Foto del PNUMA/Lisa Murray
06 Mar 2025 Reportaje Climate Action

Cómo seis mujeres están ayudando a sus comunidades a adaptarse al cambio climático

Foto del PNUMA/Lisa Murray

A medida que el planeta se calienta, las consecuencias del cambio climático, desde sequías hasta inundaciones y supertormentas, empeoran. Pero no todas las personas han sentido el dolor por igual. Este desequilibrio está estrechamente ligado a desigualdades de larga data: las mujeres a menudo asumen más responsabilidades de cuidado doméstico, tienen menos acceso a recursos como la tierra o el crédito, y están subrepresentadas en los espacios de toma de decisiones.

Sin embargo, en los últimos años, las mujeres se han esforzado por cambiar esta historia, emergiendo como impulsoras de esfuerzos comunitarios para adaptarse al cambio climático. En zonas rurales y urbanas, las mujeres están encabezando iniciativas para gestionar mejor el agua, cultivar de manera más sostenible y prepararse para los desastres.

La creciente ola de adaptación liderada por mujeres demuestra que la acción climática también puede apoyar la igualdad de género y fuentes de sustento más seguras. El pasado 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, compartimos las experiencias de cinco mujeres que lideran los esfuerzos de adaptación en sus comunidades.  

Marine Babonampoze, Ruanda

Marine Babonampoze (centro), una mujer sentada entre mujeres, sonríe a cámara
Marine Babonampoze (centro), una mujer sentada entre mujeres, sonríe a cámara. Foto del PNUMA/Miranda Rikki Tasker

En Ruanda, las inundaciones y sequías extremas están golpeando más fuerte que nunca. Durante años, la deforestación empeoró estos impactos al limitar la capacidad de la tierra para absorber agua y recargar los suministros de agua subterránea. Con el apoyo de la Autoridad de Gestión Ambiental de Ruanda, las comunidades locales del distrito de Kirehe se unieron para lanzar negocios de apicultura, que dependen menos de la lluvia, y conservar los bosques. Liderando la carga está Marine Babonampoze. Como líder de equipo en la cooperativa apícola local, Marine muestra a las y los apicultores cómo usar equipos modernos para aumentar la producción. Tras restaurar más de 600 hectáreas de ecosistemas para proporcionar áreas de alimentación para las abejas, el proyecto está reduciendo simultáneamente los impactos de las inundaciones y la sequía al tiempo que aumenta los rendimientos de miel. 

“En general, las y los participantes de la cooperativa trabajamos en grupo y nos cuidamos entre sí, y todo mejora cuando nos unimos”, comenta Marine.

Ahumwire Justine, Uganda 

Ahumwire Justine, una mujer erguida frente a un campo, sonríe a cámara
Ahumwire Justine, una mujer erguida frente a un campo, sonríe a cámara. Foto del PNUMA/Florian Fussstetter

En el suroeste de Uganda, la productora de banano Ahumwire Justine perdió 300 plantas y dos vacas durante una granizada devastadora hace unos años. Sin seguro, se enfrentó a la falta de alimentos, a cuotas escolares sin pagar y a un futuro incierto. Ahora, un nuevo sistema digital de seguros para las cosechas, introducido por NDC Action Project (Proyecto de Acción sobre Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional) le ofrece protección. Las y los agricultores usan teléfonos inteligentes para documentar plantas de banano saludables y enviar fotos de daños después de las tormentas, lo que facilita las evaluaciones rápidas de agro-economistas. Justine, una “agricultora campeona”, comparte esta tecnología con otras pequeñas y pequeños agricultores, casi la mitad de quienes son mujeres, lo que incrementa su resiliencia y productividad. Este enfoque innovador proporciona seguridad financiera y fomenta la esperanza en la creciente red de productoras y productores de banano de Uganda. En efecto, los plátanos son parte integral de la economía de Uganda, con el 47 por ciento de las y los agricultores involucrados en su cultivo en 2019, según la oficina de estadísticas de Uganda

Louise Mabulo, Filipinas 

Louise Mabulo, una mujer de pie ante un camino rural, sonríe a cámara
Louise Mabulo, una mujer de pie ante un camino rural, sonríe a cámara. Foto del PNUMA/Duncan Moore

Luego de que el tifón Nock-ten arrasara Filipinas en 2016, la chef Louise Mabulo notó que los árboles de cacao aún seguían de pie entre los escombros. Fue en ese momento que se dio cuenta de que los árboles de cacao son relativamente resistentes a las tormentas, por lo cual lanzó “El Proyecto Cacao”, capacitando a más de 200 productoras y productores agrícolas en agrosilvicultura y plantando más de 150.000 árboles. Al centrarse en la resiliencia climática del cacao y su alto valor de mercado, su iniciativa combate la deforestación, revitaliza las tierras de cultivo y empodera a las comunidades para resistir futuras tormentas, que se espera que se vuelvan más comunes a medida que cambia el clima. Al ser reconocida como una Joven Campeona de la Tierra en 2019, el jurado recalcó que Louise ejemplifica cómo el liderazgo de las mujeres puede transformar la adversidad en oportunidad. 

