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GEO-3: GLOBAL ENVIRONMENT OUTLOOK  
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Desastres naturales

Lothar, la primera de dos tormentas serias que pasaron por Europa Occidental el 26 y 27 de diciembre de 1999, causó graves daños. La imagen muestra la tormenta desplazándose sobre Europa a las 12.00 UTC del 26 de diciembre; el contorno de la costa norte de África aparece delineado abajo.

Fuente: copyright EUMETSAT 2002.

En Europa, los desastres naturales más comunes son las tormentas e inundaciones, aunque también ocurren terremotos en algunos países. Las tormentas e inundaciones son asimismo las más costosas en función de las pérdidas económicas y las aseguradas. Las tormentas de viento Lothar y Martin que tuvieron lugar en diciembre de 1999 causaron daños estimados en 5.000 millones de euros en cultivos, bosques e infraestructura en tanto que el costo de los daños provocados por las inundaciones entre 1991 y 1995 se calculó en 99 mil millones de euros. Uno de los peores años de la historia en lo relativo a destrozos causados por inundaciones fue el 2000, que representó casi una cuarta parte del total de 10.600 millones de dólares de costos asegurados (Swiss Re 2001). En los últimos años, muchos países europeos experimentaron una intensidad y duración inusitadamente elevadas de precipitaciones, especialmente en los meses invernales, que provocaron inundaciones en Alemania, Francia, Hungría, Italia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suiza, y Ucrania. Entre 1971 y 1996, ocurrieron 163 grandes inundaciones en Europa. Los factores principales que causan o intensifican las inundaciones y sus efectos son el cambio climático, la impermeabilización de los suelos, los cambios en el uso de las tierras de las cuencas hidrográficas y las llanuras aluviales, el crecimiento demográfico, la urbanización y los asentamientos en aumento, las carreteras y líneas de ferrocarril y, a veces, las medidas de ingeniería hidráulica (EEA 2001a).

Los incendios forestales y las sequías son un problema en los países del sur del continente que se ubican a lo largo de la costa del Mediterráneo (Croacia, Eslovenia, España, Francia, Grecia e Italia) y los incendios son también comunes en la región siberiana de la Federación de Rusia, donde la recesión económica causó un severo deterioro de la capacidad de reacción de las autoridades locales y de los equipos de extinción de incendios forestales. Cada año, se pierden cientos de miles de hectáreas de bosques de taiga por causa de los incendios. Cerca del 80 por ciento de los incendios forestales son resultado del desconocimiento que tienen las personas de las reglas de seguridad contra incendios.

El número promedio anual de desastres naturales parece estar aumentando y desde fines del decenio de los ochenta, se ha producido también un incremento de las repercusiones de esos desastres y las pérdidas económicas que traen aparejadas, al menos en la Unión Europea (EEA 1999). Por ejemplo, en la frontera entre Francia y Alemania, la crecida del Rin se elevó a más de 7m por sobre el nivel de inundación aproximadamente una vez cada 20 años entre 1900 y 1977. Desde 1977, ese nivel se alcanzó en promedio una vez cada dos años (UWIN 1996). Las acciones y medidas se adoptan tanto a nivel nacional como regional para disminuir las consecuencias de los desastres naturales (véase el recuadro), aunque no existe una política proyectada. La planificación integrada de la utilización de la tierra puede, hasta cierto grado, evitar los efectos en los seres humanos. Se han elaborado planes de respuesta para situaciones de emergencia en toda la Unión Europea a fin de reaccionar ante los diversos desastres naturales, pero parecen ser ad hoc, en general no han sido probados y se piensa que es muy poco probable que funcionen bien en la práctica (EEA 1999).

El plan de acción del río Rin para defenderse de las inundaciones

En enero de 1998, la XII Conferencia de Ministros del Rin adoptó un plan de acción para defenderse de las inundaciones que se implementará durante el transcurso de 20 años. Las metas más destacadas del plan son reducir los daños en hasta un 10 por ciento para 2005 y en hasta un 25 por ciento para 2020. Los niveles extremos de inundación aguas abajo del Alto Rin regulado se reducirán en hasta 30 cm para 2005 y en hasta 70 cm para 2020. Es posible que esos ambiciosos objetivos se alcancen sólo mediante un enfoque de gestión integrada a nivel local, nacional, regional e internacional.

Durante los últimos dos siglos, el Rin perdió más del 85 por ciento de sus llanuras aluviales naturales por causa de la construcción y la agricultura. En 1993 y 1995, ocurrieron graves inundaciones. Los bienes que podrían estar afectados en zonas bajo riesgo de inundación pueden ascender a 1,5 billones de euros. Las medidas de respuesta, tales como la preservación y expansión de las llanuras aluviales y el almacenamiento mejorado del agua en toda la zona de la cuenca hidrográfica, deben apuntar al mejoramiento ecológico del Rin, su valle y cuenca hidrográfica.

Fuente: ICPR 2001.