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GEO-3: GLOBAL ENVIRONMENT OUTLOOK  
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... falla a la larga

«China se convierte en uno de los importadores y exportadores más importante del mundo, que a la larga rivalizará con Estados Unidos por el posicionamiento como la mayor economía del planeta».

Mientras que los sistemas de gobierno y la planificación a más largo plazo no se desarrollan convenientemente, los cambios regionales antes descritos modifican las relaciones entre las regiones y la gestión concertada de los recursos comunes. Estos recursos se incorporan cada vez más al sistema económico mundial, pero las autoridades encargadas de su gestión insisten en anteponer el potencial económico. En las regiones polares, las empresas multinacionales negocian convenios, ya sea con naciones o, en el caso del Ártico, directamente con las poblaciones indígenas. Más zonas y más recursos (como el agua dulce) se ofrecen a la explotación comercial.

Los sucesos en materia de seguridad internacional lucen aún menos prometedores. Estados Unidos adopta una postura más unilateralista, en la que participa sólo un número limitado de socios. Ello alienta a otras naciones y regiones a seguir desarrollando sus fuerzas armadas. De ahí que no se persigan oportunidades de cooperación internacional más amplias. A los actos de terrorismo siguen periodos de represalias en los que participan coaliciones efímeras. Esto mantiene el problema en un nivel bastante moderado en el corto plazo, pero poco hace para resolver las causas primordiales de descontento en el largo plazo.

Con la influencia de grandes empresas nacionales y multinacionales asentadas dentro de sus fronteras, muchos países adoptan un enfoque bastante estrecho respecto de las negociaciones mundiales, en el que la principal preocupación es la protección de sus respectivos intereses nacionales más que los recursos comunes o compartidos. Los esfuerzos por ratificar un tratado para resolver los problemas climáticos no se concretan y se relegan en el primer decenio. Se alcanzan más logros en otros ámbitos, como el control de ciertos contaminantes orgánicos persistentes, pero incluso en esos renglones el alcance de los convenios es limitado y las dificultades con los mecanismos de aplicación conducen a resultados decepcionantes.

Las acciones emprendidas siguen teniendo como objetivo la solución de problemas sociales y ambientales, pero se llevan a cabo principalmente a nivel local. En Europa se redactan convenios que se refieren de manera especial a los contaminantes transfronterizos y al gravoso legado ecológico del antiguo bloque soviético. Esfuerzos similares se ponen en marcha en otras regiones, aunque no siempre culminan en convenios formales e incluso entonces muchos de los ya ratificados no se aplican de manera eficaz. Se intenta vincular estos instrumentos de manera cruzada con tratados comerciales y económicos. Sin embargo, al surgir los conflictos generalmente se impone el imperativo económico. Cabe subrayar que el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio (ADPIC) de la OMC tiende a invalidar convenios rivales reflejados en el Convenio sobre Diversidad Biológica y otros tratados ecológicos multilaterales. En Europa, se aspira por razones primordialmente económicas al cambio de políticas considerado como el de mayor impacto en el medio ambiente, la reforma a la Política Agrícola Común, a finales del primer decenio del siglo.

«La mayoría de los avances en los ámbitos social y ambiental son productos derivados de esfuerzos para mejorar el desarrollo económico».

Las Naciones Unidas, otros organismos internacionales, ONG y algunas empresas persisten en sus esfuerzos por avanzar en el logro de las metas trazadas en el Programa 21, en la Cumbre Mundial de Desarrollo Sostenible (WSSD) y en otros foros de importancia. Sin embargo, sin el cabal compromiso de todas las naciones miembros y sin reformas fundamentales, la Organización de las Naciones Unidas continúa su lucha por representar el papel que muchos esperan de la institución. Progresa lentamente en la coordinación internacional respecto de problemas ambientales y sociales. Se apunta logros moderados en cuanto a los esfuerzos para mantener la paz y prestar socorro en caso de desastres, intervención que es solicitada cada vez con mayor frecuencia conforme pasan los años. Sin embargo, la Organización reconoce que en sus funciones prima más la reacción que la anticipación. Las ONG también ven obstaculizados sus esfuerzos por fuerzas más poderosas, con inclusión del ascenso permanente de los valores individualistas en detrimento de los altruistas en la sociedad civil y la vida pública. Cuando las ONG exhortan a otras instancias a trabajar por el bien común, sus llamados suelen ser recibidos con complaciente apatía. Las ONG que prosperan suelen ser aquellas que adoptan un enfoque más orientado al mercado o que constituyen sociedades con empresas comerciales y/o industriales en forma directa.

Sobre todo, la mayoría de los avances en los ámbitos social y ambiental son productos derivados de esfuerzos para mejorar el desarrollo económico.