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GEO-3: GLOBAL ENVIRONMENT OUTLOOK  
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Hacer frente a los problemas del agua y las tierras

En todas las hipótesis, excepto «La seguridad primero», se implementan distintas clases de políticas relativas a la planificación del uso de tierras y la protección eficaz de las tierras cultivables para evitar la degradación real de las tierras de labranza extremadamente escasas en la región. Como consecuencia, el índice de degradación y pérdida de tierras aminora y gradualmente se estabiliza. En la hipótesis «Los mercados primero», se ordenan las tierras de cultivo disponibles con más cuidado que antes, con el interés de proteger los mercados agrícolas. Sin embargo, el crecimiento de la población y de la economía contrarrestan bastante esos esfuerzos (véase el diagrama). La conservación de tierras en «Las políticas primero» y «La sostenibilidad primero» produce una degradación más lenta de las tierras de cultivo. Además, se restaura parte de la tierra degradada y ello causa índices netos significativamente menores que en «Los mercados primero» o «La seguridad primero». En «La sostenibilidad primero», las reducciones en el crecimiento demográfico y los adelantos bien documentados de la biotecnología y la ingeniería genética compensan aún más esas presiones.

El estrés hídrico en Asia Occidental sigue aumentando a medida que la demanda de agua supera los recursos hídricos disponibles, debido al crecimiento demográfico y la expansión de diferentes sectores de desarrollo (véanse los diagramas). En «Los mercados primero» y «La seguridad primero», la calidad del agua en deterioro y la mayor competencia entre sectores, usuarios o ambos, dificulta la producción alimentaria y provoca conflictos (especialmente entre el sector doméstico y el agrícola), hecho que aumenta los problemas de salud relacionados con el agua. Las extracciones de agua son ligeramente más altas en «La seguridad primero» a raíz de la generación térmica de energía eléctrica refrigerada por agua. Una mayor eficacia en el riego y cambios menores en las zonas de regadío (únicamente en «Los mercados primero») disminuyen la extracción de agua destinada al riego. En total, las extracciones de agua aumentan levemente en ambas hipótesis, lo que produce un aumento en las zonas con un estrés hídrico grave, afectando a más de 200 millones de personas. Las políticas de gestión de la demanda y conservación se introducen gradualmente en «Los mercados primero» a medida que el grado de escasez de agua aumenta en países determinados, pero no existe una planificación estratégica para los recursos hídricos en el mundo de «La seguridad primero». Según esa hipótesis, la escasez de agua alcanza sus niveles máximos en la Península Arábiga, en lo que respecta al número de personas afectadas, y las aguas subterráneas, la principal fuente de agua en esa subregión, se agotan y deterioran a un punto tal que no pueden aprovecharse directamente.

Número de personas que habitan en zonas con un grave estrés hídrico: Asia Occidental (en millones de personas)

Todos los gráficos circulares muestran los efectos totales en la región. El gráfico circular superior izquierdo indica la situación actual, el tamaño relativo de los otros refleja la magnitud de las repercusiones para 2032 según las cuatro hipótesis. Asia Occidental es una de las regiones que más sufre de estrés hídrico en el mundo: más del 80 por ciento de su superficie está sometida a un estrés hídrico grave y más de 70 millones de personas (equivalente a casi el 90 por ciento de la población total de la región) viven en esas zonas. En ambas subregiones, el sector de riego domina las extracciones totales de agua, tanto en las condiciones actuales como en las presentadas por las cuatro hipótesis.

Fuente: WaterGAP 2.1 (véase el apéndice técnico).

Población que habita en zonas con un grave estrés hídrico: Asia Occidental (%)

Cuando se extrae más del 40 por ciento de los recursos hídricos renovables de una cuenca fluvial para destinarlos a actividades humanas, se considera que la cuenca fluvial está sometida a un grave estrés hídrico.

Fuente: WaterGAP 2.1 (véase el apéndice técnico).

Referencias
para los
diagramas

De acuerdo con las hipótesis «Las políticas primero» y «La sostenibilidad primero», las reducciones en las tierras de regadío de la región, combinadas con cambios estructurales en la forma en que se usa el agua en la industria, disminuyen las extracciones totales de agua. Por consiguiente, algunas cuencas fluviales dejan de estar clasificadas en la categoría de grave estrés hídrico. En «Las políticas primero», se estabiliza la zona con estrés hídrico al adoptar una ordenación estratégica de los recursos hídricos para aumentar la eficiencia en el aprovechamiento del agua y la protección de recursos. Se produce un importante cambio de políticas: del «aumento de la oferta» se va hacia la «gestión de la demanda y la conservación». Ese cambio se logra mediante la fijación del precio del agua, campañas de concientización y educación, aplicación de la legislación y gestión del agua marginal así como una asignación más eficiente de recursos hídricos entre los sectores económicos en pugna. En «La sostenibilidad primero», el aumento de agua dulce que está disponible gracias a la tecnología de desalinización, la amplia aplicación de la biotecnología en el campo de la producción alimentaria y la disminución en el índice de crecimiento demográfico en la región ayudan a contrarrestar los efectos de la demanda adicional asociada con un mayor crecimiento económico. Sin embargo, en ambas hipótesis, la escasez de agua persiste y afecta a números cada vez mayores de personas a medida que la demanda de agua sigue superando los recursos hídricos disponibles.

El impacto del estrés hídrico en las diferentes hipótesis depende también de las relaciones entre los países de Asia Occidental y de las relaciones de Asia Occidental con otras regiones. Cerca del 60 por ciento de los recursos de aguas superficiales se originan fuera de la región. En «La seguridad primero», los países que comparten cuencas fluviales no firman convenios ni acuerdos para compartir y ordenar los recursos hídricos, que incluyen las aguas superficiales y subterráneas, o para controlar su cantidad y calidad. En «Los mercados primero», es posible que se logre compartir equitativamente los recursos hídricos superficiales entre esos países, limitando los conflictos y la tensión. Ese cambio ayuda también al desarrollo global, aumenta la producción agrícola y reduce la incertidumbre en la planificación. No obstante, continúa la construcción de represas en países aguas arriba que controlan las corrientes aguas abajo, lo que aumenta la tensión en la región y afecta a los ecosistemas fluviales y marinos aguas abajo. Esa situación se agrava por causa de las sequías cíclicas que son características de la región. En «La seguridad primero», los conflictos y la tensión aumentan dentro de la región así como con países fuera de la misma, lo que en última instancia conduce a guerras por las aguas. Esas preocupaciones se alivian en «Las políticas primero» y «La sostenibilidad primero» ya que los países negocian acuerdos para compartir equitativamente los recursos hídricos superficiales.

Tales medidas van más allá en «La sostenibilidad primero». Se adopta ampliamente un enfoque total de la gestión de cuencas hidrográficas y se acuerdan convenios a fin de compartir y ordenar los recursos hídricos subterráneos para salvaguardar tanto la cantidad como la calidad. Existe asimismo una mayor cooperación entre los países para la construcción de represas, con inclusión de las evaluaciones de impacto ambiental que observan los posibles efectos en las partes aguas abajo de los ecosistemas fluviales y marinos.