Rohey Ceesay, Gambia   

Rohey Ceesay, una mujer detrás de cámara, fotografía a un grupo de mujeres sosteniendo plantones de árboles
Rohey Ceesay, una mujer detrás de cámara, fotografía a un grupo de mujeres sosteniendo plantones de árboles. Foto por Anti Rohey Ceesay 

En Gambia, el cambio climático está causando inundaciones más severas. Las pescadoras y pescadores rurales a veces pierden la vida porque carecen de pronósticos confiables y no reciben alertas de cuándo evitar aguas abiertas. Por ello hace unos años Rohey Ceesay, una experta forestal de la División Río Central de Gambia, decidió tomar el asunto en sus propias manos. Tras la construcción de nueve estaciones meteorológicas en su distrito con financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF por su sigla en inglés), Rohey pudo recopilar alertas meteorológicas y viajar en motocicleta de pueblo en pueblo compartiendo advertencias vitales. En la cultura de Rohey, el conocimiento a menudo se transmite a través de música y danza, por lo que organizó presentaciones de “teatro climático” en las aldeas para educar a su comunidad sobre el cambio climático y cómo adaptarse al mismo. Desde que ella comenzó a proporcionar alertas tempranas, el número de muertes por impactos climáticos ha disminuido en su comunidad, dijo Rohey Ceesay. 

Vivienne Rakotoarisoa, Madagascar 

Vivienne Rakotoarisoa, una mujer que teje hincada en la puerta de su casa
Vivienne Rakotoarisoa, una mujer que teje hincada en la puerta de su casa. Foto del PNUMA/Lisa Murray 

En la costa sureste de Madagascar, el cambio climático ha provocado lluvias erráticas e impredecibles. Para la agricultora de arroz Vivienne Rakotoarisoa, esto provocó inundaciones y sequías que devastaron las cosechas de su familia. Decidida a adaptarse, Vivienne ahora cultiva rambo, una caña resistente a la sequía, y la transforma en sombreros, esteras y cestas. Aunque la planta no es comestible, es más resistente que el arroz y su popularidad como material de tejido la convierte en un cultivo valioso. Con financiación del GEF, Vivienne y cientos de aldeanas y aldeanos adquirieron nuevas habilidades, proporcionándoles ingresos alternativos y resistentes al clima. Tradicionalmente las tejedoras y tejedores recogían rambo silvestre, pero ahora pueden cultivar y vender la caña de manera sostenible, lo que les proporciona un ingreso constante incluso si fallan las cosechas de arroz.  

Michelle Delgado, México 

Frente a los cambios en los patrones de precipitación de Xalapa, México, un ama de casa local, Michelle Delgado, alguna vez pensó que restaurar los bosques era “cosa de hombres". Pero a través de un proyecto financiado por el GEF e implementado por el PNUMA, se organizaron talleres para enseñar a mujeres xalapeñas cómo plantar y crecer especies locales de árboles. Junto con otras participantes, Delgado reforestó el bosque ribereño del arroyo Papas, lo que ayudó a proteger a las comunidades de deslizamientos de tierra e inundaciones a la vez que se construía un futuro más sostenible. Hoy por hoy las mujeres recolectan semillas nativas, las germinan y distribuyen sus plantones a las casas: “un árbol por cada hogar”. Conocidas como las “guardianas del bosque” por sus comunidades, estas mujeres están desmantelando estereotipos de género con sus esfuerzos y empoderándose para dar forma a decisiones que generan resiliencia y mitigan los impactos climáticos. 


La solución sectorial a la crisis climática       

El PNUMA está a la vanguardia del apoyo al objetivo del Acuerdo de París de mantener el aumento de la temperatura global muy por debajo de los 2 °C y aspirar a 1,5 °C, en comparación con los niveles preindustriales. Para ello, el PNUMA ha desarrollado la Solución Sectorial, una hoja de ruta para reducir las emisiones en todos los sectores, en línea con los compromisos del Acuerdo de París y en busca de la estabilidad climática. Los seis sectores identificados son: energía; industria; agricultura y alimentación; bosques y uso de la tierra; transporte; y edificios y ciudades.