 |
| «China se convierte en uno de los importadores y exportadores
más importante del mundo, que a la larga rivalizará con Estados Unidos
por el posicionamiento como la mayor economía del planeta». |
 |
Mientras que los sistemas de gobierno y la planificación a más largo
plazo no se desarrollan convenientemente, los cambios regionales antes
descritos modifican las relaciones entre las regiones y la gestión concertada
de los recursos comunes. Estos recursos se incorporan cada vez más al
sistema económico mundial, pero las autoridades encargadas de su gestión
insisten en anteponer el potencial económico. En las regiones polares,
las empresas multinacionales negocian convenios, ya sea con naciones o,
en el caso del Ártico, directamente con las poblaciones indígenas. Más
zonas y más recursos (como el agua dulce) se ofrecen a la explotación
comercial.
Los sucesos en materia de seguridad internacional lucen aún menos
prometedores. Estados Unidos adopta una postura más unilateralista,
en la que participa sólo un número limitado de socios. Ello
alienta a otras naciones y regiones a seguir desarrollando sus fuerzas
armadas. De ahí que no se persigan oportunidades de cooperación
internacional más amplias. A los actos de terrorismo siguen periodos
de represalias en los que participan coaliciones efímeras. Esto
mantiene el problema en un nivel bastante moderado en el corto plazo,
pero poco hace para resolver las causas primordiales de descontento en
el largo plazo.
Con la influencia de grandes empresas nacionales y multinacionales asentadas
dentro de sus fronteras, muchos países adoptan un enfoque bastante
estrecho respecto de las negociaciones mundiales, en el que la principal
preocupación es la protección de sus respectivos intereses
nacionales más que los recursos comunes o compartidos. Los esfuerzos
por ratificar un tratado para resolver los problemas climáticos
no se concretan y se relegan en el primer decenio. Se alcanzan más
logros en otros ámbitos, como el control de ciertos contaminantes
orgánicos persistentes, pero incluso en esos renglones el alcance
de los convenios es limitado y las dificultades con los mecanismos de
aplicación conducen a resultados decepcionantes.
Las acciones emprendidas siguen teniendo como objetivo la solución de
problemas sociales y ambientales, pero se llevan a cabo principalmente
a nivel local. En Europa se redactan convenios que se refieren de manera
especial a los contaminantes transfronterizos y al gravoso legado ecológico
del antiguo bloque soviético. Esfuerzos similares se ponen en marcha en
otras regiones, aunque no siempre culminan en convenios formales e incluso
entonces muchos de los ya ratificados no se aplican de manera eficaz.
Se intenta vincular estos instrumentos de manera cruzada con tratados
comerciales y económicos. Sin embargo, al surgir los conflictos generalmente
se impone el imperativo económico. Cabe subrayar que el Acuerdo sobre
los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con
el Comercio (ADPIC) de la OMC tiende a invalidar convenios rivales reflejados
en el Convenio sobre Diversidad Biológica y otros tratados ecológicos
multilaterales. En Europa, se aspira por razones primordialmente económicas
al cambio de políticas considerado como el de mayor impacto en el medio
ambiente, la reforma a la Política Agrícola Común, a finales del primer
decenio del siglo.
 |
| «La mayoría de los avances en los ámbitos social y ambiental
son productos derivados de esfuerzos para mejorar el desarrollo económico».
|
 |
Las Naciones Unidas, otros organismos internacionales, ONG y algunas
empresas persisten en sus esfuerzos por avanzar en el logro de las metas
trazadas en el Programa 21, en la Cumbre Mundial de Desarrollo
Sostenible (WSSD) y en otros foros de importancia. Sin embargo, sin el
cabal compromiso de todas las naciones miembros y sin reformas fundamentales,
la Organización de las Naciones Unidas continúa su lucha
por representar el papel que muchos esperan de la institución.
Progresa lentamente en la coordinación internacional respecto de
problemas ambientales y sociales. Se apunta logros moderados en cuanto
a los esfuerzos para mantener la paz y prestar socorro en caso de desastres,
intervención que es solicitada cada vez con mayor frecuencia conforme
pasan los años. Sin embargo, la Organización reconoce que
en sus funciones prima más la reacción que la anticipación.
Las ONG también ven obstaculizados sus esfuerzos por fuerzas más
poderosas, con inclusión del ascenso permanente de los valores
individualistas en detrimento de los altruistas en la sociedad civil y
la vida pública. Cuando las ONG exhortan a otras instancias a trabajar
por el bien común, sus llamados suelen ser recibidos con complaciente
apatía. Las ONG que prosperan suelen ser aquellas que adoptan un
enfoque más orientado al mercado o que constituyen sociedades con
empresas comerciales y/o industriales en forma directa.
Sobre todo, la mayoría de los avances en los ámbitos social
y ambiental son productos derivados de esfuerzos para mejorar el desarrollo
económico.
|