Crédito: Andalou vía AFP/Isa Terli
08 May 2025 Reportaje Nature Action

Al aumentar las presiones sobre las aves migratorias, estas ciudades se vuelven refugios seguros

Crédito: Andalou vía AFP/Isa Terli

Dos veces al año, millones de aves en todo el planeta emprenden épicos viajes entre sus hábitats de reproducción y de invierno, en una de las maravillas más grandes del mundo natural.

Las aves migratorias son esenciales para mantener la biodiversidad del planeta. Como dispersoras de semillas y controladoras de insectos, las aves ayudan a conservar ecosistemas saludables. A través de sus largos recorridos, conectan hábitats distantes y fomentan el equilibrio ecológico.

También entrelazan a personas en todo el mundo, con el regreso de especies amadas celebrado en muchas culturas como una bendición y un marcador de las estaciones —y conmemorado no una sino dos veces cada año, los segundos sábados de mayo y de octubre, como el Día Mundial de las Aves Migratorias.

Pero las travesías de las aves, grandes y pequeñas, están llenos de peligros. Las más débiles son vulnerables al mal tiempo, a los depredadores y al agotamiento. Durante milenios, las personas han cazado aves migratorias como fuente de alimento. Y la contaminación, las líneas eléctricas, los brillantes edificios de vidrio, la pérdida de hábitat y el cambio climático se suman a las amenazas provocadas por el ser humano.

Muchos de estos peligros convergen en las ciudades, que se han convertido en el foco de esfuerzos para ayudar a las aves a llegar a sus destinos, especialmente cuando los centros urbanos se encuentran en sus trayectos clave, conocidos como rutas o corredores migratorios. Para las aves que siguen la ruta migratoria afro-euroasiática, la ciudad turca de Estambul representa un cuello de botella muy particular.

Cada primavera y cada otoño, cientos de miles de cigüeñas y aves rapaces sobrevuelan el estrecho puente terrestre entre el Oriente Medio y Europa sobre el que se asienta esta ciudad; las aves marinas planean junto a los enormes barcos de carga que navegan por el estrecho del Bósforo; mientras que las aves más pequeñas descansan y se reabastecen en parques y jardines urbanos. 

Una cigüeña planeando contra el cielo azul
Cada primavera y cada otoño, cientos de miles de cigüeñas sobrevuelan el estrecho puente terrestre entre el Oriente Medio y Europa sobre el que se asienta Estambul. Crédito: Andalou vía AFP/Alper Tuydes 

A las y los ecologistas les preocupa la rápida expansión de la ciudad, los megaproyectos como el aeropuerto internacional de Estambul y el puente Yavuz Sultan Selim, y la degradación de ecosistemas como el lago Büyükçekmece, una parada clave para las aves acuáticas, todas estas situaciones que aumentan las presiones sobre la fauna residente y migratoria. 

Estambul entra en acción 

Para contrarrestar estas amenazas, el municipio de Estambul ha lanzado un proyecto para aumentar la conciencia y la conservación de su biodiversidad, incluyendo las aves migratorias, dentro del área metropolitana.

El proyecto forma parte de la iniciativa Ciudades de la Generación Restauración del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), que promueve soluciones basadas en la naturaleza para los desafíos ambientales en áreas urbanas. A través de este esfuerzo, el PNUMA trabaja con 24 ciudades, 14 de las cuales reciben apoyo financiero y técnico directo para implementar soluciones urbanas basadas en la naturaleza. La iniciativa forma parte del Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas, un esfuerzo mundial para revivir el mundo natural.

Estambul también se ha unido a Journeys for Life (Travesías para la Vida), una nueva iniciativa liderada por ICLEI – Gobiernos Locales por la Sostenibilidad, para ayudar a ciudades y regiones a conservar especies migratorias vulnerables.

Para ayudar a las y los residentes en Estambul a valorar la naturaleza que les rodea, la ciudad está llevando a cabo una campaña en redes sociales y utilizará carteles y videos en paradas de autobús para presentar datos clave e imágenes llamativas de aves migratorias. Se plantarán pastos y flores en los techos de las paradas de autobús para fomentar la apreciación de especies nativas que más apoyan a la flora y fauna silvestres. 

 

“Millones de personas utilizan estas paradas de autobús cada día, por lo que es una gran plataforma para ayudarles a comprender cosas como la importancia de los corredores verdes”, dice Nilgün Cendek, líder de la Dirección de Sistemas Ecológicos Urbanos de la Autoridad Metropolitana de Estambul.

Para involucrar a las personas jóvenes, el municipio está diseñando planes de lecciones sobre biodiversidad para su uso en escuelas primarias.

Las autoridades también están organizando un taller en mayo donde grupos locales de la sociedad civil y empresas, así como especialistas y funcionarios gubernamentales, discutirán cómo proteger mejor los espacios verdes, tales como el muy visitado Bosque Urbano Atatürk, y hacer que la ciudad sea más sostenible.

