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GEO-3: GLOBAL ENVIRONMENT OUTLOOK  
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Atmósfera: Europa

Contaminación atmosférica

En Europa fue donde primero se consideró la contaminación atmosférica como una de las amenazas a la salud humana y a los ecosistemas. Ya en 1979, en la reunión de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa (ONU-CEE) en Ginebra, se firmó el Convenio sobre la Contaminación Atmosférica Transfronteriza a Gran Distancia (CLRTAP), que entró en vigor en 1983. El objetivo del Convenio es contener las emisiones antropógenas de sustancias nocivas.

Consecuencias para la salud de la contaminación atmosférica causada por el transporte vial en Austria, Francia y Suiza
En una reciente evaluación de los efectos de la contaminación atmosférica en la salud, realizada en Austria, Francia y Suiza, se puso en evidencia que la contaminación causada por automóviles mata más gente que los accidentes de tránsito en estos tres países. La exposición prolongada a la contaminación atmosférica provocada por los automóviles causa anualmente 21.000 muertes prematuras por enfermedades respiratorias y cardíacas en la población de adultos mayores de 30 años. En comparación, el total anual de muertes por accidentes de tránsito en esos países asciende a 9.947. Además la contaminación atmosférica provocada por automóviles en los tres países causa anualmente 300.000 casos de bronquitis infantil, 15.000 casos cardíacos que requieren hospitalización, 395.000 ataques de asma en adultos y 162.000 en niños, y aproximadamente 16 millones de días-persona de actividades restringidas debido a dificultades respiratorias en la población adulta mayor de 20 años. El costo total de estos efectos en la salud asciende a 27.000 millones de euros por año, es decir, al 1,7 por ciento del PIB combinado de los tres países. Esto equivale a 360 euros anuales por persona (Kunzli y otros 2000).

Los sectores y actividades principalmente responsables de contaminación atmosférica en Europa Occidental durante los tres últimos decenios han sido la energía, el transporte, la industria, la agricultura, el uso de solventes, y el almacenamiento y distribución de combustibles fósiles. En los países de Europa Central y Oriental los sectores de la energía eléctrica y de la industria pesada han sido tradicionalmente los mayores contaminadores, mientras que el sector del transporte lo era sólo en las grandes ciudades. A comienzos de los años noventa la recesión económica produjo una disminución de la contaminación atmosférica en Europa Central y Oriental, pero al mismo tiempo hubo un gran aumento en el uso de los automóviles privados. Por ejemplo, aun durante los peores años de la recesión (1990-1994) el número de automóviles privados en Armenia, Rusia y Ucrania aumentó más del 100 por ciento (FSRFHEM 1996). Este rápido aumento ha hecho del transporte una de las causas cada vez más importantes de los problemas de calidad del aire que padecen Europa Central y Oriental.

Emisiones de SO2 en países del EMEP (millones de toneladas por año)

Durante el periodo 1980-98, las emisiones de SO2 de los países miembros del Programa de cooperación para la vigilancia continua y la evaluación del transporte a gran distancia de contaminantes atmosféricos en Europa (EMEP) se redujeron en un 56 por ciento.

Fuente: Vestreng y Støren 2000.

Las emisiones de la mayoría de los contaminantes clave de la atmósfera han disminuido en toda Europa desde comienzos de los años 1980. Ya para el año 2000, las emisiones de los compuestos de azufre se habían reducido a menos de un tercio de los niveles de 1980 en Europa Occidental, y a dos tercios de dichos niveles en Europa Central y Europa Oriental. (EEA 2001a, UNEP 1999). Se observó además una recuperación importante del balance ácido natural del agua y los suelos, lo que se atribuye principalmente a la reducción de las emisiones de SO2, pero estas emisiones siguen siendo todavía muy altas como para que se eviten consecuencias serias en los ecosistemas sensibles. Las cifras promedio, sin embargo, ocultan las grandes diferencias existentes entre países y subregiones. Entre 1990 y 1998, por ejemplo, las emisiones de SO2 aumentaron un 7 por ciento en Grecia y un 3 por ciento en Portugal, mientras que se registraron disminuciones del 71 y 60 por ciento en Alemania y Finlandia respectivamente (EEA 2000). Las emisiones de NOx y de NH3 no han disminuido de manera significativa en Europa Occidental, con excepción del NOx en Alemania y en el Reino Unido, pero las emisiones de NOx se han reducido en muchos países de Europa Central y Oriental (Czech Environmental Institute y Ministry of the Environment 1996, EEA 2001b, GRID-Budapest 1999, GRID-Warsaw 1998, Interstate Statistical Committee 1999, OECD 1999a, UNECE/EMEP/MSC 1998). La falta de vigilancia de las emisiones de metales pesados, COP y partículas en suspensión no permite establecer de manera convincente las tendencias imperantes, pero es claro que la materia particulada y los precursores de ozono troposférico siguen presentando problemas serios (EEA 2000).

