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GEO-3: GLOBAL ENVIRONMENT OUTLOOK  
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Temores relativos a los alimentos y al agua

Las hipótesis tienen también importantes repercusiones para el suministro de las necesidades básicas que están relacionadas con los efectos ambientales más amplios. En tanto que el cambio climático mundial afecta la disponibilidad de agua dulce, las poblaciones en aumento y una mayor actividad económica, especialmente en la agricultura, conducen a una demanda incrementada de agua dulce en la mayoría de las hipótesis. Asimismo, más personas viven en zonas con estrés hídrico en todas las hipótesis (véanse los diagramas). Según «Los mercados primero» y «La seguridad primero», la zona afectada por un estrés hídrico grave aumenta en Mesoamérica y el Caribe, mientras que se mantiene constante en América del Sur. Sin embargo, cuando se agrega el crecimiento demográfico como factor, el número de personas que viven en zonas con un estrés hídrico grave se multiplica por dos o tres. Ese número también aumenta en las hipótesis «Las políticas primero» y «La sostenibilidad primero», pese a que el total de extracciones de agua se mantiene aproximadamente en los niveles actuales. Bajo las circunstancias de «Las políticas primero», las reformas en la fijación del precio del agua y los cambios en las subvenciones, junto con las mejoras tecnológicas tienen un efecto positivo al abordar las demandas.

Población que habita en zonas con un grave estrés hídrico: América Latina y el Caribe (%)

Cuando se extrae más del 40 por ciento de los recursos hídricos renovables de una cuenca fluvial para destinarlos al consumo humano, se considera que la cuenca fluvial está sometida a un grave estrés hídrico.

Fuente: WaterGAP 2.1 (véase el apéndice técnico).

Referencias
para los
diagramas
Número de personas que habitan en zonas con un grave estrés hídrico: América Latina y el Caribe (en millones de personas)

Todos los gráficos circulares muestran los efectos totales en la región. El gráfico circular superior izquierdo indica la situación actual, el tamaño relativo de los otros refleja la magnitud de las repercusiones para 2032 según las cuatro hipótesis. En América Latina, se calcula que cerca de una cuarta parte del total de la población (más de 100 millones de personas) vive en zonas con estrés hídrico, principalmente en México, Argentina y los países ubicados a lo largo de la costa oeste del continente.

Fuente: WaterGAP 2.1 (véase el apéndice técnico).

Asimismo, la magnitud de las demandas de alimentos y la capacidad para satisfacerlas según las diferentes hipótesis reflejan una combinación de cambios en la oferta y la demanda, que pueden estar influidos por políticas sociales, ambientales y económicas. El ingreso medio aumenta en todas las regiones, lo que contribuye a una caída en el porcentaje de la población que sufre de hambre. En la hipótesis «Los mercados primero», la desigualdad relativamente alta que existe hoy en América Latina se modera levemente dado que los perfiles regionales convergen hacia aquellos de las regiones industrializadas. No obstante, los beneficios del crecimiento y de la reducción de la dispersión de la distribución del ingreso no son suficientes para compensar el crecimiento de la población y los números totales aumentan. En la hipótesis «Las políticas primero», la combinación de un crecimiento relativamente alto y la distribución del ingreso relativamente equitativa conduce a una marcada caída en el porcentaje de la población que sufre de hambre así como en el total. En «La seguridad primero», la distribución divergente del ingreso empeora tanto el porcentaje como el total de las personas que sufren de hambre en la región en su totalidad. En «La sostenibilidad primero», se refleja una mayor equidad entre y dentro de los países en un acelerado crecimiento económico y la reducción de la distribución del ingreso, lo que conduce a un fuerte descenso en el porcentaje y en el total de las personas que sufren de hambre (véanse los diagramas).

Población que vive con hambre: América Latina y el Caribe (%)

El aumento en el ingreso promedio y la mejora de la equidad son los factores clave para reducir el hambre en las hipótesis «Las políticas primero» y «La sostenibilidad primero».

Fuente: PoleStar (véase el apéndice técnico).

Población que vive con hambre: América Latina y el Caribe (en millones de personas)

Todos los gráficos circulares muestran los efectos totales en la región. El gráfico circular superior izquierdo indica la situación actual, el tamaño relativo de los otros refleja la magnitud de las repercusiones para 2032 según las cuatro hipótesis.

