Excelencias, colegas y amistades:
Estamos aquí, en la hermosa ciudad de Bakú, para conmemorar el Día Mundial del Medio Ambiente 2026, que este año hace un llamado global a la acción climática.
Azerbaiyán sigue desempeñando un papel importante en la acción climática mundial, al haber acogido aquí en 2024 las conversaciones sobre el clima de la COP29 y haber guiado al mundo hacia un acuerdo para movilizar US$ 300.000 millones en financiamiento climático de aquí a 2035. El mes pasado, Bakú fue sede del Foro Urbano Mundial, que se enfocó en la necesidad de desarrollar resiliencia climática en las ciudades. Y ahora Azerbaiyán está ayudando al PNUMA a centrar las mentes y las acciones en el cambio climático en esta 54.ª conmemoración global del Día Mundial del Medio Ambiente. Mi más profundo agradecimiento.
Excelencias,
El cambio climático es, sin duda, un tema que debería estar al centro y frente de nuestras preocupaciones.
Las temperaturas globales están aumentando y los impactos climáticos se están intensificando. El planeta nos está enviando señales. Olas de calor. Sequías. Inundaciones. Desertificación y tormentas de polvo y arena. Estos impactos nos afectan a todas y todos, siendo las comunidades más empobrecidas y vulnerables las que sufren lo peor. Azerbaiyán enfrenta muchos desafíos climáticos, desde la degradación de sus ecosistemas montañosos hasta el descenso de los niveles de agua en el mar Caspio, lo que amenaza sus puertos, pesquerías, infraestructura y comunidades costeras.
Pero esta no tiene por qué ser una historia de desastre y desesperanza. El futuro aún no está escrito. Podemos redactar nuestra propia historia actuando para desacelerar y adaptarnos al cambio climático, y así lograr sociedades más seguras, saludables, prósperas y equitativas.
La acción climática es una gran oportunidad para las naciones y los pueblos del mundo. Si actuamos ahora, como comunidad global, podemos evitar millones de muertes y pérdidas económicas de billones de dólares de aquí a 2050. Podemos impulsar el crecimiento, el empleo, la resiliencia y la inversión. Todas y todos podemos prosperar.
Las soluciones no son teóricas. Son reales. Están aquí. Se están implementando rápidamente. Y ofrecen una gran cantidad de beneficios.
La energía limpia y la movilidad eléctrica se están expandiendo con rapidez, prometiendo mayor seguridad e independencia energética para las naciones. En 2025, las energías renovables superaron al carbón como la mayor fuente de electricidad del mundo. El auge de la energía limpia no se detendrá por nadie. Pero aún debemos ser más inteligentes y flexibles respecto a cuándo usamos la electricidad, para minimizar las emisiones y evitar la sobrecarga de las redes.
Las ciudades están liderando las soluciones climáticas. Desde enfrentar el calor extremo con enfriamiento sostenible y edificios resistentes al calor, hasta la naturaleza urbana y el diseño climático inteligente, los gobiernos locales están preparando sus espacios urbanos frente al clima. La combinación estratégica de múltiples medidas pasivas de enfriamiento puede reducir las temperaturas interiores hasta en 8 °C.
Al inicio de esta semana, más de 50 ciudades de todo el mundo se unieron a la nueva iniciativa 50@50 del PNUMA para compartir enfoques probados de adaptación y preparación frente al calor extremo. Invitamos a todas las ciudades a unirse a 50@50 para ayudar a proteger a sus habitantes, reducir su desigualdad y fortalecer su resiliencia urbana.
El mundo también se está uniendo para reducir el metano y otros supercontaminantes, lo que puede traer beneficios rápidos para el clima y el aire limpio. Felicito el liderazgo de Azerbaiyán: desde la Declaración Regional sobre Residuos Orgánicos, que ahora se está implementando mediante un plan de aceleración, hasta la acción en el sector del petróleo y el gas. Esto incluye el compromiso de la Compañía Estatal de Petróleo de la República de Azerbaiyán con la Alianza sobre el Metano en el Sector del Petróleo y el Gas 2.0 del PNUMA, para abordar fugas, venteos y quema de gases en sus operaciones.
Las acciones para reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos, una causa importante de emisiones, están creciendo, lo que fortalece la seguridad alimentaria y ahorra dinero. Los edificios sostenibles están reduciendo el consumo de energía y apoyando un crecimiento resiliente.
Y el impulso para respaldar a la naturaleza —la solución climática original del planeta— está creciendo. Respaldar a la naturaleza es crucial. Porque los ecosistemas saludables absorben carbono, regulan el agua y protegen a las comunidades. Porque la restauración de ecosistemas crea empleos, fortalece las economías y ayuda a las comunidades vulnerables a adaptarse. Porque proteger los bosques podría ayudar a evitar decenas de miles de millones de dólares en pérdidas por desastres cada año. Porque la naturaleza mejora la calidad del aire, la resiliencia urbana y la salud humana —tanto mental como física—. Y porque la naturaleza también desempeña un papel vital en la reducción del calor extremo y en garantizar un acceso equitativo al enfriamiento sostenible.
Excelencias,
El impulso político mundial para la acción climática está creciendo. El mes pasado, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución que respalda el fallo de la Corte Internacional de Justicia, según el cual las naciones tienen la obligación legal de proteger a sus habitantes y al planeta de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Pero aún tenemos mucho trabajo por realizar. Es muy probable que el aumento de la temperatura global pronto supere el límite de 1,5 °C establecido en el Acuerdo de París. Por ello, debemos esforzarnos aún más para volver a este nivel hacia finales de siglo, mientras protegemos a las comunidades y naciones —en particular a los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo— de los impactos más intensos y frecuentes que se avecinan.
Esto significa transitar hacia sistemas energéticos sin combustibles fósiles de manera justa, ordenada y equitativa. Esto significa invertir y desplegar urgentemente todas las soluciones disponibles, a gran escala. Esto significa financiar medidas sólidas y significativas de adaptación, alerta temprana y preparación ante desastres. Y más.
Excelencias,
Sabemos que la acción multilateral frente al cambio climático puede marcar la diferencia. En el momento de la adopción del Acuerdo de París, en 2015, se preveía que las temperaturas globales aumentarían hasta 3,5 °C hacia finales de siglo. Ahora estamos viendo un aumento de entre 2,3 y 2,5 °C, si se aplican las políticas necesarias para cumplir todas las promesas climáticas. Así que pongamos en marcha estas políticas, empecemos a implementarlas y esforcémonos más para alcanzar las emisiones netas cero y reducir aún más las temperaturas.
Podemos prevalecer en esta lucha por el futuro del planeta. Pero requerirá de todas y todos nosotros: desde las naciones y las personas más ricas, que tienen la mayor responsabilidad en la crisis climática y, por tanto, pueden marcar la mayor diferencia; hasta las y los activistas climáticos de base y la población en general.
El Día Mundial del Medio Ambiente no solo está enviando un mensaje: lo está transmitiendo y compartiendo. El planeta lleva años enviando señales de que sus límites se están acercando.
Hoy, en el Día Mundial del Medio Ambiente, miles de eventos centrados en el clima están teniendo lugar en todo el mundo y millones de personas están alzando su voz en línea, pidiendo acción climática. Azerbaiyán está mostrando la importancia de los esfuerzos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Ellas y ellos están escuchando el mensaje del planeta. Todas y todos debemos hacer lo mismo y actuar frente al cambio climático como si nuestras vidas dependieran de ello. Porque es así.