Emisiones de SO2 (en miles de toneladas): Articulación de las políticas con la reducción de emisiones en los Países Bajos

En los Países Bajos el cambio de petróleo a gas natural como combustible produjo una neta disminución de las emisiones de SO2 hasta mediados de los años ochenta, época en que el aumento en el uso del carbón invirtió la tendencia. Desde 1983 se ha reducido el contenido de azufre en el carbón, y en 1986 se comenzaron a instalar unidades de desulfuración de gases de chimenea en las centrales eléctricas holandesas. Alrededor de 1996 el 96 por ciento de las mismas estaba ya equipada con dichas unidades.

Nota: la línea de referencia en la parte superior del diagrama se basa en la electricidad producida.

Fuente: EEA 2000.

En Europa Occidental, las emisiones de SO2, NOx y NH3 se han desconectado claramente del crecimiento del PIB, lo que significa un cierto grado de eficacia de las medidas adoptadas (EEA 2001a). En algunos de los países de Europa Central y Oriental que posiblemente entrarán en la primera tanda de adhesión a la Unión Europea (UE), la reestructuración económica y las iniciativas ambientales parecen haber tenido también un efecto positivo en la reducción de la contaminación atmosférica. En otros países de Europa Central y Europa Oriental, el principal factor en la reducción de la contaminación atmosférica pareciera haber sido la caída de la producción industrial como consecuencia de la recesión (OECD 1999a y b, UNECE 1999). En países como Rusia y Ucrania, las emisiones por unidad de PIB han aumentando realmente, pero el efecto ha sido disimulado por la caída general del PIB (SCRFEP 1999).

Es evidente que las reducciones en las emisiones se deben, al menos parcialmente, a las medidas nacionales y locales adoptadas para lograr las metas establecidas por el Convenio sobre la Contaminación Atmosférica Transfronteriza a Gran Distancia (CLRTAP) y sus Protocolos, y a las directivas de la UE en materia de emisiones contaminantes de la atmósfera, tales como la Directiva sobre la limitación de las emisiones de ciertos contaminantes atmosféricos provenientes de grandes instalaciones de combustión (1988) y las diversas directivas sobre emisiones producidas por vehículos, cambio a gasolina sin plomo, mayor calidad de los combustibles diesel y mejor diseño de los motores. A pesar de estos claros avances, no se han logrado todavía muchas metas relativas a la reducción de contaminantes atmosféricos. En Europa Occidental sólo se lograron las metas en materia de SO2 establecidas por la UE y la Convención sobre contaminación atmosférica transfronteriza antes de la fecha límite (que era fines de 2000); menos avances se han logrado con respecto a NOx, NH3 y COV. Se espera que dos medidas europeas recientes logren mayores reducciones de contaminantes atmosféricos: la Propuesta de directiva de la UE por la que se fijan los límites nacionales de emisión de determinados contaminantes atmosféricos (NECD), y el Protocolo al CLRTAP para reducir la acidificación, la eutrofización y el ozono troposférico. En muchos países europeos será necesario adoptar medidas adicionales si se quiere lograr las metas propuestas por la NECD y el Protocolo al CLRTAP. En Europa Occidental, medidas de tipo «no técnico» para controlar la contaminación, como el cobro al uso de las carreteras o aprobar incentivos fiscales, han adquirido mayor importancia (EC 2000). Pero en muchos países de Europa Central y Oriental es poco probable que los organismos de protección del medio ambiente, que son actualmente débiles, sean capaces de hacer cumplir estrategias eficaces de reducción de la contaminación atmosférica en un futuro próximo (OECD 1999b).