Discurso del Sr. Steiner durante la 64a Conferencia Anual de la ONU, El Departamento de Información Publica-DPI y las ONGs za, sep 3, 2011

Bonn, Septiembre 3, 2011 - Gracias por haberme invitado a dirigirme en esta reunion tan importante. Claramente y sin reservas el proceso que lleva a Río+20 no necesita únicamente la voz, sino la pasión, experiencia, visión creatividad y determinación de la sociedad civil.

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Achim Steiner, UN Under-Secreraty General and Executive Director UN Environment Programme

Bonn, Septiembre 3, 2011 - Gracias por haberme invitado a dirigirme en esta reunion tan importante.

Claramente y sin reservas el proceso que lleva a Río+20 no necesita únicamente la voz, sino la pasión, experiencia, visión creatividad y determinación de la sociedad civil.

Sin su participación y sin una conexión amplia representada en este salón que nos lleva a su potencial total y enfoque, este proceso no tendría probabilidades de surgir exitosamente, en términos de entrega de un resultado significativo y decisivo.

Grupos importantes, de mujeres y los sindicatos del sector privado, organizaciones no gubernamentales del medioambiente y las poblaciones indígenas, mas que nadie saben que vivimos en un mundo cada vez mas desigual; y que los servicios ambientales de los cuales todos dependemos –especialmente los pobres- también están alcanzando rápidamente los limites, como resultado de décadas de contaminación, daño y degradación.

Secciones progresistas del sector privado ya pueden ver el mensaje del muro- vivimos en un planeta donde el cambio climático y la perdida de ecosistemas productivos pueden e interrumpirán cada vez más las cadenas de suministro a nivel mundial.

Aquellos de ustedes que trabajan diariamente en comunidades y en el terreno, enfrentan el desajuste entre la ambición de la Conferencia de Estocolmo de 1972, la Cumbre de la Tierra de Río hace casi 20 años y la realidad actual.

Un extraordinario grado de éxito ha sucedido en algunas áreas –millones de personas han sido rescatadas de la pobreza- en lugares como China e India y la red mundial de áreas protegidas por ejemplo, ha crecido sustancialmente.

Pero han pasado muchos años del periodo de intervención en la ruta hacia el desarrollo;

Trajo prosperidad a unos pocos en lugar de llevarla a la mayoría y está recaudando una cuenta ecológica que diariamente es pagada por los pobres y vulnerables y en última instancia será recogida por la próxima generación.

El status quo es simplemente una ruta sin salida, en lugar de una Vía a Río 2012.

La Economía Verde en el contexto del desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza, que estimula emociones fuertes –esto solo puede ser admitido, nosotros necesitamos un discurso fuerte y animado, pero sólo en la medida que genere más luz que calor.

Para algunos la Economía Verde representa la evolución lógica del desarrollo sostenible, una ruta para crear economías más receptivas a las necesidades y aspiraciones de las personas- una manera de transformar la globalización en un servidor en cambio de un maestro.

Para otros es una especie de resplandor verde, conspirando para mantener

el orden económico existente, pero de manera que proporciona un factor de bienestar.

Permítanme destacar que cuando el PNUMA se involucró con la Economía Verde en el año 2008, estábamos construyendo sobre el trabajo existente, iniciado por las ONGs y la sociedad civil.

Y que desde el principio ha sido la intención del PNUMA, proporcionar análisis de apoyo y reflexión acerca de como moldear la economía global de manera que facilite el crecimiento pero que también de resultados de transformación sociales y ambientales.

Estoy muy feliz de discutir más a fondo la Economía Verde.

Pese al tiempo que tengo para esta nota primordial, me gustaria enfocar la agenda de mi discurso sobre el otro tema importante de Río+20, concretamente: un marco institucional para el desarrollo sostenible y abordar la dimensión de la Gobernanza Ambiental Internacional (IEG).

Debido en parte a los dos temas, posiblemente este es el menos desarrollado en las discusiones y preparaciones, particularmente, porque requiere de su compromiso y liderazgo para afinar y moldear un resultado significativo y con visión al futuro.

