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GEO-3: GLOBAL ENVIRONMENT OUTLOOK  
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Disminución de las extracciones de agua

Referencias
para los
diagramas

Ciertas zonas de América del Norte, particularmente el sudoeste de Estados Unidos, ya están sufriendo elevados niveles de estrés hídrico. Si no se aplican acciones firmes para reducir el consumo de agua, es muy probable que la situación se magnifique junto con el crecimiento de la población y los cambios en la distribución geográfica. Las políticas locales, tales como la fijación del precio del agua, pueden afectar considerablemente a la demanda. Por otra parte, las políticas internacionales relacionadas con el comercio agrícola pueden afectar con fuerza al tipo de cultivo y, por lo tanto, a las necesidades de riego y al consumo de agua. Las tecnologías avanzadas, con inclusión de las biotecnologías para desarrollar cultivos más eficientes con respecto al agua y mejorar el rendimiento del riego, pueden causar también un efecto sorprendente. Las extracciones totales de agua disminuyen en las hipótesis «Las políticas primero» y «La sostenibilidad primero», donde los cambios estructurales conducen a extracciones menores en todos los sectores de América del Norte.

De acuerdo con las condiciones de «Los mercados primero» y «La seguridad primero», el número de personas que viven en zonas con grave estrés hídrico aumenta con el crecimiento demográfico aunque se produce un descenso en el porcentaje de la población afectada. Los esfuerzos de reglamentación en «Las políticas primero» y «La sostenibilidad primero» provocan disminuciones mucho más significativas en los porcentajes así como reducciones en los números totales (véase el diagrama).

Población que habita en zonas con un grave estrés hídrico: América del Norte (%)

Cuando se extrae más del 40 por ciento de los recursos hídricos renovables de una cuenca fluvial para destinarlos a actividades humanas, se considera que la cuenca fluvial está sometida a un grave estrés hídrico. En muchas de las cuencas fluviales del oeste de Estados Unidos, donde habitan más de 100 millones de personas, las extracciones actualmente superan esos límites.

Fuente: WaterGAP 2.1 (véase el apéndice técnico).

Número de personas que habitan en zonas con un grave estrés hídrico: América del Norte (en millones de personas)

Fuente: WaterGAP 2.1 (véase el apéndice técnico).


Imagine. un mayor estrés hídrico en la zona central de América del Norte

Una serie de tendencias señalan una mayor vulnerabilidad de vastas zonas del centro de América del Norte frente al estrés hídrico. Entre ellas se incluyen el continuo descenso del nivel de los acuíferos principales e indicaciones de contaminación química. Al mismo tiempo, los modelos climáticos muestran que los niveles de lagos y ríos están disminuyendo y secándose en el centro del continente. Un prolongado período caluroso y seco que comenzará a mediados del decenio de 2010 agrava esas tendencias. La demanda de agua para riego aumenta a la vez que la disponibilidad disminuye. Habrá trastornos en el transporte en los Grandes Lagos y en los ríos principales, como el Misisipi.

En el caso de.

«Los mercados primero»
  • La introducción generalizada de la fijación del precio del agua y la eliminación de las subvenciones agrícolas ya condujeron a la reducción de la agricultura en la región, reduciendo un tanto las presiones sobre la demanda de agua.
  • Se llega a acuerdos para explorar la cuestión relativa al transporte de agua procedente de los Grandes Lagos o incluso de fuentes más distantes para aumentar el nivel de agua en el sistema del río Misisipí.
  • Aumenta la cantidad de bienes transportados por carretera.
  • La pérdida de producción impulsa una explotación agrícola más intensa en otras partes de Estados Unidos, tales como el Valle Central de California, hecho que alimenta conflictos por el agua en ese lugar. Los precios más elevados por el agua en casi todas partes golpean a las empresas poco rentables y al sector pobre de la población.
  • La región aumenta las importaciones para satisfacer los déficits internos. Esa acción estimula las economías en algunos países productores, pero también empeora los problemas de seguridad alimentaria local y nacional en las situaciones en las que se sacan tierras del sistema local de producción de alimentos para satisfacer las demandas o cuotas de exportación.
«Las políticas primero»
  • Se implementan esfuerzos relativos a la investigación y legislación para alentar la introducción de métodos de riego más eficaces tales como el riego por goteo.
  • Se aceleran los procesos de reforma para introducir la fijación del precio del agua y comenzar a reducir los subsidios agrícolas.
  • Se lanzan iniciativas en toda la región para mejorar el transporte ferroviario.
  • Existe un nuevo empuje para lograr un sólido tratado internacional de estabilización del clima.
  • Se promueven y aceleran programas de rendimiento energético, energía renovable y conservación forestal.
  • Se investigan, desarrollan e introducen variedades obtenidas por selección gracias a la bioingeniería que producen más cultivos «por gota de agua recibida».
«La seguridad primero»
  • Los intereses en pugna en Estados Unidos y Canadá refutan los planes para la transferencia de agua en gran escala desde los Grandes Lagos.
  • Un poderoso grupo de presión del sector agrícola sigue oponiéndose a la reforma del sistema de ayuda a la agricultura y subsidios para el agua.
  • Las repercusiones de las desviaciones del agua agravan las disputas de larga data entre México y Estados Unidos por los recursos hídricos compartidos.
  • La disminución de las exportaciones de alimentos y el aumento de los precios de productos básicos alimentarios contribuyen a la escasez de alimentos, agudizando la tensión geopolítica y suscitando la violencia en las zonas sensibles.
«La sostenibilidad primero»
  • Se acelera el cambio hacia los cultivos de secano y la restauración de gran parte de la región para volver a su estado original de pradera de hierbas altas.
  • Se introducen esfuerzos para mejorar el transporte ferroviario en toda la región.
  • Se produce un cambio más acelerado que se aleja de las dietas con alto consumo de carne y permite usos más eficientes de la tierra, que apuntan a producir alimentos para los seres humanos en vez de forrajes para animales.
  • Los movimientos de los consumidores exigen e impulsan sistemas agrícolas más dispersos, sostenibles y localizados.
  • Se produce un replanteamiento de los estilos de vida, el desarrollo económico y la política social que responde a una toma de conciencia emergente según la cual no puede sostenerse el uso intensivo de capital, agua y productos químicos que hace la industria agraria, al igual que a una toma de conciencia de problemas paralelos en otros sectores de la economía y marcos ambientales.

Lecciones
Muchos, sino todos, de los sistemas económicos dependen en gran medida de los sistemas naturales, pero lamentablemente demasiado a menudo se da por sentado a estos últimos o se supone que son ilimitados o fáciles de reemplazar. Dada la variabilidad y mutabilidad inherentes a los sistemas naturales, las políticas deberían diseñarse para reducir los niveles excesivos de dependencia, especialmente en presencia de posibles efectos umbrales por medio de los cuales pequeños cambios pueden desatar efectos catastróficos.