Referencias
para los
diagramas |
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Ciertas zonas de América del Norte, particularmente el sudoeste de Estados
Unidos, ya están sufriendo elevados niveles de estrés hídrico. Si no se
aplican acciones firmes para reducir el consumo de agua, es muy probable
que la situación se magnifique junto con el crecimiento de la población
y los cambios en la distribución geográfica. Las políticas locales, tales
como la fijación del precio del agua, pueden afectar considerablemente
a la demanda. Por otra parte, las políticas internacionales relacionadas
con el comercio agrícola pueden afectar con fuerza al tipo de cultivo
y, por lo tanto, a las necesidades de riego y al consumo de agua. Las
tecnologías avanzadas, con inclusión de las biotecnologías para desarrollar
cultivos más eficientes con respecto al agua y mejorar el rendimiento
del riego, pueden causar también un efecto sorprendente. Las extracciones
totales de agua disminuyen en las hipótesis «Las políticas primero» y
«La sostenibilidad primero», donde los cambios estructurales conducen
a extracciones menores en todos los sectores de América del Norte.
De acuerdo con las condiciones de «Los mercados primero» y «La seguridad
primero», el número de personas que viven en zonas con grave estrés hídrico
aumenta con el crecimiento demográfico aunque se produce un descenso en
el porcentaje de la población afectada. Los esfuerzos de reglamentación
en «Las políticas primero» y «La sostenibilidad primero» provocan disminuciones
mucho más significativas en los porcentajes así como reducciones en los
números totales (véase el diagrama).
| Imagine. un mayor estrés hídrico en la
zona central de América del Norte |
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Una serie de tendencias señalan una mayor vulnerabilidad de vastas
zonas del centro de América del Norte frente al estrés hídrico.
Entre ellas se incluyen el continuo descenso del nivel de los acuíferos
principales e indicaciones de contaminación química. Al mismo tiempo,
los modelos climáticos muestran que los niveles de lagos y ríos
están disminuyendo y secándose en el centro del continente. Un prolongado
período caluroso y seco que comenzará a mediados del decenio de
2010 agrava esas tendencias. La demanda de agua para riego aumenta
a la vez que la disponibilidad disminuye. Habrá trastornos en el
transporte en los Grandes Lagos y en los ríos principales, como
el Misisipi.
En el caso de.
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«Los mercados primero» |
- La introducción generalizada de la fijación del precio del agua
y la eliminación de las subvenciones agrícolas ya condujeron a
la reducción de la agricultura en la región, reduciendo un tanto
las presiones sobre la demanda de agua.
- Se llega a acuerdos para explorar la cuestión relativa al transporte
de agua procedente de los Grandes Lagos o incluso de fuentes más
distantes para aumentar el nivel de agua en el sistema del río
Misisipí.
- Aumenta la cantidad de bienes transportados por carretera.
- La pérdida de producción impulsa una explotación agrícola más
intensa en otras partes de Estados Unidos, tales como el Valle
Central de California, hecho que alimenta conflictos por el agua
en ese lugar. Los precios más elevados por el agua en casi todas
partes golpean a las empresas poco rentables y al sector pobre
de la población.
- La región aumenta las importaciones para satisfacer los déficits
internos. Esa acción estimula las economías en algunos países
productores, pero también empeora los problemas de seguridad alimentaria
local y nacional en las situaciones en las que se sacan tierras
del sistema local de producción de alimentos para satisfacer las
demandas o cuotas de exportación.
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«Las políticas primero» |
- Se implementan esfuerzos relativos a la investigación y legislación
para alentar la introducción de métodos de riego más eficaces
tales como el riego por goteo.
- Se aceleran los procesos de reforma para introducir la fijación
del precio del agua y comenzar a reducir los subsidios agrícolas.
- Se lanzan iniciativas en toda la región para mejorar el transporte
ferroviario.
- Existe un nuevo empuje para lograr un sólido tratado internacional
de estabilización del clima.
- Se promueven y aceleran programas de rendimiento energético,
energía renovable y conservación forestal.
- Se investigan, desarrollan e introducen variedades obtenidas
por selección gracias a la bioingeniería que producen más cultivos
«por gota de agua recibida».
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«La seguridad primero» |
- Los intereses en pugna en Estados Unidos y Canadá refutan los
planes para la transferencia de agua en gran escala desde los
Grandes Lagos.
- Un poderoso grupo de presión del sector agrícola sigue oponiéndose
a la reforma del sistema de ayuda a la agricultura y subsidios
para el agua.
- Las repercusiones de las desviaciones del agua agravan las disputas
de larga data entre México y Estados Unidos por los recursos hídricos
compartidos.
- La disminución de las exportaciones de alimentos y el aumento
de los precios de productos básicos alimentarios contribuyen a
la escasez de alimentos, agudizando la tensión geopolítica y suscitando
la violencia en las zonas sensibles.
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«La sostenibilidad primero» |
- Se acelera el cambio hacia los cultivos de secano y la restauración
de gran parte de la región para volver a su estado original de
pradera de hierbas altas.
- Se introducen esfuerzos para mejorar el transporte ferroviario
en toda la región.
- Se produce un cambio más acelerado que se aleja de las dietas
con alto consumo de carne y permite usos más eficientes de la
tierra, que apuntan a producir alimentos para los seres humanos
en vez de forrajes para animales.
- Los movimientos de los consumidores exigen e impulsan sistemas
agrícolas más dispersos, sostenibles y localizados.
- Se produce un replanteamiento de los estilos de vida, el desarrollo
económico y la política social que responde a una toma de conciencia
emergente según la cual no puede sostenerse el uso intensivo de
capital, agua y productos químicos que hace la industria agraria,
al igual que a una toma de conciencia de problemas paralelos en
otros sectores de la economía y marcos ambientales.
Lecciones
Muchos, sino todos, de los sistemas económicos dependen en gran
medida de los sistemas naturales, pero lamentablemente demasiado
a menudo se da por sentado a estos últimos o se supone que son ilimitados
o fáciles de reemplazar. Dada la variabilidad y mutabilidad inherentes
a los sistemas naturales, las políticas deberían diseñarse para
reducir los niveles excesivos de dependencia, especialmente en presencia
de posibles efectos umbrales por medio de los cuales pequeños cambios
pueden desatar efectos catastróficos.
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