Desde organismos microscópicos hasta vastos ecosistemas, la vida en la Tierra depende de la variedad. Sin embargo, esa diversidad se está perdiendo a un ritmo sin precedentes, lo que amenaza el futuro de todas las especies, incluyendo la nuestra. En respuesta, en 2022 los gobiernos del mundo acordaron un plan común para cambiar de rumbo: el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal (MMB, como también GBF por su sigla en inglés).
Este Marco establece una hoja de ruta global para detener y revertir la pérdida de biodiversidad, con metas claras para esta década que abarcan desde movilizar financiamiento hasta reducir la contaminación, de modo que para mediados de siglo las especies puedan recuperarse y la diversidad genética sea protegida.
Pero la ambición por sí sola no basta. Convertir esta visión en realidad depende de la acción en cada nación. Aquí es donde entra el liderazgo nacional y donde los planes individualizados sobre biodiversidad de cada país desempeñan un papel fundamental.
¿Qué son las Estrategias y Planes de Acción Nacionales sobre Biodiversidad (EPANB)?
Las Estrategias y Planes de Acción Nacionales sobre Biodiversidad, o EPANB (también conocidas como NBSAP por su sigla en inglés), son el plan de cada nación para proteger su naturaleza. Son hojas de ruta nacionales que orientan a los países cómo conservar sus plantas, animales y ecosistemas, y cómo usar sus recursos naturales de manera sostenible y justa.
En el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal (MMB), las naciones se han comprometido a detener y revertir la pérdida de biodiversidad para 2030 y a vivir en armonía con la naturaleza para 2050. Para cumplir estos compromisos, deben actualizar e implementar EPANB que reflejen los objetivos y metas del MMB.
¿Por qué son importantes las EPANB?
Todas las personas dependen de la naturaleza para obtener alimentos, agua, salud y medios de vida. Sin embargo, la biodiversidad está disminuyendo a un ritmo sin precedentes. Alrededor del 40 % de las tierras del mundo han sido degradadas, se pierden bosques cada año y 1 millón de especies están en riesgo de extinción.
Las EPANB ayudan a los países a responder a esta crisis fortaleciendo sus leyes ambientales, orientando sus políticas públicas y movilizando financiamiento nacional e internacional para la naturaleza. Sin EPANB sólidas, los compromisos mundiales sobre biodiversidad no podrán ser cumplidos.
¿Cómo se vinculan las EPANB con las metas globales sobre biodiversidad?
En 2022, 196 países adoptaron el MMB, el plan más ambicioso del mundo para proteger la naturaleza. Establece cuatro metas a largo plazo para 2050 y 23 objetivos para 2030, entre ellos proteger el 30 % de la tierra y el mar y restaurar ecosistemas degradados.
Las EPANB son la herramienta principal para traducir estas metas globales en planes, presupuestos y acciones nacionales. Garantizan que los compromisos internacionales se conviertan en cambios reales sobre el terreno.
¿Quiénes se beneficia de EPANB sólidas?
Todas las personas se benefician, pero especialmente las más vulnerables. La pérdida de biodiversidad suele afectar más a las comunidades rurales, a las mujeres, a los Pueblos Indígenas y a los grupos marginados. La degradación de tierras y la disminución de la fertilidad del suelo reducen la producción de alimentos y aumentan la pobreza.
Al restaurar ecosistemas y promover usos sostenibles de la tierra, las EPANB pueden mejorar los medios de vida, fortalecer la seguridad alimentaria y reducir la desigualdad.
¿Cómo apoyan las EPANB el desarrollo sostenible?
La naturaleza es la base del desarrollo sostenible. Más del 75 % de los cultivos alimentarios dependen de polinizadores, los ecosistemas saludables proporcionan la mayor parte del agua dulce del mundo y casi la mitad de la actividad económica global depende de la naturaleza.
Las EPANB ayudan a proteger estos sistemas naturales, apoyando avances en salud, seguridad alimentaria, agua limpia, reducción de la pobreza y crecimiento económico: prioridades clave de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.
También contribuyen a la acción climática. Los ecosistemas saludables ayudan a regular el clima: los bosques absorben 2.600 millones de toneladas de dióxido de carbono cada año, y los humedales y suelos almacenan carbono y reducen los impactos de inundaciones y sequías.
¿Quién participa en la actualización e implementación de las EPANB?
Las EPANB requieren un enfoque de todas las instancias de cada gobierno y de la sociedad en su totalidad. Esto significa involucrar a todos los ministerios, así como a los Pueblos Indígenas y comunidades locales, organizaciones de la sociedad civil y el sector privado.
La biodiversidad debe integrarse en la planificación nacional en sectores como agricultura, salud, energía, finanzas, minería e infraestructura.
¿Qué avances se han logrado hasta ahora?
Con la fecha límite de 2030 acercándose, se espera que los países hayan actualizado sus EPANB para alinearlas con el Marco Mundial de Biodiversidad. Sin embargo, al 30 de diciembre de 2025 solo 66 naciones han presentado planes revisados.
Acelerar la acción es fundamental. Los países deben trabajar para fortalecer su implementación. Esto incluye restaurar hábitats, aplicar leyes ambientales, reducir especies invasoras, movilizar financiamiento y garantizar una participación significativa de las comunidades.
¿Qué papel desempeña el PNUMA?
El PNUMA apoya a las naciones en la actualización e implementación de sus EPANB proporcionando asistencia técnica, desarrollo de capacidades, acceso a financiamiento y plataformas para el intercambio de conocimientos.
El mayor fondo multilateral para el medio ambiente, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, financia dos proyectos principales para ayudar a las naciones a actualizar e implementar sus EPANB, ambos con apoyo del PNUMA. Además, el PNUMA respalda otros proyectos del Fondo de Biodiversidad de Kunming y del Proyecto del Fondo Fiduciario de China sobre la implementación del Marco, así como la Alianza Aceleradora de EPANB liderada por los países. Juntas, estas iniciativas ayudan a las naciones a convertir sus compromisos mundiales sobre biodiversidad en acciones concretas.


