosos es una práctica común en Asia Meridional y Sudoriental.
Países como Bangladesh, India y Pakistán se han convertido
en espacios de vertederos para importantes cantidades de desechos peligrosos
provenientes de países industrializados y ahora enfrentan cada
vez más protestas por la contaminación derivada de tales
desechos.
Un gran número de interesados directos participa en las políticas
y estrategias nacionales para el manejo de desechos. Los servicios de
manejo de desechos se han privatizado en países como Japón,
República de Corea, Malasia y Tailandia, medida que parece ser
un medio efectivo para mejorarlos al tiempo que genera más empleos.
No obstante, una gran parte de los desechos proviene de pequeños
productores, a quienes es difícil atender con los métodos
tradicionales.
| Transporte sostenible en Singapur |
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Con una superficie total de 650 km2 y una población de 4,1
millones, Singapur ha enfrentado retos graves relativos a su espacio
limitado y su alta densidad de población, al diseñar
su sistema de tránsito. El sistema de transporte público
de Singapur es una combinación de autobuses, líneas
de Transporte Rápido Colectivo, líneas de transporte
semicolectivo rápido y taxis, que actualmente cubre 5 de
los 7 millones de viajes que se realizan cada día, siendo
que 3 millones se efectúan en autobuses, 1 millón
en el Transporte Rápido Colectivo y otro millón en
taxis.
Singapur ha instituido un estricto sistema de asignación
de cuotas para los vehículos, bajo el cual se debe adquirir
un certificado antes de proceder a su registro. Esta medida permite
al gobierno restringir el aumento en el número de vehículos.
Un sistema electrónico de peaje aplica un cargo a los automóviles
en horas pico, lo que fomenta el uso del transporte público
entre los conductores de automóviles, o los obliga a tomar
caminos menos transitados. Los centros de inspección vehicular
realizan pruebas obligatorias a los automóviles de más
de tres años de antigüedad y sobre las emanaciones de
los escapes para garantizar que cumplan con los límites establecidos
por el Ministerio del Medio Ambiente. El gobierno también
ha introducido incentivos fiscales para promover el uso de vehículos
eléctricos e híbridos.
Fuente: Swee Say 2001.
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