Desde hace tiempo se reconoce la naturaleza única de los ecosistemas forestales.
Estos ecosistemas desempeñan múltiples funciones a escala mundial al igual
que local: como proveedores de servicios ambientales a la naturaleza en
general y a los seres humanos en particular, y como fuentes de productos
valiosos desde el punto de vista económico (véase el recuadro). La Conferencia
de Estocolmo de 1972 reconoció que de todos los ecosistemas, los bosques
son el mayor, el más complejo y el de mayor capacidad de perpetuarse a sí
mismo, y puso énfasis en la necesidad de contar con políticas acertadas
para el uso de la tierra y de los bosques, vigilar de manera continua el
estado de los bosques del planeta, e introducir la planificación de la gestión
forestal. Recomendó a los países que:
- fortalecieran la investigación básica y aplicada orientada al mejoramiento
de la planificación y la gestión forestal, poniendo énfasis en las funciones
ambientales de los bosques; y
- actualizaran el concepto de gestión forestal incluyendo las múltiples
funciones y reflejando el costo y los beneficios de las satisfacciones
que proporcionan los bosques.
La Conferencia también hizo un llamado a:
- la cooperación de los organismos de las Naciones Unidas para poder
satisfacer la necesidad de nuevos conocimientos que incorporen los valores
ambientales en el uso de la tierra y la gestión de los bosques en el
nivel nacional; y
- la vigilancia continua de la cubierta forestal del mundo estableciendo
un sistema adecuado de vigilancia en los países.
| Bienes y servicios forestales |
- Madera industrial, leña, productos forestales no madereros,
como fibras, alimentos, medicinas
- Generación de suelo, conservación de suelo y agua,
purificación del aire y el agua, reciclaje de nutrientes,
mantenimiento de la diversidad biológica (hábitat,
recursos en especies y genéticos), mitigación de
los cambios climáticos, secuestro del carbono
- Empleos e ingresos, actividades recreativas, protección
del patrimonio natural y cultural
Fuentes: UNDP, UNEP, World Bank y WRI 2000,
FAO 2001a.
|
Las recomendaciones de la Conferencia de Estocolmo
relativas a los bosques continúan siendo válidas pero no
se cumplen en muchos sentidos, a causa del conflicto de intereses que
existe entre la gestión de los bosques en vistas a la conservación
ambiental y en vistas al desarrollo económico.
La deforestación que ha tenido lugar durante los últimos
30 años no es sino la continuación de un proceso que tiene
una larga historia. Cuando se realizó la Conferencia de Estocolmo,
ya una gran parte de la cubierta forestal de la Tierra había sido
talada. Históricamente, la pérdida de bosques está
relacionada estrechamente con la expansión demográfica y
la conversión de las tierras forestales a otros usos. Entre las
principales causas de degradación forestal de origen humano cabe
mencionar la extracción excesiva de maderas industriales, leña
y otros productos forestales, y el pastoreo excesivo. Entre las causas
subyacentes hay que mencionar la pobreza, el crecimiento demográfico,
los mercados y el comercio de productos forestales, y las políticas
macroeconómicas. Los bosques son también susceptibles de
padecer bajo los efectos de factores naturales como las plagas de insectos,
las enfermedades, los incendios y los fenómenos climáticos
extremos.
Durante los últimos 30 años se han realizado varias evaluaciones
de los cambios que han afectado la cubierta forestal (véase FAO
y UNEP 1982, FAO 1995, FAO 1997, FAO 2001b, UNEP 2001 y WRI 1997). Aunque
estas evaluaciones difieren en cuanto a las definiciones de cubierta forestal,
a las metodologías y resultados particulares, lo cual hace que
las comparaciones detalladas entre ellas sean poco seguras, todas, sin
embargo, se apoyan mutuamente en su presentación de un cuadro general
de disminución de las áreas forestadas y de degradación
de los ecosistemas forestales.
La Evaluación de los recursos de los bosques tropicales,
realizada en 1980 por la FAO y el PNUMA fue la primera evaluación
general de los bosques tropicales. El ritmo de deforestación se
calculó en 11,3 millones de hectáreas por año (FAO
y UNEP 1982), lo cual justificó los temores de la Conferencia de
Estocolmo sobre el ritmo alarmante de pérdida mundial de bosques.
Desde entonces, aunque el área forestada en los países desarrollados
se ha estabilizado y está aumentando ligeramente en general, la
deforestación ha continuado en los países en desarrollo
(FAO-ECE 2000, FAO 2001b, FAO 2001a).
