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GEO-3: GLOBAL ENVIRONMENT OUTLOOK  
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Tierra que el hambre consume

Superficie con alto riesgo de sufrir degradación del suelo por causa del agua: África (% del total de superficie de tierra)

África corre gran riesgo de sufrir erosión de la tierra ocasionada por el agua, excepto en su zona norte, en donde la baja precitación mantiene el riesgo extremadamente bajo. El área de riesgo aumenta de manera considerable en todas las hipótesis como resultado de la intensificación de la agricultura, combinada con las consecuencias adversas del cambio climático.

Fuente: IMAGE 2.2 (véase el apéndice técnico).

Porcentaje de las tierras de cultivo de 2002 gravemente degradadas para 2032: África

Las barras representan el porcentaje de las tierras de cultivo en 2002 que habrá quedado tan degradado para 2032 que tendrá poco valor para la producción.

Fuente: PoleStar (véase el apéndice técnico).

Referencias
para los
diagramas

El aumento de la población, el desarrollo económico y los cambios en el clima en conjunto, contribuyen a aumentar el riesgo de la degradación de la tierra en gran parte de África (véase el diagrama). En las hipótesis de «Las políticas primero» y «La sostenibilidad primero» el crecimiento económico más marcado en la región implica que el riesgo de degradación de la tierra es más alto que en «Los mercados primero». El aumento mayor en la hipótesis de «La seguridad primero» muestra un área mayor de tierra convertida a la agricultura con el propósito de satisfacer las demandas de la población, aún en rápido crecimiento. También es un indicio de la relativa incapacidad para importar alimentos y de las tasas decrecientes en los beneficios derivados del mejoramiento de las prácticas agrícolas.

No obstante, hay varias formas de atenuar la transformación del riesgo en degradación real (véase el recuadro). Las tierras de cultivo en África han sufrido una degradación extensa en el pasado debido a la salinización y la erosión hídrica y eólica. En los mundos propuestos en «Las políticas primero» y «La sostenibilidad primero» el mayor acceso a los servicios de apoyo ayuda a los agricultores a administrar mejor el suelo, disminuyendo problemas como la compactación, la erosión y la salinización. En la mayor parte de la región se difunden las políticas basadas en la gestión integrada del uso de tierras, que incluyen sistemas de tenencia de la tierra más estables. Los avances tecnológicos propiciados por una combinación de incentivos gubernamentales e innovaciones del sector privado ayudan a mejorar la productividad de las tierras degradadas. El nivel ligeramente más alto de la degradación en «Las políticas primero», en comparación con «La sostenibilidad primero» refleja ligeras diferencias en la demanda de alimentos, particularmente productos de origen animal. En el otro extremo del espectro, en la hipótesis de «La seguridad primero», la combinación de una distribución desigual de la tierra, métodos de cultivo deficientes, sistemas de tenencia de la tierra poco favorables y sistemas de irrigación deficientes afectan la productividad de las tierras de pastoreo y agrícolas. En contraste, se mantienen condiciones razonables en zonas protegidas al servicio de las elites. La concentración de un número considerable de personas en zonas frágiles, fuera del control de la elite propietaria de tierras, contribuye aún más a los graves niveles de degradación y erosión del suelo. Problemas similares se presentan en la hipótesis de «Los mercados primero» donde la tierra agrícola de mejor calidad se destina a la producción de productos básicos y de cultivos comerciales. El medio ambiente sufre como consecuencia de la «explotación» de los suelos, y el uso de fertilizantes y plaguicidas se hace más extendido. Los recursos hídricos y los ecosistemas acuáticos resultan particularmente dañados.