Río+20, 20 - 22 Junio 2012
Río De Janeiro, Brasil

Perspectivas RIO+20

Perspectivas Río+20

Construye un Futuro del que Puedas estar Orgulloso

A los 16 años, Jadav "Molai" Payeng, encontró en un banco de arena de su India natal plagado de serpientes muertas.

 

Las inundaciones las llevaron hacia la tierra, y sin árboles para protegerse del sol, los serpientes se murieron por causa del sol. Cuando las encontró, Jadav se sentó en medio de sus cuerpos muertos y lloró.

Contactó a su departamento forestal local, quienes le dijeron que los árboles no crecerían en ese área. Pero Jadav empezó a plantar. Se mudó a una casa cerca, donde podía estar cerca a su nueva pasión. Treinta años más tarde, hay un bosque  de 1.360 hectáreas. Se llama el bosque Molai.

Qué nos puede decir esta historia para despertar el interés del público general en las conversaciones de Río+20? 

En esta entrevista, Annie Leonard (creador del documental muy conocido “La Historia de las Cosas”, habla sobre la tendencia de los ambientalistas de “eliminar las diferencias” en aras de la “pureza ideológica”. Leonard dice que normalmente cuando entra a un lugar

juzga con desprecio a aquellos que tienen una marca negra sobre sus acciones medioambientales, como por ejemplo manejar un SUV, o utilizar bolsas plásticas en vez de bolsas reusables.

 

Pero luego se dió cuenta que en realidad nadie tiene un record medioambiental perfecto. Todo el mundo ha tenido, en algún momento, un comportanmiento no sustentable. Así que ella empezó a buscar similitudes, y pronto encontró que estaba rodeada de aliados medioambientales.   

Jadav Payeng no era un ambientalista cuando plantó el primer árbol de lo que luego fue el bosque Molai. No era un especialista en conservación de bosques, o un científico del clima. Era solamente un chico de 16 años conmovido por la naturaleza.

 

 Igualmente, cuando nosotros pensamos en quienes queremos incluir en Junio durante los esfuerzos por construir un futuro verde, no debemos solamente pensar en aquellos que satisfacen nuestras definiciones persanales de ambientalistas. Ya que el destino de cada uno de los humanos está comprometido, debemos inclur a todo el mundo. 

Esto no se debe considerer una dificultad. Mucha gente piensa que que llevar un estilo ecológico hace sentirse bien, pero en realidad sus beneficios van mucho más allá. 

Tenemos que ser claros para el público sobre la fuerte relación que existe entre los beneficios medioambientales y las recompensas financieras. Por ejemplo, vender tu carro y decidir andar a pie, en bicicleta o en transporte público no solo reduce las emisiones de CO2, sino también ahorra el gasto en gasolina, el mantenimiento y los impuestos. Y reducir tu consumo mediante redudir cosas, no sólo es bueno para el medio ambiente sino tambien para tu cuenta bancaria.

 

Hacer compras no contribuye a una felicidad a largo plazo, ya que la novedad de llevar lo nuevo se desvanece pronto. Pero si tomas decisions ecológicas y ahorras dinero como resultado, entonces podrás trabajar menos, tener mas tiempo para tí mismo, lo cual está demostrado por las investigaciones:  nos hace más felices tener tiempo para la familia, amigos y miembros de nuestra comunidad. 

Estos son tiempos ecómicos de crisis, y esto hace que el pensar en la ecología pase a un segundo plano. Y las conversaciones de Río+20 harán claro una verdad sabida por todos: que la salud de la economía depende de un desarrollo sostenible.

Un reporte de Naciones Unidas en 2011 concluyó que cambiarse a una economía verde “tiene el potencial de lograr un desarrollo sostenible y erradicación de la pobreza en una escala y a una velocidad nunca antes vista”. Y en febrero, un reporte del centro de pensamiento no partidista  Next 10 encontró que la economía ecológica de California superó la economía total por un factor de 2.

Para resumir, un reporte que salió este mes del Comité de Cambio Climático en el Reino Unido mostró que prevenir el cambio climático costaría a cada ciudadano solamente unos pocos chelines al mes, lo cual refuta de antemano la idea de que las acciones sobre el clima dañarán la economía. Personalmente no me importaría pagar unos cuantos chelines para salvar el clima.


Pero quizás, la forma más efectiva de mobilizar a la gente sobre Río+20 es a través de contar  historias. En la entrevista mencionada arriba, Annie Leonard habla sobre como el cerebro humano “está programado para procesar y asimilar información a través de historias”. Recordamos más facilmente cuando oímos una historia que cuando recibimos una clase, porque las historias despiertan nuestras emociones.

Así que mientras intentamos alertar a la gente para la importancia monumental de Río+20, quizas debamos basarnos menos en tablas y gráficos, y más en historias como las de Jadav “Molai” Payeng – la historia del muchacho que amaba tanto el medio ambiente que dedicó su vida a éste. 

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