Crédito: NASA
10 Apr 2026 Reportaje Chemicals & pollution action

La presencia humana en el espacio se expande. Y con ella también se expanden los desafíos ambientales.

Crédito: NASA

La misión Artemis II de la NASA —recién llegada tras una órbita récord alrededor de la Luna— amerizó en el océano Pacífico el pasado 10 de abril.

Pero antes de hacerlo, sus cuatro astronautas y su nave Orion atravesaron una franja de la atmósfera superior repleta de chatarra.

¿Cuántos escombros hemos dejado allá arriba? Pues bien, una nota temática reciente de las Naciones Unidas señala que tenemos 130 millones de fragmentos de desechos orbitando la Tierra, desde restos de satélites hasta naves espaciales abandonadas enteras. Algunos se desplazan alrededor del planeta a velocidades de hasta 15 km por segundo, diez veces la rapidez de una bala, según la NASA.

La basura es solo uno de los varios desafíos ambientales vinculados a la rápidamente creciente presencia humana en el espacio exterior, según concluye la nota temática de las Naciones Unidas.

Para conmemorar el regreso de la tripulación de la Artemis y celebrar el Día Internacional de los Vuelos Espaciales Tripulados, respondamos seis preguntas clave sobre la contaminación relacionada con el espacio.  

1. ¿Los cohetes contaminan? 

Sí. Cada lanzamiento de un cohete libera hollín, partículas de aluminio, compuestos químicos y gases en la atmósfera. Estas emisiones pueden influir en la química atmosférica, aumentar la contaminación del aire y dañar la capa de ozono.

Pero no son solo los lanzamientos los que propinan un fuerte golpe ambiental. Cuando las naves espaciales reingresan a la atmósfera, dejan tras de sí una estela química de óxidos y metales. Estos contaminantes pueden agotar el ozono y afectar potencialmente la cantidad de luz solar que se refleja de vuelta al espacio, según la nota temática de las Naciones Unidas, una producción conjunta del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Oficina de las Naciones Unidas para Asuntos del Espacio Ultraterrestre (UNOOSA, por sus siglas en inglés).   

La misión lunar Artemis II —el primer viaje tripulado a la Luna en más de 50 años— despega a comienzos de este mes. Crédito: AFP/Jim Watson
La misión lunar Artemis II —el primer viaje tripulado a la Luna en más de 50 años— despega a comienzos de este mes. Crédito: AFP/Jim Watson


2. ¿Por qué la chatarra espacial es peligrosa? 

Existe una nube creciente de escombros que se está formando alrededor de nuestro planeta. Viejos satélites y fragmentos producto de colisiones se están acumulando, lo que aumenta el riesgo de impactos que a su vez generan aún más desechos espaciales. Si estos objetos permanecen en el espacio, pueden chocar con satélites activos de los que dependemos. Si sobreviven al reingreso, pueden caer de nuevo a la Tierra, lo que supone riesgos para comunidades y ecosistemas en la superficie.

Estas grandes constelaciones de satélites y escombros orbitales también están haciendo que el cielo nocturno sea más brillante y ruidoso, lo que interfiere con la astronomía y con nuestra capacidad de estudiar el universo. 

3. ¿Cómo puede el mundo reducir la huella ambiental de las actividades espaciales? 

En primer lugar, es necesario cerrar las brechas de conocimiento. Se requiere más investigación para comprender todo el impacto ambiental de las actividades espaciales humanas sobre la atmósfera, el clima, los ecosistemas y las personas.

En segundo lugar, es fundamental mejorar el monitoreo y el intercambio de datos. Contar con mejores datos, especialmente sobre las emisiones durante despegues y reingresos, ayudará a monitorear los riesgos, predecir los impactos y fortalecer las respuestas.

En tercer lugar, las naves espaciales deben ser diseñadas de manera que se reduzca su impacto ambiental a lo largo de todo su ciclo de vida.

Esto incluye construir naves que puedan evitar colisiones, desorbitar de forma segura y operar con combustibles más limpios.

Por último, es esencial una cooperación internacional más sólida. Gobiernos, agencias espaciales, empresas privadas y la comunidad científica deben trabajar conjuntamente para establecer y aplicar normas mundiales de sostenibilidad antes de que los desafíos se agraven. 

Esta imagen, tomada por la tripulación del Artemis II mientras orbitaba la Luna, muestra la puesta de la Tierra. Crédito: NASA
Esta imagen, tomada por la tripulación del Artemis II mientras orbitaba la Luna, muestra la puesta de la Tierra. Crédito: NASA

4. ¿Qué significa el concepto de “sostenibilidad espacial”? 

La sostenibilidad espacial se refiere al uso del espacio exterior de una manera que proteja tanto el propio espacio como el medio ambiente de la Tierra a largo plazo. En esencia, significa tratar el espacio como un entorno compartido que debe seguir siendo seguro para y utilizable por las futuras generaciones. Esto implica: 

  • minimizar nuestros desechos; 
  • reducir nuestras emisiones; 
  • proteger los cielos oscuros y silenciosos de la contaminación lumínica; 
  • usar los recursos de forma eficiente; 
  • garantizar el reingreso seguro de las naves espaciales; y 
  • mantener un acceso equitativo al espacio.  

5. ¿Quién es responsable de gestionar los desafíos ambientales relacionados con el espacio? 

Esta es una responsabilidad compartida.

Los acuerdos internacionales, como el Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre, establecen principios amplios, entre ellos el de evitar la contaminación dañina. El Comité de las Naciones Unidas para el Uso Pacífico del Espacio Ultraterrestre elabora directrices para actividades espaciales sostenibles, mientras que los gobiernos nacionales regulan los lanzamientos, las operaciones de satélites y los sistemas de licencias.

Las empresas y las agencias son responsables de diseñar y operar tecnologías que reduzcan los daños al medio ambiente.

Otros organismos también desempeñan funciones clave. La Unión Internacional de Telecomunicaciones gestiona las órbitas de los satélites y las frecuencias de radio, mientras que la Organización Marítima Internacional está examinando los impactos sobre los océanos.

Sin embargo, todavía no existe un marco ambiental mundial integral para el espacio.  

6. ¿Cuál es el papel de las Naciones Unidas? 

A medida que las actividades espaciales afectan cada vez más a la atmósfera, los océanos, los ecosistemas y las comunidades, las Naciones Unidas están interviniendo para ayudar a cerrar esta brecha.

El PNUMA y la UNOOSA trabajan conjuntamente para comprender mejor los riesgos ambientales, reforzar la base de evidencia científica y garantizar que las consideraciones ambientales y la gobernanza del espacio avancen de la mano.

Lo que ocurre en el espacio ya no está separado de lo que sucede en la Tierra. Pero con una cooperación y una acción mundiales sólidas, los países pueden mantener esta frontera libre de una crisis ambiental. 

--- 

Escrito por Alyona Synenko, PNUMA

Revisión científica: Andrea Hinwood, PNUMA; Jason Jabbour, PNUMA; Jennifer Dev, UNOOSA; Nathalie Ricard, UNOOSA.