En 2025, el PNUMA lideró 90 proyectos de adaptación climática en 54 países. Este trabajo permitió que agricultoras y agricultores somalíes afectados por la sequía captaran agua de lluvia en sus techos. Respaldó a habitantes de pueblos colombianos mientras protegían sus hogares de tormentas cada vez más severas. Y apoyó a agricultoras y agricultores gambianos, perjudicados por el aumento del nivel del mar y la disminución de las lluvias, a encontrar nuevos tipos de trabajo, lo que, según algunas familias, redujo las presiones que conducen a la migración. Estos proyectos de adaptación buscan beneficiar colectivamente a 4,6 millones de personas y restaurar al menos 2.700 kilómetros cuadrados de tierra.
Al mismo tiempo, el PNUMA apoyó a 25 países en la elaboración e implementación de planes nacionales para adaptarse al cambio climático. El plan de Ghana, por ejemplo, llevó a la instalación de estaciones meteorológicas automatizadas, que proporcionarán pronósticos más precisos a agricultoras y agricultores afectados por la sequía.
Una parte importante del trabajo del PNUMA consiste en proteger a las personas más vulnerables de las olas de calor mientras se reducen las emisiones del sector de enfriamiento. En la ciudad india de Chennai, el PNUMA lideró un proyecto piloto que utilizó soluciones basadas en la naturaleza para reducir la temperatura en escuelas de barrios de bajos ingresos en 3 °C. Se espera que este trabajo beneficie a 150.000 estudiantes. En Camboya, el PNUMA apoyó la elaboración de un plan nacional de enfriamiento que exige a las constructoras utilizar enfriamiento pasivo —que reduce la temperatura disminuyendo o incluso eliminando la necesidad de aires acondicionados que consumen mucha energía— como requisito para obtener permisos de construcción.
Diego Alfredo Vélez Cortés, pescador colombiano, sobre un proyecto del PNUMA que ayuda a replantar manglares en la costa pacífica de Colombia. Estos árboles crean zonas de reproducción para varias especies de peces y protegen a las aldeas costeras de las marejadas.
La Cool Coalition, liderada por el PNUMA, ha apoyado a 10 países en la integración del enfriamiento en sus planes climáticos nacionales y en la elaboración de estrategias nacionales de enfriamiento.
El PNUMA movilizó US$ 170 millones para ayudar a las naciones a desarrollar sistemas de alerta temprana frente a peligros como inundaciones, ciclones y sequías. En cinco Pequeños Estados Insulares en Desarrollo —Islas Cook, Islas Marshall, Niue, Palau y Tuvalu— el trabajo del PNUMA permitió que funcionarias y funcionarios gubernamentales rastrearan mejor los patrones meteorológicos y la altura de las olas, indicadores de tormentas tropicales. El PNUMA también apoyó a Kiribati en la mejora de sus pronósticos meteorológicos y a Timor-Leste en la creación de un plan para responder a inundaciones. En total, el trabajo del PNUMA en 11 países se espera que proteja a más de 7 millones de personas de desastres relacionados con el clima.
Mientras tanto, el Centro y Red de Tecnología Climática, alojado por el PNUMA, apoyó a 33 naciones en el aprovechamiento de la tecnología para adaptarse al cambio climático. En Colombia, una iniciativa utilizó drones y cartografía satelital para revelar dónde se estaban reduciendo los manglares, los cuales son clave para contener las marejadas.
Finalmente, en la 30.ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30), la Cool Coalition lanzó la iniciativa Beat the Heat, que apoyará a ciudades para que sean más resilientes frente a las altas temperaturas, cerrando brechas en políticas, financiamiento y ejecución.
Por su parte, el Consejo Intergubernamental para Edificaciones y Clima, coordinado por la Alianza Global para Edificaciones y Construcción, alojada por el PNUMA, lanzó un llamado internacional para que los gobiernos respalden la construcción de viviendas asequibles y sostenibles.
El PNUMA apoyó a 18 naciones en sus procesos de fortalecer sus sistemas nacionales de reporte climático. Esto permitió a dichas naciones rastrear mejor sus emisiones de gases de efecto invernadero, desarrollar políticas climáticas más ambiciosas y abrir su acceso a nuevos financiamientos relacionados con el clima. El PNUMA también asistió a 24 países en la preparación de sus informes de transparencia climática, que describen sus esfuerzos para cumplir el Acuerdo de París. Este proceso ayuda a generar confianza entre las y los signatarios del acuerdo, algo considerado fundamental para su éxito a largo plazo.