La Evaluación Mundial de los Recursos Forestales
2000, realizada por la FAO (FAO 2001b) utilizando por primera vez
una definición común de bosques como áreas de por
lo menos 0,5 ha con una cubierta de copas de más del 10 por ciento,
concluyó que:
- El área total cubierta por bosques es de aproximadamente 3 866 millones
de hectáreas, casi un tercio de la superficie terrestre del mundo, de
las cuales el 95 por ciento son bosques naturales y el 5 por ciento
son plantaciones forestales; el 17 por ciento se encuentra en África,
el 19 por ciento en Asia y el Pacífico, el 27 por ciento en Europa,
el 12 por ciento en América del Norte y el 25 por ciento en América
Latina y el Caribe (véase el cuadro). Aproximadamente el 47 por ciento
de los bosques del mundo son tropicales, el 9 por ciento subtropicales,
el 11 por ciento templados y el 33 por ciento boreales.
- La pérdida neta de área forestal en el mundo durante los años noventa
fue de aproximadamente 9,4 millones de hectáreas (el equivalente del
0,2 por ciento del total de los bosques). Esto fue el efecto combinado
de un ritmo de deforestación de 14,6 millones de hectáreas por año y
un ritmo de crecimiento forestal de 5,2 millones de hectáreas por año.
La deforestación en los bosques tropicales alcanza casi el uno por ciento
anual.
- El área cubierta por plantaciones forestales creció a un promedio
de 3,1 millones de hectáreas por año durante los años noventa. La mitad
de este crecimiento fue resultado de la forestación de tierras que previamente
estaban bajo un uso no forestal, mientras que la otra mitad fue resultado
de la conversión de bosques naturales.
- Se siguen convirtiendo las zonas de bosques naturales de todo el
mundo a otros usos de la tierra a un ritmo muy acelerado. Durante los
años 1990 la pérdida total de bosques naturales (deforestación más conversión
de bosques naturales en plantaciones forestales) fue de 16,1 millones
de hectáreas por año, de las cuales 15,2 millones se perdieron en los
trópicos.
- Casi el 70 por ciento de las áreas deforestadas durante los años noventa
se convirtieron en tierras agrícolas, bajo un régimen más bien permanente
que transitorio. En América Latina la conversión fue de gran escala,
mientras que en África predominaron las empresas agrícolas de pequeña
escala. En Asia los cambios se distribuyeron de manera más igualitaria
entre la agricultura permanente de gran o pequeña escala y zonas dedicadas
a la agricultura migratoria.
En un estudio reciente, fundado en datos globales amplios y coherentes
obtenidos por medio de satélites, se calculó que la extensión de los bosques
naturales densos que quedaban en 1995 (con una cubierta de copas de más
del 40 por ciento) era de 2.870 millones de hectáreas, equivalente a casi
el 21,4 por ciento de la superficie de tierras del planeta (UNEP 2001).
Aproximadamente el 81 por ciento de estos bosques estaban concentrados
en tan sólo 15 países. Por orden decreciente del área forestada, dichos
países son la Federación de Rusia, Canadá, Brasil, Estados Unidos, República
Democrática del Congo, China, Indonesia, México, Perú, Colombia, Bolivia,
Venezuela, India, Australia y Papua Nueva Guinea. Los tres primeros países
poseen cerca del 49 por ciento de los bosques densos aún existentes. Más
de la cuarta parte de los bosques densos están situados en zonas montañosas
(véase el recuadro).
| Cambios en la superficie
de la tierra forestada entre 1990 y 2000 por región |
 |
| |
Área terrestre total (millones de ha)
|
Área forestada total 1990 (millones
de ha) |
Área forestada total 2000 (millones
de ha) |
% de tierras forestadas en 2000 |
Cambio 1990-2000
(millones de ha) |
% de cambio por año |
 |
| África |
2 963,3 |
702,5 |
649,9 |
21,9 |
-52,6 |
-0,7 |
| Asia y el Pacífico |
3 463,2 |
734,0 |
726,3 |
21,0 |
-7,7 |
-0,1 |
| Europa |
2 359,4 |
1 042,0 |
1 051,3 |
44,6 |
9,3 |
0,1 |
| América Latina y el Caribe |
2 017,8 |
1 011,0 |
964,4 |
47,8 |
-46,7 |
-0,5 |
| América del Norte |
1 838,0 |
466,7 |
470,1 |
25,6 |
3,9 |
0,1 |
| Asia Occidental |
372,4 |
3,6 |
3,7 |
1,0 |
0,0 |
0,0 |
 |
| Total mundial |
13 014,1 |
3 960,0 |
3 866,1 |
29,7 |
-93,9 |
-0,24 |
 |
| Fuente: Recopilación a partir de
FAO 2001b. Nota: las cifras de las sumas han sido redondeadas. |
|