|
Las políticas articuladas en documentos tales como la Declaración y el
Plan de Acción de la Conferencia de Estocolmo, la Estrategia Mundial
para la Conservación, Nuestro futuro común, la Declaración de Río
y el Programa 21, sirvieron de orientación para la agenda ambiental
en el periodo 1972-2002. Los sistemas jurídicos vinculantes (algunos de
ellos anteriores a 1972) integran en la actualidad el cuerpo del derecho
ambiental internacional, suministrando la fuerza necesaria para alentar
su cumplimiento. Junto con la conformación de políticas y marcos legales,
las últimas tres décadas han sido testigo de una proliferación de instituciones
ambientales en los sectores público y privado, y en la sociedad civil
en general. Hoy en día, los ministerios o departamentos relativos al medio
ambiente son un hecho común en todas las regiones. El desarrollo sostenible
y las normas ambientales integran la lingua franca de la mayoría
de las grandes empresas, muchas de las cuales preparan informes sobre
el medio ambiente como parte de sus respectivas agendas. La sociedad civil
ha llegado a la mayoría de edad, y ya registra muchos logros en diferentes
niveles, desde el comunitario al internacional. Entre algunos de los éxitos
alcanzados desde 1972 cabe mencionar los siguientes:
- El tratamiento del agotamiento de la capa de ozono estratosférico
es una victoria notable para la buena gestión ambiental mundial. Sin
embargo, requiere una vigilancia continua.
- Las preocupaciones acerca de los niveles de contaminantes atmosféricos
comunes han contribuido a alentar las reducciones de los mismos en muchos
países, que se han materializado gracias a medidas normativas específicas,
tales como el establecimiento de normas para las emisiones y la calidad
del aire, y las regulaciones de base tecnológica y otros instrumentos
basados en el mercado.
- Se han introducido enfoques más holísticos para la gestión de tierras,
tales como sistemas integrados de nutrientes de suelos agrícolas y un
manejo integrado de plagas, que han dado resultados positivos para la
salud de los ecosistemas agrícolas en algunas regiones.
- Las políticas relativas al agua dulce han dejado de concentrarse en
los derechos ribereños para dedicarse a mejorar la eficiencia y la gestión
de las cuencas hidrográficas. Actualmente, la gestión integrada de los
recursos hídricos está ampliamente aceptada como una iniciativa estratégica
de políticas.
- Ha surgido un nuevo entendimiento teórico relativo a los beneficios
de los servicios prestados por los ecosistemas pero, en la práctica,
la información y los instrumentos normativos para protegerlos han sido
insuficientes o esporádicos.
- Recientemente, ha habido una evolución a partir de los enfoques agotadores
de recursos hacia otros que contemplan metas de sostenibilidad; asimismo
se observa un modesto desplazamiento hacia la adopción de enfoques más
integrados de políticas y gestión ambientales, interesados más en la
sostenibilidad de los ecosistemas y cuencas hidrográficas, por ejemplo,
que en preservar los rendimientos.
- Actualmente se reconoce que la reducción de la pobreza, el desarrollo
económico y la estabilidad del medio ambiente deben ser metas comunes.
Esto rompe con la idea dominante de los años setenta y ochenta que consideraba
que la protección ambiental y al desarrollo económico eran metas en
conflicto.
- La prosperidad y una sociedad civil más informada y activa han sidos
los motores clave de las políticas destinadas a encarar diversos problemas
ambientales que se evidenciaron al principio del periodo de 30 años
en las naciones desarrolladas. La calidad del aire ambiental y la contaminación
del agua proveniente de fuentes focalizadas han sido abordadas satisfactoriamente
en muchas áreas, el reciclado es más practicado, el tratamiento de las
aguas residuales ha mejorado, los residuos provenientes de la industria
de pulpa y papel han disminuido, mientras que las amenazas presentadas
por los desechos peligrosos se han reducido. Se ha declarado un número
creciente de zonas protegidas, destinándolas a la conservación y recreación.
- Está surgiendo un agrupamiento natural de políticas relativas a la
diversidad biológica cuyo núcleo es el CDB, y que además incluye una
serie de tratados e iniciativas, tales como la CITES, la CMS y la Convención
de Ramsar.
- El cambio tecnológico ha colaborado a aliviar algunas presiones sobre
el medio ambiente: una menor intensidad de material utilizado en la
producción, un cambio en los materiales y en el suministro de energía
para la provisión de servicios, un modesto avance en las tecnologías
renovables, y en algunas regiones, una significativa limpieza de industrias
anteriormente «sucias».
- En años recientes, la reducción de los riesgos ocupa un lugar más
preponderante en los programas de políticas, y se han reforzado los
mecanismos de respuesta y los sistemas de alerta temprana.
Según una observación general, muchas de las políticas mencionadas en
el presente capítulo no poseen criterios claramente definidos ni criterios
de ejecución específicos, o bien sus criterios no guardan relación directa
con la función ambiental, como lo evidencian, por ejemplo las políticas
económicas relativas a cuestiones impositivas, comerciales y de inversiones.
Aunque algunas de ellas tienen importantes vínculos con las cuestiones
ambientales (en algunos casos como fuerzas motrices clave de cambios en
el medio ambiente), sus propios criterios de evaluación se limitan por
lo general al desempeño económico. Ello ha hecho que su evaluación constituya
un reto especial desde una perspectiva ambiental y de desarrollo sostenible.
|