La sociedad civil fue crucial para la creación del PNUMA, pero casi desde el inicio han existido llamados de muchos sectores para el fortalecimiento del PNUMA.

Hoy, como resultado de Río+20 y de nuestra experiencia colectiva de 40 años, estos llamados vuelven a resurgir con un vigor no visto quizás desde Estocolmo.

Hasta hoy varias regiones, incluyendo África han manifestado una determinación de tomar este curso.

¿Por qué? Porque el paisaje que ha surgido en términos de estructuras e instituciones en su forma actual, simplemente esta muy fragmentado, lento e irregular.

Y los más de 500 Acuerdos Multilaterales sobre el Medio Ambiente (MEAs), muchos con sus propias asambleas y órganos de gobierno, se han convertido en una carga administrativa para muchos países en desarrollo extendiendo los limitados recursos financieros y humanos.

Un resumen del numero de reuniones y decisiones adoptadas por la Conferencia de las Partes de los 18 principales (MEAs), entre los años 1992-2007, evidencia que se celebraron 540 reuniones en las cuales se tomaron 5,084 decisiones.

Si deseamos ser directos, hemos sólo tratado síntoma tras síntoma, dando la impresión que los desafíos han sido abordados, pero en realidad se han ocultado las causas y las soluciones de raíz. Esta perspectiva también ha impedido el surgimiento de un enfoque más sinérgico y efectivo.

Entonces tenemos un régimen de gestión que hasta la fecha esta afectando la búsqueda de un desarrollo sostenible de esta generación y que ciertamente pronto cambiara la próxima, a menos que un sistema de gobernanza más eficaz, fuerte, coherente y centrado sea establecido.

Un sistema que pueda proporcionar un máximo al cual pudiéramos llamar la base, representada por las vías y las promesas de una transición a una Economía Verde de bajo carbono y eficiente en la gestión de sus recursos.

Hoy por hoy, la pregunta clave, comprometiendo a los gobiernos y a una sociedad más amplia, no solo es si se necesita una organización global para el ambiente – evidentemente, muchos reconocen que el status quo, no es una opción.

Pero ¿cómo seria configurada? y ¿de que forma se verificaría que es transformadora?

Permítanme compartir algunos elementos que están bajo discusión y consideración.

• En primer lugar, se requerirá de la autoridad para que permita que los ministros responsables del medioambiente, logren cierta paridad e igualdad con sus homólogos económicos y sociales.

El PNUMA tiene un Consejo Administrativo que se reúne anualmente, pero las decisiones tomadas por los ministros del medio ambiente son referidas a Nueva York en donde ellos pueden acordar o literalmente rechazar, como parte del proceso de la Asamblea General.

Además, puede sorprender a algunos el saber que el Consejo Administrativo del PNUMA no tiene disposición para la afiliación universal de los estados miembros actuales.

Un órgano que pueda tomar decisiones con el tipo de autoridad de una Organización Mundial de Comercio o una agencia especializada como la Organización Mundial de la Salud, podría corregir esta separación entre la ambición y la realidad.

•Igualmente, existe una necesidad de una institución de base, para facilitar pautas de política fidedigna de los Acuerdos Multilaterales sobre el Medio Ambiente (MEAs), con el fin de abordar la fragmentación y crear una dirección mucho más estratégica entre todas las distintas partes del actual corpus ambiental.

Un órgano fortalecido y con mayor autoridad también podría llegar a controlar el tema de la financiación. En la actualidad las decisiones sobre como se emplean los fondos asignados para el medio ambiente a nivel internacional, son tratados habitualmente en foros paralelos como en el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM).

Entretanto, la falta de un marco de política central y de base lleva a mayores costos, objetivos ineficientes de escasos recursos financieros y consecuencias restrictivas para alcanzar la sostenibilidad.

• Otra diferencia evidente relacionada con los mecanismos de gobernanza es la implementación.

