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De las diferentes hipótesis se derivan importantes consecuencias
para la satisfacción de las necesidades humanas básicas
que se relacionan con efectos ambientales de mayor envergadura. A largo
plazo, el cambio climático en el planeta puede tener un marcado
impacto en la disponibilidad de agua dulce en un lugar. Mientras tanto,
la población en crecimiento y la mayor actividad económica,
particularmente en la agricultura, provocan una mayor demanda de agua
dulce en la mayoría de las hipótesis.
Las permutaciones en estas presiones determinan las zonas y poblaciones
que enfrentan retos más serios para satisfacer sus necesidades.
Con excepción de América del Norte y Europa estos desafíos
aumentan en todas las hipótesis, junto con una tendencia hacia
un estrés hídrico más extremo (véanse los
diagramas). Las diferencias en las acciones políticas, como
las reformas a la fijación de los precios del agua y cambios en
los subsidios, así como mejoras técnicas, pueden tener un
fuerte efecto en la dimensión de estos retos. La capacidad para
enfrentarlos constituye un reflejo de políticas sociales y económicas
más amplias.
Referencias
para los
diagramas |
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En las hipótesis de «Los mercados primero» y «La seguridad primero» el
número de personas que viven en zonas con grave estrés hídrico aumenta
tanto en términos absolutos como relativos en casi todas las partes del
mundo. Estos aumentos se deben en parte al continuo crecimiento de la
población en zonas con grave estrés hídrico y en parte debido a que nuevas
zonas comienzan a sufrir grave estrés hídrico (principalmente grandes
superficies de África, América del Norte, América Latina y Europa). La
situación es diferente en las hipótesis de «Las políticas primero» y «La
sostenibilidad primero». En la mayor parte de las regiones la zona real
con grave estrés hídrico sigue siendo más o menos la misma o hasta llega
a reducirse, gracias a la estabilización o reducción de la extracción
de agua, particularmente para la irrigación. Estas acciones darán como
resultado pocos cambios en la proporción general de personas que viven
en zonas con grave estrés hídrico para el año 2032. Sin embargo, el número
absoluto de personas que viven en regiones con grave estrés hídrico aumenta
significativamente en el mundo en desarrollo.
De igual modo, la dimensión de la demanda de alimentos
y la capacidad para satisfacerla en las diferentes hipótesis refleja una
combinación de los cambios en la oferta y la demanda, que puede recibir
la influencia de políticas sociales, ambientales y económicas. En un mundo
bajo la hipótesis de «Los mercados primero», aún con una disminución en
el porcentaje de la población que sufre hambre, el número total afectado
cambia relativamente poco y hasta llega a aumentar en algunas regiones
a medida que crece la población (véanse los diagramas). En «Las políticas
primero» y «La sostenibilidad primero», la reducción del hambre como meta
clave, y el énfasis en un desarrollo más equilibrado entre las distintas
regiones ayudan a reducir de manera notable tanto los porcentajes como
el número total de personas afectadas. El marcado aumento previsto para
todas las regiones en la hipótesis «La seguridad primero» señala la falta
de sostenibilidad de dicha hipótesis en lo que a aceptación social se
refiere.
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