Foto por Ocean Image Bank/Hannes Klostermann
25 Feb 2025 Reportaje Nature Action

Dentro del esfuerzo por salvar un icónico arrecife coralino del Caribe

Foto por Ocean Image Bank/Hannes Klostermann

Prolongándose mil kilómetros a lo largo de las costas de Honduras, Guatemala, Belice y México, el Arrecife Mesoamericano es una maravilla ecológica. El mayor arrecife de barrera del hemisferio occidental es un ecosistema vivo y vibrante que alberga una biodiversidad deslumbrante, incluyendo 60 variedades de coral. Sin embargo, este vital ecosistema enfrenta crecientes amenazas por la contaminación y el cambio climático, advierten sus especialistas.

Para contrarrestar estos riesgos, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el Fondo de las Naciones Unidas para el Desarrollo del Capital, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y el Fondo Mundial para los Arrecifes de Coral (GFCR, por su sigla en inglés) han lanzado una iniciativa ambiciosa para canalizar financiamiento hacia proyectos que buscan preservar este arrecife.

A través de la iniciativa MAR+Invest del Fondo para el Sistema Arrecifal Mesoamericano, el GFCR está brindando asesoría técnica y financiamiento a 50 emprendimientos emergentes que operan de manera amigable con los arrecifes en países de la región. El trabajo abarca 1,7 millones de hectáreas de arrecifes de coral y está generando oportunidades económicas para 15.000 personas.

“Invertir en organizaciones locales con conocimientos y experiencias profundamente arraigadas en la conservación de arrecifes de coral es clave para proteger el Arrecife Mesoamericano y alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU”, señala Susan Gardner, directora de la División de Ecosistemas del PNUMA. “Estas organizaciones están en una posición única, porque las personas se benefician directamente de arrecifes saludables. Arrecifes sanos significan más peces, lo que se traduce en mejor nutrición y mayores ingresos para las familias, lo cual es fundamental para acceder a salud y educación, y fortalecer la resiliencia”.

Uno de los proyectos apoyados por MAR+Invest se enfoca en criar juveniles del cangrejo rey del Caribe y liberarles en los arrecifes para combatir el crecimiento excesivo de macroalgas, que prosperan debido al aumento de la temperatura del océano asociado al cambio climático. Las macroalgas desplazan a los corales, debilitando los ecosistemas arrecifales. Los cangrejos rey del Caribe, nativos de la región, tienen un apetito voraz por las algas y pueden ayudar a controlarlas sin dañar los corales. Sin embargo, su baja densidad poblacional limita su impacto. Al aumentar sus poblaciones, este proyecto busca restaurar el equilibrio del ecosistema, mejorar la salud de los corales y ofrecer una fuente de ingresos sostenible para las y los pescadores locales.

Para enfrentar la contaminación, otra amenaza importante para los corales, el Fondo para el Sistema Arrecifal Mesoamericano está ayudando a que la granja de camarones Royal Mayan en Belice sea más sostenible, incluyendo en el reciclaje de sus aguas residuales. Las granjas tradicionales de camarones suelen verter agua contaminada al océano y talar manglares, ecosistemas costeros clave. 

Mientras tanto, en México, MAR+Invest apoya a la empresa CarbonWave, que transforma el sargazo —un tipo de alga marina— en materias primas para diversos productos, como biocombustibles, alimento para animales, fertilizantes, textiles y cosméticos. Esto evita que el sargazo asfixie los corales y la fauna marina o termine en vertederos donde podría contaminar aguas subterráneas al descomponerse.

Uno de los productos creados por CarbonWave a partir del sargazo es SargaExtra, un fertilizante orgánico que a su vez reduce el uso de fertilizantes nitrogenados por parte del sector agrícola. La escorrentía de estos fertilizantes químicos contribuye a la proliferación del sargazo y pueden generar zonas muertas en el océano. 

Aunque los arrecifes de coral cubren menos del 1 % del fondo marino, sustentan al 25 % de toda la vida marina y son esenciales para la seguridad alimentaria, la protección costera y los medios de vida en regiones vulnerables al clima. Sin embargo, en los últimos 15 años, el mundo ha perdido el 14 % de sus arrecifes, algunos con hasta 5.000 años de antigüedad. Esta mortandad se debe al aumento de la temperatura del mar, la contaminación y prácticas pesqueras insostenibles. 

El Fondo Mundial para los Arrecifes de Coral (GFCR) es un fideicomiso de múltiples socios respaldado por la ONU que otorga subvenciones y préstamos a emprendimientos positivos para los arrecifes de coral en todo el mundo, apoyando iniciativas que van desde el ecoturismo hasta la acuicultura sostenible y el cultivo de algas marinas. La meta del GFCR es respaldar más de 400 negocios amigables con los arrecifes y generar más de 30.000 empleos para 2030. A largo plazo, el Fondo para el Arrecife Mesoamericano busca movilizar US$60 millones en capital privado y fortalecer la resiliencia de más de 3 millones de habitantes costeros.

Cada emprendimiento amigable con los arrecifes en la cartera del GFCR aborda amenazas a la salud de los arrecifes mientras apoya la reducción de la pobreza y contribuye a la sostenibilidad financiera de áreas marinas protegidas, refugios seguros para la vida marina.

“Los proyectos del Fondo demuestran que incluso inversiones modestas en conservación de la biodiversidad pueden desbloquear innovación e impacto extraordinarios”, afirma Susan Gardner del PNUMA. “Ante las crecientes amenazas a los arrecifes de coral, este efecto multiplicador es justo lo que necesitamos en este momento”.


El Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal  

El planeta atraviesa una peligrosa pérdida de naturaleza. Un millón de especies están en peligro de extinción, la salud del suelo se deteriora y las fuentes de agua se están agotando. El Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal establece metas globales para detener y revertir esta pérdida antes de 2030. Fue adoptado por líderes mundiales en diciembre de 2022. Para abordar las causas de esta crisis de la naturaleza, el PNUMA trabaja con aliados para actuar en paisajes y zonas marinas, transformar nuestros sistemas alimentarios y cerrar la brecha financiera para la naturaleza.

El Fondo Mundial para los Arrecifes de Coral (GFCR) fue creado para acelerar la inversión y la acción urgentes, que fortalezcan la resiliencia de los ecosistemas arrecifales costeros, las comunidades y las economías. El GFCR está compuesto por dos vehículos financieros principales: un fondo de subvenciones liderado por la ONU y un fondo de inversión de impacto de capital privado a gran escala. Su objetivo es promover una producción oceánica sostenible, impulsar el desarrollo costero y el ecoturismo sostenibles, forjar economías circulares y gestión de la contaminación, y habilitar tecnologías para un futuro sostenible.

El programa MAR+Invest financiado por el GFCR es liderado por el Fondo para el Arrecife Mesoamericano (MAR Fund), en alianza con actores regionales como New Ventures, Viwala, Healthy Reefs for Healthy People, Sureste Sostenible y el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza.