Día Mundial del Medio Ambiente - Alza Tu Voz, No el Nivel del Mar

Acerca de las Pequeñas Islas

La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró 2014 como Año Internacional de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo para celebrar las contribuciones de este grupo de territorios al resto del planeta.

Estas pequeñas islas son hogar de un increíble patrimonio cultural así como de únicos ecosistemas, biodiversidad y magníficos paisajes.

Sin embargo, las islas también hacen frente a numerosos desafíos. Desde Trinidad y Tobago, pasando por Tonga, Samoa y Suriname las amenazas para las islas – cambio climático, gestión de los residuos, consumo no sostenible, degradación de los recursos naturales, desastres naturales extremos además del aumento de la población y la continua industrialización- son los desafíos de todos

Entre ellos, destaca el cambio climático pues como resultado del calentamiento global el nivel del mar ha aumentado. Según el Panel Internacional sobre Cambio Climático (IPCC, siglas en inglés), la subida del nivel del mar se está produciendo a un ritmo acelerado que se prevé que aumente durante este siglo. Cuando la temperatura de la Tierra aumenta, el agua del mar se expande ocupando más espacio. Del mismo modo, los niveles del mar suben como consecuencia del deshielo.  En este sentido, las comunidades costeras de todos los países se ven amenazadas con inundaciones y tormentas, a los que las pequeñas islas y su gran patrimonio cultural son especialmente vulnerables.

Sin embargo, las islas también muestran la capacidad  de resolver con éxito algunos de estos problemas medio ambientales. Desde Palau a Puerto Rico, son abundantes las historias de resiliencia e innovación. Así, por ejemplo en Tokelau han comenzado a obtener toda su energía de paneles solares. En Fiji, ante la falta de diques y sistemas de drenaje, los residentes han restaurado corales y manglares para evitar las inundaciones y la erosión. Estos y otros casos pueden aplicarse a los retos medio ambientales de todo el mundo.

Además, el Año Internacional de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo busca concienciar a la sociedad con motivo de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Pequeños Estados en Desarrollo, que tendrá lugar en septiembre en 2014 en Samoa, y que se centrará en la construcción de alianzas que hagan posible el desarrollo sostenible.

Un caso de éxito: Seychelles

El gobierno de Seychelles aprobó un proyecto de ley que añade la recogida del agua de lluvia a los planes nacionales de construcción siguiendo el caso de éxito de un proyecto desarrollado por el PNUMA-PNUD en colegios.

Las islas Seychelles, un Pequeño Estado Insular en Desarrollo hace frente a los desafíos del cambio climático que incluyen el aumento del nivel del mar, aumento de las temperaturas del mar y cambios en las pautas de precipitaciones, períodos breves de lluvias abundantes durante la época de lluvias y duras sequías durante la temporada seca.

Este problema de la escasez de agua se agravó aún más por la creciente demanda de agua, agudizada por un mayor desarrollo económico y social, junto con el crecimiento demográfico. Para abordar este problema, el país invirtió en la construcción de reservas de agua y plantas desalinizadoras. Sin embargo, esto sólo supuso un mayor uso de combustibles fósiles y aumento de las emisiones de gases con efecto invernadero.

Asimismo, con motivo de una campaña educativa en colegios para aumentar las áreas de vegetación aumentó la demanda de agua y por tanto, el coste de las facturas de este preciado bien.

Con un coste de 125 dólares por profesor, el proyecto del PNUMA y el PNUD de recogida del agua de lluvia sirvió para educar aproximadamente a 400 profesores y estudiantes en siete colegios en principios de gestión de ecosistemas y en la puesta en marcha de medidas para recoger el agua de lluvia.

Además de convertir los colegios en más “ecológicos” y provocar un uso más eficiente de los recursos de agua, muchos colegios ahorraron hasta 250 dólares en gastos de agua. El resultado fue que el gobierno decidió incorporar la recogida de agua de lluvia como medida de adaptación en la planificación nacional del desarrollo.