Georgina Athamandia Avlonitis/PNUMA
03 Jul 2025 Reportaje Climate Action

De sus arrecifes a sus cimas, los pequeños Estados insulares lideran grandes avances ambientales

Georgina Athamandia Avlonitis/PNUMA

Desde el aumento del nivel del mar hasta la desaparición de sus bosques, los pequeños Estados insulares en desarrollo del mundo enfrentan algunas de las consecuencias más intensas de la triple crisis planetaria: el cambio climático, la pérdida de naturaleza y biodiversidad, y la contaminación y desechos.

Pero muchos de estas naciones están contraatacando. En alianza con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), más de 30 pequeños Estados insulares en desarrollo (SIDS, por su sigla en inglés) están lanzando iniciativas ambiciosas para salvar sus ecosistemas, controlar la contaminación y adaptarse a un clima que cambia rápidamente, a la vez que impulsan sus economías.

“En el PNUMA, no solo apoyamos a los pequeños Estados insulares en desarrollo: avanzamos hombro a hombro con ellos para trazar un camino audaz donde el desarrollo económico sea inseparable de la resiliencia ecológica”, afirmó Sinikinesh Jimma, jefa interina de la División de Ecosistemas Marinos y de Agua Dulce del PNUMA.

“Conjuntamente, estamos construyendo futuros que responden a las necesidades del presente mientras protegemos la biodiversidad y los servicios ecosistémicos vitales para las generaciones venideras.”

La relación es de doble vía: 20 pequeños Estados insulares en desarrollo contribuyen al Fondo para el Medio Ambiente del PNUMA, la principal fuente de financiación de la organización. El año pasado, el mundo adoptó la Agenda de Antigua y Barbuda para los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo, que traza un camino hacia un desarrollo sostenible y resiliente. A continuación, se presentan cinco formas en las que el PNUMA está ayudando a traducir los objetivos globales de la Agenda en acciones concretas sobre el terreno.
   

1. Restaurando vibrantes ecosistemas 

Desde selvas tropicales y manglares laberínticos hasta playas de arena blanca y arrecifes multicolores, los pequeños Estados insulares en desarrollo albergan algunos de los espacios naturales más impresionantes del planeta. Sin embargo, en estos territorios, la acelerada pérdida de biodiversidad está desmoronando los ecosistemas, dejando a sus comunidades cada vez más vulnerables al cambio climático, la inestabilidad económica y las pandemias.

Pero ya están en marcha varios proyectos impulsados por el PNUMA y sus aliados para revertir esta situación.

Comunidades de los Estados Federados de Micronesia y las Islas Marshall trabajan en alianzas para recuperar sus colonias de aves marinas. Estas aves producen nutrientes que fortalecen la vegetación autóctona, la cual ayuda a proteger las islas frente al aumento del nivel del mar.   

Mientras tanto, en Santa Lucía, se están gestionando de forma sostenible 5.000 hectáreas de ecosistemas forestales y costeros, y 2.000 hectáreas de ecosistemas marinos, con esfuerzos similares en Las Bahamas y Saint Kitts y Nevis.

Se espera que la Iniciativa Emblemática de Restauración para Pequeños Estados Insulares en Desarrollo, liderada por el PNUMA y la FAO en las Comoras, Santa Lucía y Vanuatu, restaure ecosistemas marinos y costeros, al tiempo que impulse el crecimiento económico azul sostenible. Como parte de esta Iniciativa, la Fábrica de Restauración (The Restoration Factory) pronto ayudará a jóvenes líderes de emprendimientos locales a desarrollar negocios arraigados en la restauración ecológica. 
 

2. Salvando los arrecifes de coral 

Los arrecifes de coral, columna vertebral de muchos ecosistemas marinos, están desapareciendo a un ritmo alarmante: el cambio climático podría acabar con el 90 % de estos ecosistemas para 2050. Aunque los pequeños Estados insulares en desarrollo representan menos del 1 % de la superficie terrestre del planeta, albergan cerca del 30 % de los arrecifes de coral del mundo, lo que implica que su protección sea esencial para la biodiversidad global.  

Un colorido arrecife de coral con pececillos morados y amarillos en el agua limpia.
Arrecife poco profundo en Papua Nueva Guinea. Foto por Amanda Cotton/Ocean Image Bank

El Fondo Mundial para los Arrecifes de Coral, que apoya negocios amigables con los arrecifes y mecanismos financieros sostenibles, ha destinado más de US$ 100 millones para proteger y reducir las presiones sobre 1,3 millones de hectáreas de arrecifes de coral en países como las Bahamas, los Estados Federados de Micronesia, Fiji, Maldivas, Seychelles, Palau y Papua Nueva Guinea. Se espera que Seychelles y las Islas Salomón pronto reciban apoyo del Fondo, que financia desde la cría de peces barramundi (Lates calcarifer) en Sri Lanka hasta el impulso del ecoturismo en los Estados Federados de Micronesia. 
 

