Imagen: Will Swanson
08 Aug 2025 Reportaje Green economy

¿Puede el cultivo de cacao, prolongado impulsor de la deforestación, realmente volverse sostenible?

Imagen: Will Swanson

René Etoua Meto'o dirige una pequeña plantación de cacao a las afueras de la Reserva de Fauna Dja de Camerún, una de las extensiones de selva tropical intacta más grandes del mundo.  

Aquí, elefantes, chimpancés y docenas de otros animales comparten espacio con los árboles de cacao del pueblo indígena Baka, que han vivido en los densos bosques de la cuenca del Congo durante generaciones.

Pero muchos en esta región se han visto obligados durante largo tiempo a ganarse la vida en los márgenes de la Reserva. Sin embargo, eso comenzó a cambiar en 2021, bajo un proyecto liderado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Trabajadores-capacitadores agrícolas le mostraron a Meto'o y a sus vecinos cómo aumentar sus rendimientos sin tumbar el bosque y despejar la tierra, un cambio fundamental para preservar la selva tropical y la vida silvestre que rodea sus granjas.

"Mi familia ahora está recibiendo un precio de primera calidad por nuestro cacao, lo que nos permite sobrevivir e invertir", dice Meto'o, de 26 años y padre de tres. 

La capacitación fue parte de un esfuerzo de conservación más amplio dirigido por el PNUMA. Su objetivo: proteger las amenazadas selvas tropicales y turberas de ocho países de la cuenca del río Congo mejorando la vida de las personas que consideran a esta región su hogar. Financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por su sigla en inglés), este impulso está diseñado para preservar uno de los sitios con mayor biodiversidad del planeta, una maraña de árboles y turberas que alberga más de 11.000 especies de animales y plantas, según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por su sigla en inglés).  

Este trabajo también tiene implicaciones mucho más allá de África central. La cuenca del Congo es un vasto sumidero de carbono; tan solo sus pantanos almacenan alrededor de 29 mil millones de toneladas de este elemento que en exceso está sobrecalentando el planeta, lo que equivale a unos tres años de emisiones globales de gases de efecto invernadero. 

"La cuenca del Congo es un ecosistema de importancia planetaria", señala George Akwah, oficial de gestión de programas del PNUMA. "Protegerlo es vital para salvaguardar la biodiversidad, contrarrestar el cambio climático y mejorar la vida de millones de personas". 

A man in a small boat on a river.
La expansión de la agricultura y de la minería, entre otras causas, ha provocado una deforestación generalizada en la cuenca del Congo. Imagen: Will Swanson 

La cuenca del Congo alberga el segundo bloque continuo de selva tropical más grande de la Tierra después del Amazonas. Este ecosistema sustenta a decenas de millones de personas y, según un estudio publicado en la revista estadounidense Proceedings of the National Academy of Sciences, es un refugio para una de cada cinco especies vivas. Pero esta cuenca se enfrenta a amenazas cada vez mayores. La expansión de la agricultura y de la minería ha causado una deforestación generalizada. Casi 19.000 kilómetros cuadrados de bosques fueron "perturbados" anualmente entre 2015 y 2020, según un estudio de la Comisión Forestal de África Central, una organización regional de investigación. Las comunidades indígenas, que han estado salvaguardando estas selvas tropicales durante generaciones, a menudo han sido las que más han sufrido a causa de esta deforestación, declara Akwah.  

Existe el temor de que, si la pérdida de bosque continúa, ésta podría empobrecer a millones de personas, amenazar a algunos de los animales más emblemáticos de África y obstaculizar la capacidad de la cuenca para absorber y almacenar carbono. 

