About UNEP UNEP Offices News Centre Publications Events Awards Milestones UNEP Store
GEO-3: GLOBAL ENVIRONMENT OUTLOOK  
UNEP Website GEO Home Page
UNEP Website GEO Home Page

Degradación del suelo

El aumento de superficies impermeables junto con la disminución de la cubierta forestal condujo a mayores inundaciones (como muestra esta foto de Portugal), flujos de lodo y deslizamientos de tierras.

Fuente: PNUMA, Angelo Sande, Topham Picturepoint.

El daño causado a los suelos europeos por las actividades humanas está aumentando; entre las consecuencias se cuentan la impermeabilización de la superficie del suelo, la contaminación local y difusa, y la erosión del suelo. Pese a que se admite en general que la degradación del suelo es un problema grave y extendido en Europa, no se ha cuantificado y no se conocen con precisión su distribución geográfica y verdadera extensión.

El aumento de superficies impermeables debido a cambios en la utilización de tierras junto con una disminución en la cubierta forestal acrecentó la frecuencia y magnitud de las escorrentías de aguaceros, y ello provocó inundaciones, flujos de lodo y deslizamientos de tierras (EEA y PNUMA 2000). Los aumentos en los daños causados por las inundaciones fueron también consecuencia del desarrollo de llanuras aluviales con fines industriales y residenciales.

La contaminación del suelo sucede en toda Europa, aunque la acidificación del mismo a causa de la lluvia ácida ya no se considera un problema de gran envergadura al haber decrecido un 50 por ciento desde el decenio de los ochenta (EEA 1999). La contaminación es particularmente grave en las zonas urbanas debido a las actividades industriales y a la eliminación inadecuada de residuos, así como en zonas con una larga tradición relacionada con la industria pesada, la minería y actividades y accidentes militares. En todo el sudeste de Europa, las tierras que ya sufrían estrés a causa de prácticas deficientes de ordenación han resultado aún más dañadas debido a asentamientos militares y de refugiados, a minas terrestres (tanto como el 27 por ciento del barbecho de Bosnia todavía está minado) y a otros artefactos que no han explotado (REC 2000). En Europa Oriental, los proyectos de riego e hidroelectricidad de gran envergadura combinados con la gestión deficiente del agua causaron la salinización y sobresaturación de vastas zonas, especialmente en Azerbaiyán, Belarús, la Federación de Rusia y Ucrania.

La principal causa de la erosión del suelo en Europa es el agua y, en gran medida, es el resultado de prácticas agrícolas insostenibles, el desmonte de bosques y el pastoreo excesivo. La erosión del suelo es más grave en la región mediterránea. Se ha vuelto irreversible (lo que se traduce en la pérdida de más de 1 tonelada/hectárea/año durante 50-100 años) en algunas zonas de tierras del Mediterráneo y en las regiones de sue los negros de la República de Moldova, la Federación de Rusia y Ucrania. La erosión es un problema particular de la Comunidad de Estados Independientes: en 12 países, 475 millones de hectáreas (79 por ciento) de tierras agrícolas están afectadas hasta cierto punto por la erosión del suelo (Interstate Statistical Committee 1999).

Inundaciones y deslizamientos de tierras en Italia (número de sucesos)

En los últimos 20 años, las inundaciones y deslizamientos de tierras afectaron a más de 70.000 italianos y causaron daños económicos de casi 11.000 millones de euros. Las repercusiones reales se han calculado por menos de su valor, ya que los datos disponibles corresponden sólo a unos pocos sucesos.

Fuente: EEA y PNUMA 2000.

Vulnerabilidad a la erosión hídrica: Europa

La principal causa de la erosión del suelo en Europa es el agua, y el problema se agrava en la región del Mediterráneo y en las regiones de suelos negros de la República de Moldova, la Federación de Rusia y Ucrania.

Fuente: USDA 2001.

A diferencia de otros medios, no se han establecido objetivos específicos para la conservación del suelo y raramente se la toma en cuenta en las actividades sectoriales de planificación tales como los corredores de transporte transnacionales. A nivel nacional, algunos países formularon legislación, políticas y directrices para mejorar o prevenir una mayor degradación del suelo, pero las medidas normativas están principalmente dirigidas a combatir la contaminación en otras áreas, y afectan a los suelos sólo indirectamente. La vigilancia del suelo establecida por ley se realiza en varios países pero rara vez está específicamente dirigida a la protección de suelos; por lo tanto, el cumplimiento de las políticas no se puede cuantificar y la comparabilidad a nivel europeo sigue siendo débil. La elaboración de un marco normativo común que reconozca la función del suelo, dirigido a la sostenibilidad, tendría múltiples beneficios y mejoraría el medio ambiente europeo en su totalidad.