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GEO-3: GLOBAL ENVIRONMENT OUTLOOK  
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Agua dulce: África

Los recursos hídricos renovables de África alcanzan una media de 4.050 km3/año. En 2000, suministraron un promedio de alrededor de 5.000 m3/cápita/año, significativamente menos que la media mundial de 7.000 m3/cápita/año y menos que la cuarta parte de la media en América del Sur equivalente a 23.000 m3/cápita/año (Shiklomanov 1999 y United Nations Population Division 2001).

Variabilidad de las precipitaciones en la cuenca del lago Chad

Durante los últimos 30 años, la superficie del lago Chad varió considerablemente, de 25.000 a 2.000 km2, debido a la variabilidad de las precipitaciones durante ese período. El lago sustenta vida silvestre de importancia mundial, especialmente aves migratorias. Las actividades económicas de alrededor de 20 millones de personas se basan en los recursos lacustres. Un nuevo proyecto financiado por el FMAM en la cuenca del lago Chad apunta a disminuir la degradación ambiental mejorando la cooperación entre las partes interesadas y las afectadas, y confiriendo a las comunidades locales los beneficios obtenidos de las actividades relativas al proyecto.

Fuente: Coe y Foley 2001.

Lago Chad en 1973 y 1997; el color rojo indica la presencia de vegetación en el lecho del lago.

Fuente: NASA 2001.

Sin embargo, la distribución tanto de las aguas superficiales como de las subterráneas es desigual. Por ejemplo, la República Democrática del Congo es el país más húmedo, ya que cuenta con una media anual de recursos hídricos renovables internos de 935 km3 comparados con el país más seco de la región, Mauritania, donde la media anual es de 0,4 km3 (UNDP, UNEP, World Bank y WRI 2000). La distribución geográfica de los recursos hídricos en la región no coincide con las densidades demográficas más altas, eso provoca estrés hídrico o dependencia de fuentes externas de agua en numerosas zonas (especialmente en centros urbanos).

Al menos 13 países sufrieron estrés hídrico o escasez de agua (menos de 1.700 m3/cápita/año y menos de 1.000 m3/cápita/año respectivamente) en 1990 y se pronostica que la cifra se duplicará en 2025 (PAI 1995). Ello significa un importante reto para quienes están a cargo de la planificación de recursos hídricos en lo relativo al abastecimiento y distribución.

Las aguas subterráneas son una fuente primordial de agua en la región ya que aportan el 15 por ciento de los recursos africanos (Lake y Souré 1997). Los principales acuíferos se encuentran en las cuencas del Sahara septentrional, Nubia, Sahel y Chad así como también en el Kgalagadi (Kalahari). Las aguas subterráneas se utilizan para fines domésticos y agrícolas en muchas zonas, particularmente en las subregiones más áridas donde los recursos de aguas superficiales son limitados. Sin embargo, las zonas que dependen en gran medida de las reservas de agua subterránea también corren el riesgo de enfrentar escasez de agua, ya que se la extrae a un ritmo mucho mayor que el de recarga.