En una de las regiones más vulnerables al calor de la India, Supriya Sahu está poniendo en marcha un conjunto de regulaciones de enfriamiento eficaces y medidas de adaptación basadas en la naturaleza para mejorar la salud y la seguridad de las familias.
Los habitantes de Chennai, la capital del estado de Tamil Nadu, en el sur de la India, suelen utilizar el dicho “caliente, más caliente y demasiado caliente” para describir las variaciones de temperatura en su ciudad, que está creciendo a toda velocidad.
También está aumentando el riesgo de episodios de calor extremo, a menudo denominados “asesinos silenciosos”. En 2024, la India vivió su ola de calor más prolongada desde 2010 y Tamil Nadu fue uno de los estados más afectados por las altas temperaturas.
Los problemas derivados del calor extremo afectan de manera desproporcionada a las comunidades desfavorecidas y a menudo son pasados por alto. Sin embargo, una funcionaria pública hizo de las iniciativas de enfriamiento y el apoyo a las familias vulnerables su prioridad, lo que ayudó a que Tamil Nadu se convirtiera en el primer estado de la India en declarar oficialmente el calor como un desastre específico del estado.
Supriya Sahu ha ejercido como Secretaria Principal Adjunta en el Departamento de Medio Ambiente, Cambio Climático y Bosques durante los últimos cuatro años y medio. Durante este tiempo, ha posicionado a Tamil Nadu a la cabeza del planeta en mitigación y adaptación climáticas y resiliencia al calor. Sus iniciativas han demostrado que la gobernanza integrada y las soluciones basadas en la naturaleza, junto con una combinación de intervenciones de baja y alta tecnología, pueden proteger a las comunidades vulnerables y, al mismo tiempo, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
El amor de Sahu por la naturaleza nació en su primera infancia, cuando su familia viajaba por todo el país por el trabajo de su padre. Adora a los elefantes y su cuenta de Instagram está llena de publicaciones sobre ellos. Le gusta decir que los elefantes pueden enseñarnos sobre resiliencia, vínculos familiares y liderazgo.
A lo largo de sus 30 años de carrera como funcionaria pública, Sahu ha desarrollado una creciente fascinación por la rica biodiversidad de la India. Sin embargo, también ha tomado conciencia del grave daño que puede infligir el comportamiento humano irresponsable.
“Vi animales comiendo basura de plástico y me di cuenta de que nuestro planeta se está asfixiando. Esa experiencia me cambió la vida”, dice Sahu recordando su época como Recaudadora Distrital, uno de los principales cargos administrativos del distrito de Nilgiris. En 2000, lanzó una campaña llamada “Operación Montaña Azul” cuyo fin era eliminar los plásticos de un solo uso en Nilgiris. Por aquel entonces, el problema de la contaminación por plásticos todavía no se había revelado en toda su magnitud.
En los últimos años, Sahu ha creado la Tamil Nadu Green Climate Company (Compañía Climática Verde de Tamil Nadu), una organización sin ánimo de lucro centrada en la resiliencia costera, y ha promovido todo tipo de proyectos para hacer frente al calor urbano y a la creciente demanda de enfriamiento. Gracias a la escala, la ambición y el trabajo coordinado entre varios sectores gubernamentales de los mismos, respaldados a su vez por la energía y el liderazgo de Sahu, estos programas están cambiando la vida de algunas de las familias más desfavorecidas.
La preocupación de Sahu por las comunidades vulnerables se debe a que sabe que son las más afectadas por el cambio climático. “Tomemos el ejemplo de las y los alumnos de escuelas públicas, en las que no hay aire acondicionado. En los meses de verano, la temperatura supera los 40 °C. No solo es difícil estudiar en esas condiciones, sino que es perjudicial para su salud”, explica.
El proyecto Cool Roof (Tejados frescos) es una de las iniciativas de enfriamiento pasivo encabezadas por Sahu. Fue puesto en marcha en 200 “escuelas verdes” públicas. La solución, tan barata y sencilla como pintar los tejados de blanco para reflejar la luz del sol, reduce drásticamente la temperatura en el interior de las aulas. En combinación con los elementos de sombra, la ventilación natural y la naturaleza, las temperaturas pueden reducirse entre 5 y 8 °C. Además de pintar los tejados, las “escuelas verdes” han instalado energía solar, ventiladores de bajo consumo, elementos de sombra, recolección de agua de lluvia y huertos.
Estas sencillas estrategias para refrescar las escuelas se están ampliando ahora a los proyectos de viviendas sociales. Esto mejorará significativamente la vida de las familias que no pueden permitirse el aire acondicionado. Ahora podrán disfrutar de un 40 % más de tiempo para trabajar, estudiar y pasar tiempo de calidad en familia sin el estrés y las molestias que causa el calor insoportable. Si algún día adquieren un aparato de aire acondicionado, estas medidas reducirán su factura energética para el enfriamiento hasta en un 50 %. Estas medidas tan prácticas, junto con su esperada integración en la normativa estatal sobre construcción, están teniendo un efecto dominó en el mercado inmobiliario, lo que motiva al sector privado a seguir el ejemplo.
Además de mejorar las viviendas sociales y los edificios públicos, Sahu ha dedicado tiempo y trabajo a restaurar la biodiversidad y reintegrar la naturaleza en zonas urbanas densamente pobladas. Ha dirigido iniciativas para plantar más de 100 millones de árboles y establecer 65 nuevas reservas forestales en Tamil Nadu y, bajo su liderazgo, el estado ha duplicado su cobertura de manglares, ha ampliado sus humedales de 1 a 20 y ha puesto en marcha el Fondo para la Conservación de Especies en Peligro de Extinción, de US$ 60 millones.
En Chennai, la capital del estado, está aplicando este enfoque de planificación urbana que prioriza la naturaleza al integrar la resiliencia al calor en los nuevos desarrollos, mitigando los puntos calientes intensos, sobre todo mediante la protección y ampliación de los espacios verdes, complementado todo ello con un mejor diseño urbano y de edificios e innovaciones como el enfriamiento a nivel de distrito.
En conjunto, las iniciativas de Sahu han creado 2,5 millones de empleos verdes y han contribuido significativamente al objetivo nacional de la India de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero a 3.000 millones de toneladas de dióxido de carbono.
“No podemos separar la naturaleza de los seres humanos. En Chennai, tenemos zonas industriales donde los manglares también prosperan. ¿Cuántas ciudades de la India o del mundo pueden presumir de tener un ecosistema de manglares vivo?”, se pregunta Sahu con orgullo. Aun así, entre todos sus logros, Sahu siente especial predilección por el proyecto de la “escuela verde”. “Nuestra generación ha provocado todos estos daños al planeta. Sin embargo, cuando hablas con cualquier niño, puedes ver esperanza en sus ojos. Y si les transmites un mensaje, enseguida lo ponen en práctica”.


