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GEO-3: GLOBAL ENVIRONMENT OUTLOOK  
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Pérdida de bosques naturales y degradación de los bosques

En los Estados Bálticos y en la parte occidental de la antigua Unión Soviética la mayor parte de la deforestación causada por tala tuvo lugar en la primera mitad del siglo XX. Después de la Segunda Guerra Mundial se pusieron en marcha enormes programas de reforestación junto a la tala industrial. En la Federación de Rusia ha habido en los últimos años una disminución importante en la extracción de productos forestales, fenómeno relacionado con la disminución generalizada de la actividad industrial en toda la antigua Unión Soviética. A finales del decenio de los noventa la extracción total equivalía a sólo un cuarto y un tercio de las cantidades que se extraían en los años setenta y ochenta respectivamente (FAO 2001a).

Cambio en la superficie de la tierra forestada entre 1990 y 2000 por subregiones: Europa
  Área terrestre total (millones de ha) Área forestada total 1990 (millones de ha) Área forestada total 2000 (millones de ha) % de tierras forestadas en 2000 Cambio 1990-2000 (millones de ha) % de cambio por año
Europa Central 209,3 48,9 50,3 24,0 1,3 0,3
Europa Orienta 1 789,3 870,7 875,1 48,9 4,4 0,0
Europa Occidental 360,8 122,4 125,9 34,9 3,6 0,4
Europa 2 359,4 1 042,0 1 051,3 44,6 9,3 0,1
Fuente: recopilación a partir de FAO 2001a.  Observación: las cifras de las sumas han sido redondeadas.

En la antigua Unión Soviética a partir de 1918, y durante los años cincuenta en los países de Europa Central y Europa Oriental se nacionalizaron grandes áreas de bosques; también se establecieron distintas categorías de bosques protegidos (OECD y World Bank 1993). A medida que aumenta la pobreza en estos países y que se pierden los medios de sustento tradicionales de la era comunista, las zonas y bosques protegidos de Europa Central y Oriental se ven sometidos a presiones provenientes de la tala ilegal de árboles, que en algunos lugares ha llevado a ciertas especies al borde de la extinción. Una tendencia a la privatización, que no deja de crecer en algunos países desde 1990, está reduciendo también el área de los bosques protegidos (EEA 1995), aunque vastos terrenos forestados en la República de Komi y en la cuenca del lago Baikal han sido declarados recientemente Sitios de Patrimonio Mundial por la UNESCO, lo cual interrumpió grandes operaciones de tala que se planificaban en dichas zonas (RFSCEP 2000).

La contaminación industrial ha producido una importante degradación forestal. Vastas regiones forestales en Europa Central y Oriental sufren todavía las consecuencias persistentes de la acidificación, aunque se han reducido las emisiones de SO2 y la «lluvia ácida» (véase la sección «Atmósfera») y pareciera que la situación de deterioro se ha estabilizado (EEA 1997 y UNECE y EC 2000). En la Federación de Rusia los bosques degradados se encuentran alrededor de los centros industriales situados en los Urales, la Península Kola y Siberia; sólo en la región siberiana de Norilsk se han dañado más de 500 000 hectáreas de bosques (Mnatsikanian 1992). El desastre de Chernóbil afectó alrededor de 1 millón de hectáreas de bosques en la Federación de Rusia, como así también en Belarús y Ucrania. Esos bosques han sido excluidos del uso y acceso del público por todo el futuro previsible (FAO 2001a).

A mediados de los años noventa se perdieron grandes extensiones de bosques en la Federación de Rusia por otras causas ajenas a la tala. Los insectos fueron responsables del 46 por ciento del daño, los incendios de bosques del 33 por ciento y las condiciones climáticas adversas del 16 por ciento (MoNP Russian Federation 1996). El futuro de los 850 millones de hectáreas de bosques templados y boreales de la Federación de Rusia (que representan el 22 por ciento del total mundial y cuya superficie es más grande que la de cualquier otro país) es importante no sólo para el país sino para toda la región por la función que cumplen como sumidero de carbono (véase «Las regiones polares»). Todos los bosques en la Federación de Rusia son de propiedad del estado y están divididos en tres grupos con fines de gestión (véase el recuadro).

La gestión de los bosques más extensos del mundo: las tierras forestales en la Federación de Rusia

GRUPO I
Bosques protegidos

GRUPO II
Bosques multiuso
GRUPO III
Bosques de uso comercial
21 por ciento del área forestal total 6 por ciento del área forestal total 73 por ciento del área forestal total
 
Regímenes de tala estrictos Tala restringida a la cantidad del crecimiento anual Tala rasa permitida
 
Cambios en la proporción del área forestal 1966-88:
En aumento En aumento En disminución
Fuente: FAO (2001a).

La tala de bosques para convertirlos en tierras agrícolas, la construcción de terrazas y el desarrollo de huertas de árboles frutales han tenido consecuencias adversas sobre el medio ambiente y la diversidad biológica en Europa Sudoriental, especialmente en Albania, Bosnia y Herzegovina, y Macedonia. Los ecosistemas forestales, especialmente los que están situados cerca de asentamientos rurales, se han degradado considerablemente debido a la explotación excesiva para obtener leña y al pastoreo excesivo (REC 2000). La severa crisis energética de mediados de los años noventa en Armenia y Georgia fue causa de talas ilegales en gran escala con fines de calefacción y cocción de alimentos en los hogares (Radvadnyi y Beroutchachvili 1999). Los bosques afectados fueron los de robles y otras variedades de árboles que se caracterizan por una diversidad biológica alta en comparación con otros tipos de bosque. La tala de tierras de arbustos y de bosques en zonas costeras también ha causado problemas, especialmente para las aves que usan esos hábitats para nidificar (REC 2000).

En torno al Mediterráneo los bosques se están degradando desde hace siglos debido al pastoreo excesivo y a la extracción de leña, y poco es lo que queda de bosques en estado natural (FAO 2001a). Los incendios son uno de los mayores enemigos de las zonas boscosas del Mediterráneo a causa de las condiciones climáticas (aire seco y vientos fuertes) y la combustibilidad de la cubierta vegetal; se calcula que se incendian por año un promedio de 500 000 hectáreas. Los incendios son causados casi siempre por los humanos: en zonas de pastoreo tradicional son frecuentes todavía los ‘incendios de pastizales’, especialmente en tierras de matorrales, mientras que en otras partes la mayoría de los incendios se debe a la negligencia más que a una intención delictiva. El número de incendios crece rápidamente en los años de sequía, especialmente en las zonas turísticas.