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La mayoría de la población de Asia Occidental vive en zonas
urbanas, con la notable excepción de Yemen, en donde se espera
que la población predominantemente rural crezca un 2,7 por ciento
entre los años 2000 y 2015 (UNCHS 2001). Los últimos 30
años han traído importantes cambios económicos, políticos
y tecnológicos que han influido en la estructura y funcionamiento
de las zonas urbanas en Asia Occidental. Tres factores fundamentales han
delineado el paisaje urbano de la región (UNESCWA 1999):
- el auge petrolero de los años setenta y las marcadas fluctuaciones
de los ingresos provenientes del petróleo durante las dos décadas
siguientes;
- el movimiento a gran escala de los habitantes de la región
debido a conflictos armados y luchas civiles; y
- las fuerzas de la globalización que han representado, y siguen
representando, un papel esencial desde el inicio de los años
noventa, integrando a las naciones de Asia Occidental a la economía
global y dando relevancia al papel de la tecnología de información.
- Rapid economic growth, which occurred in most countries in the region
over the past three decades, was accompanied by population growth and
increased urbanization. There has been a massive migration of the population
from rural to urban areas in nearly all countries as well as immigration
of foreign workers into urban areas, especially in the Gulf Cooperation
Council (GCC) countries. Between 1972 and 1980, the total urban population
increased from 17.8 million (44.7 per cent of the total population)
to 27 million (55.8 per cent of the total population). The average annual
growth rate of the urban population in this period was 5.6 per cent,
substantially more than that of the general population, which was 3.6
per cent. Urbanization has continued to increase at a faster rate than
the total population (United Nations Population Division 2001a) although
there are marked differences in the level and pace of urbanization between
the subregions and among the countries of the region.
El rápido crecimiento económico que experimentó
la mayoría de los países de la región en las tres
últimas décadas fue acompañado de un crecimiento
demográfico y una mayor urbanización. Ha habido una emigración
masiva de la población de zonas rurales a urbanas en casi todos
los países, así como una inmigración de trabajadores
extranjeros a las zonas urbanas, especialmente en los países del
Consejo de Cooperación del Golfo (GCC). Entre 1972 y 1980, la población
urbana total aumentó de 17,8 millones (44,7 por ciento de la población
total) a 27 millones (55,8 por ciento de la población total). En
este periodo el índice anual de crecimiento de la población
urbana fue de 5,6 por ciento, registro muy superior al de la población
en general, que fue de 3,6 por ciento. La urbanización ha continuado
aumentando a un ritmo más rápido que la población
total (United Nations Population Division 2001a) aunque hay marcadas diferencias
en el nivel y ritmo de la urbanización entre las subregiones y
entre los países de la región.
Un crecimiento y una transición urbana espectaculares se dieron
en Omán, país en donde la población urbana aumentó
de 11,4 por ciento del total de la población en 1970, al 84 por
ciento para el año 2000. Actualmente todos los países de
la Península Arábiga tienen un nivel de urbanización
por encima del 84 por ciento, excepto Yemen, con un nivel de urbanización
de apenas 24.7 por ciento (véase el mapa). Para el año 2000
casi toda la población de Bahrein (92,2 por ciento), Kuwait (97,6
por ciento) y Qatar (92,5 por ciento) estaba viviendo en zonas urbanas
(United Nations Population Division 2001a).
El promedio de la tasa de crecimiento anual de las poblaciones urbanas
de Asia Occidental disminuyó durante las tres décadas pasadas,
de 6,1 por ciento en 1972 a 3,7 por ciento en el año 2000. Los
efectos de la Segunda Guerra del Golfo han sido particularmente significativos
para los índices de urbanización, debido a la repatriación
de millones de trabajadores extranjeros.
Aunque en las zonas urbanas se concentra cada vez
mayor parte de la población de Asia Occidental, aún es pequeña
la proporción de personas que vive en ciudades con más de
un millón de habitantes. En 1975 sólo dos ciudades tenían
una población total de más de un millón de habitantes
(Bagdad y Damasco), lo que representaba una cuarta parte de la población
urbana total de la región. El número de ciudades grandes
se ha duplicado cada diez años, llegando a 12 en el año
2000, aunque su población como parte de la población urbana
total sigue estando entre el 25 y el 37 por ciento. No obstante, el número
absoluto de personas que viven en estas ciudades aumentó de 3,88
millones a 23,8 millones entre 1975 y 2000.
Existe un vínculo inextricable entre la urbanización y
la transición económica de la región, que está
pasando de sociedades agrarias y nómadas a otra basada en la manufactura
y los servicios. El desarrollo económico ha traído consigo
una notable mejora en el bienestar de los pueblos de Asia Occidental,
que consiste en expectativas de vida mayores, ingresos más elevados
y una disminución en los índices de mortalidad infantil
(United Nations Population Division 2001b). Sin embargo, a pesar de estos
efectos, muchas ciudades están atravesando un proceso de transición
marcado por algunas influencias negativas. En algunas partes de la región
(Mashreq), el ritmo y la escala del cambio a menudo restringen la capacidad
de los gobiernos locales y nacionales para ofrecer servicios adecuados
a los sectores urbanos pobres. Ante estas situaciones, se pone en riesgo
la salud y bienestar (UNDP, UNEP, World Bank y WRI 1998). El crecimiento
de las poblaciones urbanas también es sinónimo de crecimiento
de la pobreza urbana. La mayoría de las grandes ciudades están
superpobladas y tienen altos niveles de contaminación atmosférica
debido al tránsito, consumo de energía y producción
industrial crecientes.
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