Los inversionistas y los encargados de formular
políticas enfrentan una decisión histórica: invertir en
la infraestructura energética o esperar la recuperación
económica. Sin duda, con el avance de la crisis financiera
el mundo enfrenta serios problemas para el mercado
de capitales y la economía mundial, aunque no es una
cuestión disyuntiva. La inversión ecológica no es un lujo
que no podemos permitirnos, según afirman algunos
comentaristas.