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GEO-3: GLOBAL ENVIRONMENT OUTLOOK  
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Salud

La salud humana cada vez resulta más determinada por las condiciones ambientales (Rapport y otros 1999, McMichael 2001). Un informe de la Organización Mundial de Salud (WHO 1997) reveló lo siguiente:

  • Las condiciones ambientales en deterioro son un importante factor que ha contribuido a la mala salud y baja calidad de vida. La gestión inadecuada de los recursos naturales, la excesiva producción de desechos y las condiciones ambientales conexas con efectos para la salud implican retos importantes para el desarrollo sostenible.
  • Las poblaciones empobrecidas que viven en zonas rurales y periurbanas corren mayores riesgos por la exposición a condiciones ambientales deterioradas. La salud de estos grupos vulnerables se ve dañada por los efectos acumulativos de un albergue inadecuado o peligroso, el hacinamiento, la falta de suministro de agua y saneamiento, los alimentos insalubres, la contaminación atmosférica y del agua, y el alto índice de accidentes.
  • La mala calidad del medio ambiente es la responsable directa de aproximadamente el 25 por ciento de todos los trastornos evitables, entre los que se destacan las enfermedades diarreicas e infecciones respiratorias agudas.
  • Dos terceras partes de todos los trastornos para la salud evitables provocados por las condiciones ambientales afectan a los niños.
  • La contaminación atmosférica es una de las principales causas de varias enfermedades y del descenso en la calidad de vida en general.


La salud humana es vulnerable a la degradación ambiental en forma diferenciada según la región. Comunidades de muchas partes de América Central y América del Sur, África Central y Asia son muy vulnerables a las enfermedades transmitidas por el agua y por vectores. La contaminación atmosférica amenaza grandes zonas urbanas y megalópolis, la mayor parte de las cuales se encuentra en los países en desarrollo. Los habitantes de países desarrollados son más vulnerables a sufrir exposiciones a productos químicos tóxicos y accidentes tecnológicos, pero hay excepciones notables, como la de contaminación con arsénico en Asia Meridional (véase el recuadro).

Contaminación por arsénico en Bangladesh
En Bangladesh, el arsénico que se presenta de manera natural en los sedimentos subterráneos, se filtra en las aguas subterráneas. Más del 25 por ciento de los 4 millones de pozos entubados, fuente principal de agua potable, contiene niveles peligrosos de arsénico. Casi 75 millones de personas son vulnerables al envenenamiento por arsénico, que puede causar cáncer de piel, de riñón e insuficiencia hepática, problemas respiratorios y hasta la muerte. Cerca de 24 millones de personas ya han estado expuestas al envenenamiento por arsénico. La producción agrícola ha sido afectada por agua contaminada con arsénico en una franja de 500 km de arrozales y plantaciones de plátanos entre el Río Ganges y la frontera con India.

Fuente: Karim 2000, BICN 2001a y 2001b y UN Wire 2001.

En general, se calcula que entre 25 y 33 por ciento de todas las enfermedades del mundo se pueden atribuir a factores ambientales (Smith, Corvalán y Kjellström 1999). Según cálculos recientes, las muertes prematuras y enfermedades relacionadas con el medio ambiente son responsables del 18 por ciento de toda la carga de enfermedades en el mundo en desarrollo (Murray y Lopez 1996). Este porcentaje incluye las derivadas por el suministro de agua y saneamiento deficientes (7 por ciento), la contaminación atmosférica en locales cerrados (4 por ciento), enfermedades producidas por vectores (3 por ciento), contaminación atmosférica urbana (2 por ciento) y desechos agroindustriales (1 por ciento). En África subsahariana la cifra es aún mayor y llega al 26,5 por ciento, principalmente debido a las condiciones de suministro de agua y saneamiento (10 por ciento), y a las enfermedades transmitidas por vectores (9 por ciento).

