Una creciente marejada de contaminación por plásticos está enmugreciendo la tierra, el mar y el aire, y cada vez más entra a nuestros cuerpos en forma de microplásticos. Para contrarrestar esta amenaza, el PNUMA trabaja en 41 naciones para abordar la contaminación a lo largo del ciclo de vida de los plásticos y crear una economía más circular para este material. Como parte de este trabajo, el PNUMA asesoró a Zimbabwe en el primer mapeo de microplásticos en sus ríos. El PNUMA también apoyó a Ecuador en la elaboración de normas para plásticos biodegradables, lo cual es importante ya que algunos materiales etiquetados como “biodegradables” se degradan en microplásticos.
Durante 2025, el PNUMA respaldó el desarrollo y la implementación de programas de responsabilidad extendida del productor en siete países. Estas iniciativas, cada vez más populares, responsabilizan a los productores por sus productos plásticos durante todo su ciclo de vida y ayudan a desbloquear financiamiento para gestionar la contaminación por plásticos. Por eso son considerados una de las herramientas más importantes para combatir esta contaminación. En Nigeria, por ejemplo, el PNUMA apoya el diseño de un registro nacional de envases, que permitirá aplicar las normas de responsabilidad del productor.
El PNUMA lanzó un programa denominado Plastic Reboot (Reinicio Plástico) para apoyar a 15 países en su transición para eliminar los envases plásticos de un solo uso —una de las principales fuentes de contaminación por plásticos— en el sector de alimentos y bebidas. La iniciativa, de US$ 108 millones, apoyará a las naciones a fortalecer sus políticas y avanzar hacia una economía más circular para los plásticos.
El PNUMA está asistiendo a ciudades en Colombia, Jamaica y Panamá en el desarrollo de estrategias para combatir la contaminación por plásticos mediante la adopción de programas de reutilización. El reúso ha cobrado impulso en muchos lugares a medida que los países avanzan en la transición para eliminar los plásticos de un solo uso.