Recursos de la diversidad biológica
La diversidad biológica se define como la variabilidad
de organismos vivos de cualquier fuente, incluidos los ecosistemas terrestres,
marinos y otros ecosistemas acuáticos, así como los complejos
ecológicos de los que forman parte. La noción incluye diversidad
dentro de una especie (diversidad genética), entre especies y entre
ecosistemas.
No existe una clasificación global de los ecosistemas
universalmente aceptada (UNEP 1995) pero Olson (1994) definió 94
clases de ecosistemas basándose en la cubierta vegetal, la vegetación
y el clima. Este marco provee un mecanismo para resumir datos a escala
mundial, reconociendo al mismo tiempo el carácter distintivo de
los ecosistemas dentro de cada región particular.
| Número estimado de especies descritas |
 |
| Reino |
Especies descritas |
 |
| Bacteria |
4 000 |
| Protoctistas (algas, protozoarios, etc.) |
80 000 |
| Animales: vertebrados |
52 000 |
| Animales: invertebrados |
1 272 000 |
| Hongos |
72 000 |
| Plantas |
270 000 |
 |
| Total especies descritas |
1 750 000 |
| Total posible con inclusión de especies desconocidas |
14 000 000 |
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| Fuente: UNEP-WCMC 2000. |
Los ecosistemas de bosques tropicales son los hábitat
más ricos en especies. Aunque cubren menos del 10 por ciento de
la superficie de la Tierra, contienen tal vez el 90 por ciento de las
especies del planeta. Los arrecifes de coral y los páramos mediterráneos
son también ricos en especies. Hasta la fecha, los taxonomistas
han dado nombre a aproximadamente 1,75 millón de especies (UNEP-WCMC
2000). Se ha calculado recientemente que el número total de especies
asciende a 14 millones (véase el cuadro), aunque esto es todavía
altamente incierto, debido a la falta de información sobre especies
de insectos, nematodos, bacterias y hongos.
Los organismos vivos prestan una gran variedad de servicios
ambientales, tales como la regulación de la composición
gaseosa de la atmósfera, la protección de las zonas costeras,
la regulación del ciclo hidrológico y del clima, la generación
y conservación de suelos fértiles, la dispersión
y degradación de deshechos, la polinización de muchos cultivos
y la absorción de contaminantes (UNEP 1995). Muchos de estos servicios
no son ampliamente conocidos ni adecuadamente evaluados en términos
económicos; no obstante, se ha calculado recientemente que el valor
económico total de los servicios de 17 ecosistemas oscila entre
los 16 y 54 billones de dólares por año (Costanza y otros
1997).
La salud y el bienestar humano dependen directamente de
la diversidad biológica. Por ejemplo, 10 de los 25 medicamentos
más vendidos en 1997 se derivaron de fuentes naturales. Se calcula
que el valor total de los productos farmacéuticos derivados de
recursos genéticos se ubica entre 75.000 y 150.000 millones de
dólares por año. Para cuidados de salud, cerca del 75 por
ciento de la población del mundo depende de medicinas tradicionales
que se derivan directamente de fuentes naturales (UNDP, UNEP, World Bank
y WRI 2000).
La diversidad biológica asegura también
recursos genéticos para la alimentación y la agricultura
y constituye por consiguiente la base biológica de la seguridad
alimentaria del mundo y el soporte del sustento humano. Varias especies
relacionadas con plantas silvestres son de gran importancia para la economía,
tanto en el ámbito nacional como internacional. Por ejemplo, ciertas
variedades de cebada provenientes de Etiopía dieron protección
contra patógenos virales a los cultivos de cebada de California,
cuyo valor asciende a 160 millones de dólares anuales. La resistencia
genética a enfermedades obtenida a partir de variedades silvestres
de trigo en Turquía ha sido valuada en 50 millones de dólares
anuales (UNEP 1995).
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