La imagen satelital muestra una extensa nube de humo que cubrió Indonesia y zonas aledañas el 20 de octubre de 1997. Los focos rojos probablemente son áreas de incendios forestales. La nube de humo tuvo graves efectos para la salud de los pobladores de una amplia zona de Asia Sudoriental.

Fuente: Meteorological Service of Singapore 2002.

El 7 por ciento de la totalidad de las muertes y enfermedades del mundo es ocasionado por el suministro de agua, servicios sanitarios e higiene inadecuados (UNDP, UNEP, World Bank y WRI 1998). Aproximadamente el 5 por ciento se puede atribuir a la contaminación atmosférica (Holdren y Smith 2000). Cada año los riesgos ambientales matan a 3 millones de niños menores de cinco años (WHO 2002). Según cálculos actuales, entre 40 y 60 por ciento de esas muertes se deben a infecciones respiratorias agudas provocadas por factores ambientales, especialmente emisiones de partículas por el uso de combustibles sólidos (Smith, Corvalán y Kjellström 1999). En Estados Unidos, un aumento de 10 mg/m3 en contaminación atmosférica con partículas finas da como resultado un incremento del 4 por ciento en la morbilidad general, un aumento del 6 por ciento en la mortalidad por enfermedades cardiopulmonares y un aumento del 8 por ciento en la mortalidad por cáncer de pulmón (Arden-Pope y otros 2002).

A corto plazo, las enfermedades originadas por cambios ambientales tienen mayor probabilidad de afectar a los países en desarrollo que a los desarrollados. Esto se debe en parte a que los países desarrollados han dedicado grandes esfuerzos a reducir la amenaza para la salud presentada por el agua insalubre, el saneamiento deficiente y el uso de combustibles sólidos en fuegos encendidos dentro de las viviendas, lo que no ha sucedido en la mayoría de los países en desarrollo. Como consecuencia, los no fumadores se exponen menos a materia particulada en los países desarrollados que en los países en desarrollo. En Helsinki, por ejemplo, la materia particulada de la atmósfera proviene principalmente del polvo de los locales cerrados, los productos para la limpieza, el tráfico y el transporte de larga distancia (Koistinen y otros 2002). En los países en desarrollo el uso de combustible sólido como fuente de energía primaria es la principal forma de exposición de no fumadores a la contaminación por materia particulada, especialmente entre las mujeres y niños de ambientes rurales y barrios marginales. En la década pasada la bruma de los incendios forestales también fue una fuente importante de enfermedades respiratorias (véase la imagen). Asimismo, la mayoría de los países en desarrollo aún carece de los recursos para manejar efectivamente las crisis de salud pública y se encuentra en regiones en donde muchas enfermedades transmitidas por el agua y los vectores se presentan en su forma aguda.

La contaminación microbiológica del mar ocasionada por aguas residuales ha desencadenado una crisis de salud de proporciones masivas en todo el mundo. Se estima que nadar en mares contaminados causa 250 millones de casos anuales de gastroenteritis y enfermedades de las vías respiratorias altas, cuyo costo mundial asciende a aproximadamente 1.600 millones de dólares al año. Algunas de las personas afectadas se verán discapacitadas durante un largo plazo, lo que sugiere que el impacto mundial de la contaminación marina es comparable al de la difteria y la lepra (véase también Contaminación marina). Comer mariscos contaminados por aguas residuales provoca cerca de 2,5 millones de casos de hepatitis infecciosa al año, de los cuales 25.000 terminan en muerte y otros 25.000 provocan discapacidad de largo plazo como resultado de daños al hígado. Se calcula que la carga mundial de salud humana al año equivale a aproximadamente 3,2 millones de Años de Vida Adaptados a la Discapacidad (DALY), cantidad comparable al efecto a nivel mundial de todas las infecciones de las vías respiratorias altas y las enfermedades por parásitos intestinales, con un costo para la sociedad de 10.000 millones de dólares anuales (GESAMP 2001).