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GEO-3: GLOBAL ENVIRONMENT OUTLOOK  
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Ecosistemas bajo presión

Extensión de las zonas edificadas (% del total de superficie de tierra)

El crecimiento de la población y la urbanización son las fuerzas motrices que expanden el uso de la tierra para asentamientos humanos. Asia y el Pacífico, África y Asia Occidental muestran importantes aumentos hacia 2032, independientemente de la hipótesis considerada.

Fuente: PoleStar (véase el apéndice técnico).

Referencias
para los
diagramas

La conservación de la diversidad biológica representa otro reto importante para el medio ambiente en el ámbito mundial. Sin una acción política vigorosa, los humanos continuarán desarrollando más el planeta, lo que reducirá y fragmentará los ecosistemas naturales. Las zonas edificadas aumentan en casi todas las regiones e hipótesis, siendo América del Norte y Europa las únicas excepciones en donde disminuyen ligeramente en la hipótesis de «La sostenibilidad primero» (véase el gráfico).

En la hipótesis de «La seguridad primero» se hace más evidente la falta de medidas de control efectivas, como podrían ser obstáculos realistas a la expansión de las tierras urbanas en materia de precios. El porcentaje de tierra edificada puede parecer pequeño, pero la red de infraestructura que sostiene estos sitios (caminos, cableado eléctrico, aeropuertos, puertos y represas) afecta zonas mucho más extensas. La expansión también será notable en los próximos 30 años (véanse los mapas y el diagrama contiguo). La introducción de dicha infraestructura puede llevar a la explotación descontrolada de recursos que a menudo se vincula con la cacería legal o furtiva, la deforestación, la degradación hídrica y de la tierra, los cultivos ilegales, el turismo y los conflictos por la tierra. En las hipótesis de «Los mercados primero» y «La seguridad primero» se aceleran estos procesos provocados por la búsqueda de recursos, que rápidamente ocasionan pérdidas de zonas en donde aún existe vida silvestre, así como graves impactos en la diversidad biológica y en las poblaciones indígenas. Un mundo donde prevalece «Las políticas primero» continuará protegiendo las zonas adicionales y aplicará medidas de mitigación. Sin embargo, lo hace a un ritmo mucho menor al del desarrollo, como en el siglo anterior. Hasta en las condiciones que plantea la «La sostenibilidad primero» resulta imposible evitar por completo el impacto creciente del desarrollo de infraestructura, que constituye el sistema nervioso central del mundo moderno, y del crecimiento continuo del consumo humano de combustibles y minerales, así como de bienes y servicios derivados de recursos naturales. No obstante, en el transcurso del periodo de 30 años los niveles podrán llegarán a estabilizarse.

Junto con los crecientes efectos del cambio climático, estos avances reducirán gravemente la diversidad biológica en la mayor parte de las regiones en todas las hipótesis (véanse los mapas). Un resultado particularmente problemático derivado del cambio climático es la cantidad tan extensa de zonas en riesgo debido a que la vegetación natural no se puede adaptar al ritmo de cambio en la temperatura y las precipitaciones.

Para los próximos 30 años casi en todas las hipótesis se pueden apreciar ciertos cambios negativos que parecen inevitables. Sin embargo, la reducción en las emisiones de gases de efecto invernadero, junto con audaces iniciativas conservacionistas como las que siguen a continuación, pueden dar como resultado la limitación de estos efectos:

  • una marcada reducción en la expansión de infraestructura hacia las zonas silvestres aún existentes;
  • freno a la mayor fragmentación de zonas ya afectadas;
  • implementación de medidas de mitigación para reducir los efectos sobre la diversidad biológica provenientes de las redes existentes;
  • introducción de medidas de restauración posiblemente costosas, y
  • demarcación de amplias zonas de amortiguación en torno a las reservas naturales.

Las presiones también aumentan en los ecosistemas costeros de la mayoría de las regiones y de las hipótesis. Además de las presiones ejercidas por la explotación directa de los recursos en estas zonas, también hay efectos derivados de la construcción de infraestructura costera y de fuentes de contaminación terrestres (véase el gráfico). Estas presiones tienen una dimensión particularmente grande en Asia y el Pacífico, donde provienen de varias fuentes, con predominio de la actividad agrícola. Asia Occidental también se enfrenta a presiones cada vez mayores ante las condiciones de las hipótesis de «La seguridad primero» y «Los mercados primero», pero en general, las prácticas de gestión eficiente de los recursos hídricos en la región dan como resultado un efecto muy positivo, en especial en la hipótesis de «La sostenibilidad primero».

Aumento potencial de la carga de nitrógeno en los ecosistemas costeros
  América del Norte América Latina y el Caribe África Europa y Asia Central (sin Turquía) Asia Occidental (incluye Irán y Tuquía) Asia y el Pacífico (sin Irán)
«Los mercados primero»
«Las políticas primero»
«La seguridad primero»
«La sostenibilidad primero»
Aumento esperado para 2032     pequeño    grande     muy grande

La concentración de nitrógeno puede ser muestra de una contaminación terrestre de mayores proporciones en los ecosistemas costeros. En la actualidad se ha extendido especialmente en Asia Oriental, Europa Central y Occidental, y a lo largo de la costa mediterránea de Asia Occidental y África del Norte.

Fuente: IMAGE 2.2 (véase el apéndice técnico).

En Europa, la costa Mediterránea sufre una presión particular debido a una combinación de crecimiento urbano con instalaciones inadecuadas para el tratamiento de aguas residuales, el turismo y las tierras de cultivo de uso intensivo muy cercanas a las desembocaduras de los ríos principales. América Latina y el Caribe actualmente sufren menos presiones por las fuentes de contaminación terrestres a lo largo de gran parte de sus litorales, en comparación con otras regiones, pero hay un aumento marcado en los años siguientes. América del Norte y África también parten de una base relativamente baja, pero ciertas zonas, como las desembocaduras de grandes sistemas fluviales como el Misisipi y el Nilo, tienen una importancia determinante.

Superficie de tierra afectada por la expansión de la infraestructura (% del total de superficie de tierra)

La demanda humana de recursos y transporte continúa provocando efectos sobre la diversidad biológica y el funcionamiento de los ecosistemas hasta el año 2032.

Fuente: GLOBIO (véase el apéndice técnico)