|

En los Países Bajos el cambio
de petróleo a gas natural como combustible produjo una neta disminución
de las emisiones de SO2 hasta mediados de los años ochenta, época
en que el aumento en el uso del carbón invirtió la tendencia. Desde 1983
se ha reducido el contenido de azufre en el carbón, y en 1986 se comenzaron
a instalar unidades de desulfuración de gases de chimenea en las centrales
eléctricas holandesas. Alrededor de 1996 el 96 por ciento de las mismas
estaba ya equipada con dichas unidades.
Nota: la línea de referencia en la parte superior del diagrama se basa
en la electricidad producida.
Fuente: EEA 2000.
Volver al texto |