Expresándolo en palabras simples: el mundo invierte un tiempo considerable, habilidades y capacidad de negociación, concertando tratados, metas y calendarios, pero dedica mucho menos tiempo para que estos acuerdos actualmente ocurran en el terreno y donde verdaderamente importa.

Por lo tanto, cualquier estructura nueva, debe abordar esta interrupción utilizando quizás un instrumento de ejecución especializado, capaz de apoyar financieramente y fortalecer la capacidad de los países en desarrollo y los menos desarrollados para realizar sus convenios a nivel regional y nacional.

• Otros elementos importantes incluyen la generación de responsabilidad

en los acuerdos y decisiones ambientales existentes y futuras, respaldados por una evaluación por pares y mecanismos de revisión. La Unión Africana el WTO y el Consejo de Derechos Humanos ofrecen ejemplos.

La efectividad de los sistemas de implementación y responsabilidad también pueden beneficiarse de las alianzas con la sociedad civil, de su conocimiento, redes y escrutinio independiente.

• Finalmente la ciencia: los conocimientos científicos sólidos respaldan la definición de políticas razonables, pero con mucha frecuencia esa riqueza de conocimientos científicos disponibles para los gobiernos, no se filtra o no son aptos para la toma de decisiones conjuntas.

Una interfase de política y ciencia global, cubriendo toda la gama de desafíos ambientales y sectores idóneos para construir la capacidad científica en los países en desarrollo, es otro vínculo clave en este debate sobre la gobernanza del futuro.

En general este tipo de reformas también contribuirán a otras metas como las consagradas en la norma 10 sobre el acceso mejorado a la información, la participación pública y la entrada a la justicia en materia de medio ambiente.

Damas y caballeros,

El marco institucional para un desarrollo sostenible tiene que ser algo más que el medioambiente.

Pero sin un fortalecimiento de la gobernanza ambiental internacional, cualquier asunto potencialmente acordado en Río+20 solamente contribuirá a la persistencia de los desafíos, en lugar de la entrega de las oportunidades y el imperativo para un desarrollo más inteligente y equitativo del siglo XXI.

Como líderes de la sociedad civil, aquí en Bonn, para moldear y perfeccionar su posición para Junio de 2012, que provienen de distintos orígenes y puntos de vista.

Pero todos compartimos la misma convicción fundamental, un momento en la historia puede estar surgiendo, una oportunidad para descartar esas acciones, políticas y premisas que han llevado a caminos sin salida a favor de la aplicación y la aceleración de aquellos que han trabajado mientras asumen los cambios de formula para superan los obstáculos pendientes a la sostenibilidad.

La Economía Verde, como la reforma de propuestas para un marco institucional representa un riesgo-pero considerando lo que está en juego, este no es un momento de ir a lo seguro o intervenir con posiciones inflexibles.

El mundo esta buscando el liderazgo y también esta en busca de ambición y una solución a las divisiones del mundo moderno.

El público no solo esta observando a sus líderes elegidos de manera clara, cooperativa y formas definitivas de avanzar, ellos están buscando instituciones como las Naciones Unidas y organizaciones de la sociedad civil para una mayor claridad y escuchar una voz nítida sobre los temas en cuestión.

Mientras tanto, los gobiernos y agrupaciones regionales esperan el apoyo en la finalización de sus aportes para Nueva York, en Noviembre 1, que es la fecha límite.

Río +20 puede ser otra reunion en el calendario de eventos internacionales-o al igual que Río 1992, podría ser algo muy especial que será discutido con satisfacción y la garantía de que el mundo se unió y marcó una diferencia en el progreso de la humanidad.

Es para esta generación de líderes políticos demostrar que está a la altura e igualmente para la generación anterior de líderes.

Simultáneamente, es para esta generación de líderes de la sociedad civil demostrar aquí en Bonn y mas allá, que ellos también tienen la sabiduría, el deseo y la forma de avanzar para estimular, guiar e inspirar el proceso político y así obtener un resultado extraordinario en nueve meses.

 
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