Fuente: PoleStar (véase el apéndice técnico).


Imagine. los efectos de una profunda recesión mundial en América Latina y el Caribe

Una profunda recesión económica comienza en el mundo industrializado y pronto se propaga por todo el mundo, desestabilizando a la mayoría de las principales economías en desarrollo. El flujo de capital entre los países desarrollados y en desarrollo cambia de dirección dado que los inversores internacionales mueven sus activos financieros a su lugar de procedencia o a países más ricos. El capital local se desplaza hacia destinos más atractivos y seguros. Los graves déficits fiscales y comerciales fuerzan a los gobiernos a implementar políticas restrictivas para disminuir los gastos y las importaciones a la vez que alientan más exportaciones. Los presupuestos ambientales están entre los primeros que se recortan y se intensifica la explotación de materia prima natural para estimular las ganancias de las exportaciones, aunque tiene poco efecto en el empleo. Asimismo, los gastos sociales se cortan drásticamente.

En el caso de.

«Los mercados primero»
  • Se recortan los gastos de los sectores público y privado y se reasignan los fondos entre sectores para favorecer las exportaciones. La producción global se reduce significativamente. Los funcionarios del tesoro descuidan asuntos que consideran de poca prioridad, especialmente programas ambientales y sociales, y aquellos relativos al cumplimiento del derecho ambiental.
  • Los efectos sociales adversos incluyen el aumento de la pobreza y la desigualdad y una avalancha mayor de personas que emigran.
  • La explotación prácticamente sin control de los recursos naturales alcanza niveles extremos. La cuenca del Amazonas y otras zonas de selvas pluviales se explotan despiadadamente y reciben la invasión de personas que emigran de áreas deprimidas. Surgen nuevas zonas sensibles a la desertificación y aumentan los números de personas que habitan zonas con estrés hídrico. La pesca y la acuicultura prosperan, haciendo caso omiso de los efectos ambientales.
«Las políticas primero»
  • Las nuevas políticas estimulan la producción de exportaciones y sustitutos de las importaciones y aumentan la competitividad de la región.
  • Se consolidan los acuerdos internacionales sobre normas ambientales y laborales entre los países de la región.
  • Aunque la recesión perjudica a todos los sectores de la economía y retrasa el progreso ambiental y social, especialmente en los países menos desarrollados, la región está bien ubicada para superar la crisis.
«La seguridad primero»
  • Los efectos de la recesión se sienten con mayor profundidad en las megalópolis. Los niveles sin precedentes de desempleo provocan la emigración de sectores relativamente urbanizados de las ciudades a las afueras y a sitios expuestos a deslizamientos de tierras, inundaciones y otros riesgos. Las personas se tornan cada vez más vulnerables a los brotes de enfermedades infecciosas.
  • La sobrecarga de desechos sólidos domésticos e industriales se convierte en un gran peligro para el medio ambiente.
  • En las zonas rurales, la pobreza y la pérdida de calidad ambiental crean una espiral viciosa. La degradación de la tierra se intensifica y aumentan las zonas sensibles a la desertificación.
«La sostenibilidad primero»
  • Lo sucedido el 11 de septiembre de 2001 y el período subsiguiente, junto con los resultados de la Cumbre de Johannesburgo, suscitan la toma de conciencia sobre imperativos en contra de la pobreza y a favor del medio ambiente y los gobiernos se comprometen con el cambio. Para 2010, el mundo y la región están firmemente ubicados en un camino hacia la sostenibilidad.

Lecciones
La presión de producir exportaciones está mejor dirigida a las actividades fundadas en prácticas sostenibles de producción. Las repercusiones de la recesión en el empleo pueden atenuarse, los problemas de salud pueden reducirse al mínimo y la ola de personas que emigran por razones económicas y ambientales puede contenerse sin tener que recurrir a prácticas destructivas o de explotación. Aún así, pueden existir a veces efectos negativos causados por la sobreexplotación de los recursos naturales para que se tome conciencia de que los sistemas de producción que dependen de ellos para obtener materia prima deben mejorarse siguiendo una dirección más sostenible.