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GEO-3: GLOBAL ENVIRONMENT OUTLOOK  
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Contaminación

Incidentes del transporte marítimo petrolero en Europa (en número)

Aunque el número de incidentes relacionados con el transporte de petróleo ha aumentado en los dos decenios pasados, la proporción que resulta realmente en derrames de petróleo está disminuyendo.

Fuente: MAP y REMPEC 1996a.

Aunque los buques están considerados como un medio de transporte favorable al medio ambiente, pueden causar efectos ambientales negativos importantes si no cumplen con las normas. El transporte marítimo aumentó 35 por ciento en la Unión Europea entre 1975 y 1985, pero desde entonces se ha mantenido equilibrado (EUCC 1997). Esto ha tenido un efecto en las emisiones de SO2: el transporte marítimo representa ahora entre 10 y 15 por ciento de las emisiones totales de SO2 (EEA 1999b). Se calcula que 30 por ciento de todos los buques mercantes y 20 por ciento de las embarcaciones petroleras mundiales (véase el mapa) cruzan el Mediterráneo cada año (MAP y REMPEC 1996b).

La contaminación procedente de fuentes terrestres es todavía grave en numerosas zonas. Muchas de las 200 plantas nucleares que operan en Europa (EEA 1996b) se hallan en regiones costeras o aledañas a ríos importantes. Desde el decenio de los sesenta, las descargas radioactivas provenientes de las flotas nucleares de la armada de la antigua Unión Soviética han afectado zonas remotas de los Océanos Ártico y Pacífico (Yablokov 1993).

Rutas de los buques petroleros en el Mediterráneo

Alrededor de 30 por ciento de todos los buques mercantes y 20 por ciento de los barcos petroleros mundiales cruzan el Mediterráneo todos los años. Fuente: MAP y REMPEC 1996b.

Fuente: MAP y REMPEC 1996b.

Alrededor de 150 submarinos nucleares decomisados se oxidan en los puertos de la Península de Kola, Kamchatka y el lejano oriente de Rusia, lo que representa una amenaza ambiental potencial. Aunque la Comisión de Helsinki (HELCOM) establece que no hay ninguna amenaza ambiental por armas químicas o sustancias radioactivas en el medio marino del Báltico, algunos grupos de ciudadanos aún están preocupados (HELCOM 2001). Las descargas de plantas nucleares reprocesadoras del Reino Unido y Francia también son motivo de preocupación en la zona marítima del Mar del Norte y del Atlántico (OSPAR 2001).

La contaminación causada por metales pesados y contaminantes orgánicos persistentes, y la contaminación por microbios y otras sustancias, ocurren en todo los mares europeos. Sin embargo, se han dado algunas mejoras significativas:

  • Los aportes de metales pesados peligrosos y de sustancias orgánicas en el Atlántico Nororiental disminuyeron considerablemente entre 1990 y 1998 después de incrementarse a lo largo de varias décadas. Los aportes de metales pesados a la atmósfera en el Mar Negro también disminuyeron, lo que muestra el efecto de las políticas de reducción de la contaminación atmosférica en los países circundantes (EEA 2001).
  • Entre 1985 y 1998, las concentraciones de nitrato disminuyeron 25 por ciento (contra un objetivo de 50 por ciento) en las zonas costeras incluidas en la Convención para la protección del medio marino del Atlántico Nororiental (la Convención de OSPAR) y la Comisión de protección del medio marino en la zona del Mar Báltico (EEA 2000).
  • El contenido reducido de fosfato en detergentes y otras medidas como el tratamiento de las aguas residuales en zonas de captura han provocado una disminución de las concentraciones de fosfato en algunas regiones, como Skagerrak, Kattegar, la alemana Bight y la zona costera holandesa (EEA 2000).

Sin embargo, el tratamiento de las aguas residuales necesita mejorarse. Las concentraciones de población también generan altos niveles de aguas residuales, que a menudo no son tratadas lo suficiente como sucede en el caso de los mares Mediterráneo, Adriático y Negro. Hasta finales del decenio de los ochenta, grandes ciudades en las costas del Mar Báltico, como San Petersburgo (4 millones de habitantes) y Riga (800.000 habitantes), no contaban con plantas de tratamiento de agua (Mnatsakanian 1992).

Los desechos sólidos también representan un problema en algunos mares europeos. Un estudio reciente reveló que la eliminación directa de los hogares, las instalaciones turísticas y la escorrentía procedente de vertederos costeros constituyen las principales fuentes de desechos sólidos en la costa, la superficie del mar y los fondos marinos en la región del Mediterráneo.