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GEO-3: GLOBAL ENVIRONMENT OUTLOOK  
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La Estrategia Mundial para la Conservación

Los sucesos mencionados más arriba confirmaron que las cuestiones ambientales son sistémicas y para atenderlas se requiere de estrategias a largo plazo, acciones integradas y la participación de todos los países y todos los miembros de la sociedad. Esto se reflejó en la Estrategia Mundial para la Conservación (WCS), uno de los documentos primordiales que ayudaron a redefinir el ambientalismo posterior a Estocolmo. La Estrategia, lanzada en 1980 por la UICN, reconoció que para atender los problemas ambientales era necesario realizar un esfuerzo a largo plazo e integrar los objetivos de desarrollo y medio ambiente.

«Este es un tipo de desarrollo que ofrece mejoras reales para la calidad de vida humana y al mismo tiempo conserva la vitalidad y diversidad de la Tierra. La meta es un desarrollo que sea sostenible. Hoy puede parecer visionario, pero es alcanzable. Para un número cada vez mayor de personas también se presenta como la única opción razonable».

-World Conservation Strategy, IUCN, UNEP y WWF 1980.

La WCS contempló que los gobiernos en diferentes partes del mundo llevaran a cabo sus propias estrategias nacionales de conservación, alcanzando uno de los objetivos de Estocolmo, el de incorporar al medio ambiente en la planificación del desarrollo. A partir de 1980, más de 75 países han comenzado estrategias multisectoriales a nivel nacional, provincial, estatal y local (López Ornat 1996). Éstas se dirigen a atender problemas ambientales tales como la degradación de la tierra, la conversión y pérdida del hábitat, la deforestación, la contaminación del agua y la pobreza.

Principios generales de la Carta Mundial de la Naturaleza
  • No se comprometerá la viabilidad genética de la Tierra; los niveles de población de todas las formas de vida silvestre o domesticada deben ser suficientes al menos para su supervivencia, para cuyo fin se deberá resguardar el hábitat necesario.
  • Todas las zonas de la tierra, tanto terrestres como marinas, estarán sujetas a estos principios de conservación; se dará protección especial a zonas únicas, a muestras representativas de los diferentes tipos de ecosistemas y los hábitat de especies raras o en peligro.
  • Los ecosistemas y los organismos, así como los recursos terrestres, marinos y atmosféricos que el hombre (sic) utiliza, deberán ser administrados para conseguir y mantener una productividad sostenible óptima, pero de ninguna manera que ponga en peligro la integridad de los ecosistemas o especies con las que coexisten.
  • La naturaleza será protegida contra la degradación ocasionada por guerras y otras actividades hostiles.
Fuente: UNGASS 1982.