3. Avanzando en los sistemas de alerta temprana 

Cuando se acercan tormentas importantes a Timor-Leste, una red de radares y sensores oceánicos pronostica su trayectoria, mientras que las alertas se difunden a la población mediante megáfonos, carteles, redes sociales, radio y mensajes móviles. Esta iniciativa es uno de varios sistemas de alerta temprana para desastres naturales desarrollados con apoyo del PNUMA en pequeños Estados insulares en desarrollo. El impulso forma parte de la Iniciativa de Alerta Temprana para Todos del Secretario General de la ONU, que busca proveer a toda la población mundial de sistemas de alerta temprana para 2027. Una parte esencial del trabajo del PNUMA consiste en generar confianza pública en estos sistemas. En Vanuatu, por ejemplo, las comunidades están ayudando a mejorar los pronósticos al incorporar conocimientos tradicionales y observaciones en tiempo real a las mediciones científicas.  

Niñas y niños alrededor de una torre y equipos meteorológicos en Niue, bajo la guía de personas adultas, en un campo abierto de hierba.
Niñas y niños de Niue se reúnen alrededor de equipos de monitoreo meteorológico recién instalados. Equipos como este están ayudando a especialistas en meteorología a comprender mejor la mecánica de las tormentas tropicales. Foto por UNEP 

4. Combatiendo la contaminación 

Con territorios limitados y algunos de los costos de gestión de residuos más altos del mundo, los pequeños Estados insulares en desarrollo ya enfrentan grandes desafíos para manejar sus propios desechos. Pero también deben lidiar con residuos provenientes del resto del planeta. Las corrientes oceánicas y los vientos alisios arrastran enormes cantidades de basura marina —principalmente plásticos— hacia sus costas. Para enfrentar esta situación, el PNUMA trabaja estrechamente con los Estados insulares para abordar la contaminación desde múltiples frentes. Esto incluye restringir los productos plásticos de un solo uso en el turismo mediante la Iniciativa Mundial sobre Turismo y Plásticos; transformar la gestión municipal de residuos a través de modelos de economía circular; mejorar el manejo de desechos y productos químicos; y apoyar la creación de planes nacionales sólidos de gestión de residuos.   
 

5. Prosperando en armonía con la naturaleza 

Muchos pequeños Estados insulares en desarrollo tienen las bases para economías sólidas y sostenibles, desde el turismo hasta la pesca y la agricultura. Pero estas industrias dependen de ecosistemas limpios, saludables y resilientes. Con apoyo del PNUMA, los pequeños Estados insulares en desarrollo están priorizando la reducción de supercontaminantes, como el metano y el carbono negro, para mejorar la calidad del aire local.

En Fiji, las Islas Salomón y Vanuatu, el PNUMA ha gestionado US$ 4,4 millones del Fondo para el Medio Ambiente Mundial para ampliar el transporte público eléctrico y desarrollar planes de movilidad urbana sostenible. Por otro lado, el Marco de Transición hacia una Economía Azul Sostenible, desarrollado por el PNUMA, está canalizando US$ 75,6 millones a pequeños Estados insulares en desarrollo para garantizar su crecimiento económico en armonía con los océanos.

El PNUMA también trabaja para fortalecer la capacidad de gobernanza oceánica de estas naciones, incluyendo su apoyo a la ratificación del Acuerdo relativo a la conservación y el uso sostenible de la diversidad biológica marina de las zonas situadas fuera de la jurisdicción nacional. Este Acuerdo, en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS), promueve la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad marina en aguas internacionales, lo que beneficia a las economías de los pequeños Estados insulares en desarrollo. “Estamos trabajando conjuntamente para asegurarnos de que los pequeños Estados insulares en desarrollo —los grandes Estados oceánicos del mundo— cuenten con la ciencia, las herramientas, las alianzas y el respaldo normativo que necesitan para seguir liderando la acción ambiental”, concluyó Sinikinesh Jimma.


### 

El trabajo del PNUMA es posible gracias a las contribuciones flexibles de los Estados Miembros y otros aliados al Fondo para el Medio Ambiente y a los fondos del PNUMA para el Clima, la Naturaleza y la Contaminación. Estos fondos permiten soluciones ágiles e innovadoras frente al cambio climático, la pérdida de naturaleza y biodiversidad, y la contaminación y desechos.

Descubre cómo apoyar al PNUMA para invertir en las personas y el planeta.

Veinte pequeños Estados insulares en desarrollo forman parte de los socios financieros del PNUMA en 2024. Estos son: las Bahamas, Barbados, Belice, Cabo Verde, Dominica, la República Dominicana, Estados Federados de Micronesia, Fiji, Granada, Guyana, Jamaica, Maldivas, Mauricio, Nauru, Palau, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía, Trinidad y Tabago, y Vanuatu