“Con una amplia participación e involucramiento, esperamos canalizar el creciente interés, conciencia y preocupación de las personas sobre la biodiversidad hacia un impulso para la acción de conservación”, dice Cendek.

Un punto culminante de la campaña llega en el Día Mundial de las Aves Migratorias, cuando el municipio y sus socios esperan que miles de personas participen en conteos anuales de aves desde puntos estratégicos de la ciudad, como las colinas Büyük y Küçük Çamlıca.

Las cigüeñas negras, cigüeñas blancas y aves rapaces, incluyendo muchas especies de águilas y halcones, a menudo se agrupan en grandes números sobre la ciudad mientras utilizan corrientes de aire cálido para ganar altitud antes de continuar su migración.

Las personas aficionadas a las aves, armadas con binoculares, cámaras y telescopios, ya viajan a Estambul para presenciar el espectáculo, lo que pone de relieve cómo las aves y su migración pueden apoyar el ecoturismo. 

Colaboración global 

Al menos 134 especies de aves migratorias están amenazadas de extinción, señaló un informe de 2024 de la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (CMS, por su sigla en inglés), un acuerdo global diseñado para proteger a los animales que viajan a través de las fronteras.  

De las 1.189 especies incluidas en la Convención, el 44 % muestra una disminución poblacional, y el 22 % está amenazado de extinción.

Iniciativas como Ciudades de la Generación Restauración inspiran a las y los residentes de una urbe y apoyan a las autoridades municipales y regionales de todo el mundo en la creación de redes y en el intercambio de experiencias. 

Una vista superior de una plataforma de madera para la anidación, construida arriba de una estructura elevada, llena de ramas y ramitas para apoyar la anidación de águilas pescadoras en un área urbana.
La ciudad estadounidense de Seattle ha instalado plataformas para proporcionar lugares seguros de anidación para las águilas pescadoras migratorias. Crédito:  ciudad de Seattle/ Michael Ashford 

En los Estados Unidos de América, por ejemplo, la ciudad de Seattle ha trabajado durante años para acoger al águila pescadora, un halcón que se alimenta de peces y que estuvo amenazado por el uso extendido de pesticidas. El departamento de parques de la ciudad ha instalado plataformas de anidación en lugares seguros para estas aves, que regresan cada primavera desde Sur y Centro América. Según Urban Raptor Conservancy, un grupo local de conservación, unas 20 parejas anidan dentro de la ciudad, que forma parte de la iniciativa Ciudades de la Generación Restauración. 

“Seattle y Estambul pueden estar en extremos opuestos del planeta, pero convergen en sus esfuerzos por preservar espacios para las aves. La lección más importante que nos enseñan es que las áreas urbanas restauradas y gestionadas de forma sostenible pueden ser refugios en un mundo cambiante tanto para la vida silvestre como para las personas”, afirma Mirey Atallah, líder de la Subdivisión de Adaptación y Resiliencia en la División de Cambio Climático del PNUMA. 

 

El trabajo del PNUMA es posible gracias a los Estados Miembros que contribuyen al Fondo para el Medio Ambiente, el fondo principal del PNUMA que permite su labor global. Conozca cómo apoyar al PNUMA para invertir en las personas y el planeta.   

Acerca de Generación Restauración (2023-2025)  

El proyecto Generación Restauración del PNUMA, financiado por el Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania (BMZ, por su sigla en alemán), se centra en ampliar la restauración de ecosistemas urbanos. En ejecución desde 2023 hasta 2025, el PNUMA, en colaboración con el Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas y el Centro Global de Biodiversidad de ICLEI, trabaja con 24 ciudades para abordar desafíos políticos, técnicos y financieros clave. El proyecto tiene dos componentes principales: promover la inversión pública y privada en restauración de ecosistemas y creación de empleo mediante soluciones basadas en la naturaleza; y empoderar a actores urbanos en todo el mundo para replicar y ampliar iniciativas de restauración. Esta iniciativa contribuye al Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas y al Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal.   
 
Acerca del Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas

La Asamblea General de las Naciones Unidas ha declarado el período 2021–2030 como el Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas. Liderado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, con el apoyo de alianzas, esta iniciativa busca prevenir, detener y revertir la pérdida y degradación de ecosistemas en todo el mundo. Su objetivo es revivir miles de millones de hectáreas que abarcan ecosistemas terrestres y acuáticos. El Decenio de las Naciones Unidas constituye un llamado global a la acción, reuniendo apoyo político, investigación científica y recursos financieros para ampliar masivamente la restauración. 

El Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal  

El planeta está experimentando un preocupante declive de la naturaleza. Un millón de especies están amenazadas de extinción, la salud del suelo está deteriorándose y las fuentes de agua se están agotando. El Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal establece metas globales para detener y revertir la pérdida de la naturaleza para 2030. Fue adoptado por líderes mundiales en diciembre de 2022. Para abordar los factores que impulsan esta crisis, el PNUMA trabaja en alianzas para actuar en paisajes terrestres y marinos, transformar nuestros sistemas alimentarios y cerrar la brecha financiera para la naturaleza.