Two men with machetes chop down cacao pods.
La cocoa o grano molido del cacao representa el 12 por ciento de las exportaciones del país y, en muchas comunidades indígenas que han sido marginadas, es un cultivo comercial clave. Imagen: Will Swanson

Es por eso que el PNUMA lanzó este esfuerzo para apoyar el desarrollo sostenible en los países de la cuenca del Congo. Inaugurada hace cuatro años, se conoce formalmente como la Iniciativa de Paisajes de la Cuenca del Congo. Su trabajo está diseñado en parte para apoyar la implementación del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, un acuerdo histórico de 2022 para proteger y restaurar el mundo natural. Un objetivo clave de ese acuerdo es lograr que la agricultura sea más sostenible y reforzar los derechos a la tierra de los pueblos indígenas. 

A man at a table with beans. 
Un trabajador-capacitador revisa el contenido de humedad y la calidad de los granos de cacao de las cooperativas locales. Imagen: Will Swanson

En Camerún, su atención se centra en lograr que la producción de cocoa, grano molido de cacao e ingrediente clave del chocolate, sea más sostenible. La cocoa representa el 12 por ciento de las exportaciones del país y, en muchas comunidades indígenas que han sido marginadas, es un cultivo comercial clave. Pero la producción de cocoa también ha estado relacionada con la deforestación. Un informe del Banco Mundial de 2013 encontró que en la década anterior, las granjas de cacao habían engullido hasta 1.400 kilómetros cuadrados de bosque camerunés. 

“Si bien necesitamos desarrollarnos, también debemos proteger el medio ambiente”, dice Haman Yanousa, asesor técnico del Ministerio de Medio Ambiente de Camerún. “Necesitamos un equilibrio”. 

Cacao seeds sit in backyards.
La producción de cocoa impulsa la economía de Mintom, una ciudad que bordea la Reserva de Fauna de Dja de 5.000 kilómetros cuadrados. Imagen: Will Swanson

Esto es lo que está sucediendo en la ciudad de Mintom, que bordea la Reserva de Fauna de Dja de 5.000 kilómetros cuadrados. La comunidad es un hormiguero de producción de cacao. Los árboles de cacao, con sus vainas rojas y amarillas, rodean una colorida colección de casas y tiendas. Millones de semillas de cacao, que serán procesadas como cocoa, son secadas en lonas colocadas en los patios traseros.

Aquí, expertos de la Rainforest Alliance, una organización no gubernamental internacional, mostraron a los residentes cómo podar árboles de cacao, limpiar la maleza, controlar las plagas y secar mejor los granos. Los agricultores señalan que sus rendimientos están aumentando y que la deforestación alrededor de la ciudad se ha detenido.  

A man holding two babies. 
El agricultor de cacao René Etoua Meto'o afirma que las capacitaciones han aumentado sus rendimientos, ayudándole a mantener a su familia, que incluye gemelos recién nacidos. Imagen: Will Swanson

Desde 2021, este proyecto liderado por el PNUMA ha capacitado a más de 120 representantes comunitarios, ha certificado más de 50.000 hectáreas de fincas de cacao y ha establecido tres comités técnicos provinciales de monitoreo que garantizan que las voces locales se integren en las estructuras de gobernanza.

René Etoua Meto'o, el líder de la pequeña plantación de cacao a las afueras de la Reserva de Fauna Dja de Camerún, es uno de los agricultores que se han beneficiado de esos esfuerzos. Menciona que la capacitación lo ayudó a "dominar" todas las etapas del proceso de producción de cacao. "Alimento a mi familia con las ventas del cacao que produzco", concluye.

Historias como ésta son un testimonio del potencial del desarrollo sostenible en la cuenca del Congo, declara Akwah del PNUMA.

"Esta es realmente un área llena de promesas, pero durante demasiado tiempo, el crecimiento económico se ha producido a expensas de la naturaleza", expresa. "Proyectos como este están demostrando que es posible proteger la selva tropical e impulsar el tipo de desarrollo sostenible que mejorará la vida de las comunidades indígenas y no indígenas". 

 

El 9 de agosto, el mundo conmemora el Día Internacional de los Pueblos Indígenas de todo el planeta. La celebración de 2025 se centra en cómo los pueblos indígenas pueden garantizar sus derechos en la era de la inteligencia artificial, así como frente a otros desafíos sociales y ambientales.