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La producción de informes GEO utiliza un enfoque regional y participativo.
Se solicitan los aportes de una variada gama de fuentes en todo el mundo,
con inclusión de la red de Centros Colaboradores, organismos de
las Naciones Unidas y expertos independientes.
En un trabajo conjunto con el Equipo de Coordinación del GEO en
Nairobi y en las regiones, los CC se encargan de la investigación,
redacción y revisión de las partes principales del informe.
Durante la fase de preparación del mismo, el PNUMA organiza mecanismos
de consulta por los que se invita a los sectores normativos y a otras
partes interesadas a examinar y proponer comentarios a los materiales
preliminares. Los borradores también son objeto de un examen vasto
y cuidadoso. Este proceso iterativo está destinado a asegurar que
los contenidos sean exactos desde el punto de vista científico
y que las políticas propuestas resulten pertinentes para los usuarios
de diferentes partes del mundo y con diversas necesidades de información
ambiental.
Los informes publicados con anterioridad son GEO-1 en 1997 y GEO-2000
en 1999. El tercer informe de la serie, GEO-3, se concentra especialmente
en ofrecer una evaluación integrada de las tendencias ambientales
durante los 30 años que siguieron a la Conferencia de Estocolmo
de 1972.
El análisis de las tendencias ambientales toma en consideración
la extensión más amplia posible de fuerzas motrices sociales,
económicas, políticas y culturales, así como de sus
causas esenciales (demografía, producción y consumo, pobreza,
urbanización, industrialización, gestión de gobierno,
conflictos, globalización del comercio, finanzas, información
y otros). Asimismo, indaga las relaciones entre políticas y medio
ambiente, demostrando la forma en que las medidas normativas tienen efecto
en el medio ambiente y cómo éste puede impulsar a aquéllas.
Por cuestiones de claridad de estructura y presentación, las áreas
sectoriales sirven de puntos de entrada para la evaluación. Sin
embargo, también se resalta la naturaleza interdisciplinaria de
las cuestiones ambientales, y en los casos apropiados, se realizan análisis
de los efectos de los problemas y las políticas, destacándose
asimismo las interrelaciones geográficas y sectoriales.
kages.
La descripción y el análisis apuntan principalmente a los
planos mundial y regional aunque incluyen diferenciaciones subregionales
siempre que resulte necesario. El análisis da primacía a
las cuestiones prioritarias, y evalúa la vulnerabilidad, los puntos
críticos y las cuestiones emergentes.
El informe analiza la creciente vulnerabilidad humana frente al cambio
ambiental a fin de determinar su alcance y sus efectos en las personas.
Rompe con la tradición de la mayoría de los informes de
evaluación del medio ambiente que por lo general están organizados
alrededor de los recursos ambientales en lugar de centrarse en las preocupaciones
humanas.
Al utilizar un marco temporal de 2002 a 2032, GEO-3 contiene además
un análisis integrado de perspectivas futuras, basado en cuatro
hipótesis y vinculado con las cuestiones principales motivo de
preocupación actual. El análisis de nivel mundial se extiende
a las regiones y subregiones, identificando zonas potenciales de vulnerabilidad
y puntos críticos en el futuro, a la vez que brinda atención
a las consecuencias de las políticas. Se despliegan contrastantes
visiones del futuro para los próximos 30 años, con el auxilio
de enfoques narrativos y cuantitativos.
El capítulo final de GEO-3 presenta una serie de opciones
positivas para la acción y la normativa, vinculadas a las conclusiones
generales de la evaluación y destinadas a diferentes categorías
y niveles de responsables de tomas de decisiones e interesados. En él
se elaboran las condiciones y capacidades requeridas para la aplicación
exitosa de políticas y acciones.
| GEO sostiene el principio del acceso a la información
ambiental para la toma de decisiones |
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La serie de informes GEO aborda uno de los principales objetivos
del Programa 21 que enfatiza el papel de la información en el desarrollo
sostenible. Una de las actividades del Programa 21 incluye el fortalecimiento
o establecimiento de mecanismos que transformen las evaluaciones
científicas y socioeconómicas en información adecuada tanto para
la planificación como para el público en general. También recomienda
el uso de los formatos electrónico y no electrónico.
Este principio ha sido reafirmado posteriormente por la Declaración
Ministerial de Malmö en mayo de 2000, que entre otros puntos, proclama
que:
- Para enfrentar las causas subyacentes de pobreza y deterioro
ambiental, debemos integrar las consideraciones ambientales como
parte central del proceso de toma de decisiones. También debemos
intensificar nuestros esfuerzos en el desarrollo de acciones preventivas
y de una respuesta integrada, incluyendo planes de manejo ambiental
nacional y de derecho internacional, toma de conciencia y educación,
así como el aprovechamiento del poder de la tecnología informativa
para lograr este fin. Todos los actores involucrados deben trabajar
de manera conjunta por el interés de un futuro sostenible.
- El papel de la sociedad civil debe fortalecerse a todos los
niveles mediante la libertad de acceso a la información ambiental,
una amplia participación en la toma de decisiones ambientales
y el acceso a la justicia en los temas ambientales.
- La ciencia constituye la base para la toma de decisiones ambientales.
Existe una necesidad imperante de mayores investigaciones, de
un mayor compromiso de la comunidad científica y de una creciente
cooperación científica en torno a los nuevos tópicos ambientales,
así como de vías de comunicación mejoradas entre la sociedad científica,
quienes toman las decisiones y otros interesados en la problemática.
Nota: la Declaración fue adoptada por los Ministros
del Medio Ambiente en Malmö, Suecia, en el Primer Foro Mundial de
Ministros del Medio Ambiente.
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