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Se están tomando medidas mundiales, regionales y nacionales para
reducir el aporte de sustancias contaminantes a las aguas marinas. Convenios
internacionales como OSPAR, HELCOM y el Plan de Acción para el
Mediterráneo (MAP) ofrecen un marco legal vinculante. En las zonas
del OSPAR y del Mar Báltico, por ejemplo, se han establecido objetivos
para reducir las emisiones, pérdidas y descargas de residuos peligrosos
con el fin último de lograr concentraciones cercanas a los valores
de base en el caso de sustancias naturales y a cero en el de las sustancias
sintéticas para el año 2020 (HELCOM 1998).
Algunos estados tienen dificultades para cumplir con las obligaciones
estipuladas en estos convenios, y esto reduce la eficacia de los AMMA
regionales, como el MAP y el Convenio del Mar Negro. Los programas de
asistencia de estados más ricos podrán representar un papel
importante en mejorar tanto la implementación como el cumplimiento
de los AMMA regionales y subregionales.
La aplicación de los convenios ha mejorado de manera significativa
en algunos países de la Comunidad Económica Europea (CEE),
y la introducción de instrumentos económicos ha dado resultados.
Por ejemplo, el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo
(BERD) ha destinado fondos para el mejoramiento de infraestructura en
los países en transición en colaboración con HELCOM.
Sin embargo, la lenta transformación de grandes empresas contaminantes
propiedad de los gobiernos sigue presentando obstáculos.
La Directiva Marco del Agua adoptada recientemente ofrece un poderoso
instrumento para el control de contaminantes, la vigilancia de la captura
y de las zonas costeras y el mejoramiento de la calidad del agua para
todos los Estados de la UE y los países candidatos a la adhesión.
Un ejemplo reciente de un convenio no vinculante en el ámbito
mundial es el Programa de acción mundial para la protección
del medio marino frente a las actividades realizadas en tierra. Su aplicación
requerirá nuevas formas de colaboración entre gobiernos,
organizaciones e instituciones interesadas en las zonas marinas y costeras
en todos los niveles: nacional, regional y mundial. Aunque apenas se encuentra
en su etapa inicial, son alentadores el interés y el compromiso
demostrados por los gobiernos de Europa.
El reto principal de las zonas costeras es la aplicación de la Gestión
Integral de las Zonas Costeras, cuyo objetivo es armonizar los diversos
y a veces conflictivos usos de la zona costera. En regiones como el Mar
Báltico, delimitada por varias naciones independientes, la cooperación
transfronteriza e internacional es una condición fundamental.
| Peligros y planes de contingencia en caso de
derrames de petróleo |
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Los principios fundamentales de la cooperación internacional en
cuanto a preparación y respuesta a los incidentes de contaminación
marina se definen en el Protocolo de Emergencia de la Convención
de Barcelona. A fin de ayudar a los Estados costeros a ponerlos
en práctica, se estableció en Malta en 1976 el Centro Regional Mediterráneo
para la Intervención de Urgencia contra la Contaminación Marina
Accidental (REMPEC). Desde 1977, el REMPEC ha recopilado sistemáticamente
informes sobre incidentes que causan o puedan causar contaminación
marina por petróleo. Se registraron alrededor de 311 incidentes
entre agosto de 1977 y diciembre de 2000, 156 de los cuales resultaron
ser derrames de petróleo. Las operaciones de respuesta a derrames
en el Mediterráneo entre 1981 y 2000 fueron llevadas a cabo periódicamente
por autoridades nacionales o municipales o por los contratistas
para la limpieza de derrames bajo la supervisión de las autoridades.
A la fecha, casi 2.000 personas han participado en un programa de
capacitación preparado por el REMPEC para ayudar a los estados costeros
a desarrollar sus propias capacidades de respuesta en caso de contaminación
accidental. El único caso que necesitó asistencia recíproca entre
países vecinos (Francia e Italia) fue el derrame del buque petrolero
Haven cerca de Génova, en Italia, con la pérdida de 144.000 toneladas
de petróleo en 1991.
Fuente: REMPEC 2000.
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