Cuando el hijo menor de Iya Kande cumplió dos meses, ella comenzó a usar un jabón para aclarar la piel en la cara y cuerpo del bebé.
Kande, cuyo apellido ha sido cambiado para proteger su identidad, vive en el norte de Nigeria. Esperaba que una tez más clara congraciara al bebé con su abuela, quien, como muchas personas en la región, han llegado a equiparar la piel clara con la belleza.
Pero en cuestión de semanas, la piel del bebé comenzó a sufrir ampollas y erupciones cutáneas. No fue hasta meses después que Kande se enteró de la causa. El jabón estaba mezclado con mercurio.
“Si hubiera sabido lo peligroso que era, jamás lo habría comprado”, dice Kande, quien usó el jabón en otros cinco de sus hijos.
Ella es una de los cientos de millones de personas en todo el mundo, según sugieren algunos estudios, que han usado o usan cosméticos que contienen mercurio. Estos productos, ampliamente disponibles sin receta, pueden aclarar la piel pero también causan una variedad de problemas de salud, desde erupciones cutáneas hasta insuficiencia renal.
El fervor por los cosméticos a base de mercurio está siendo impulsado por la adopción de estándares occidentales de belleza, muchos de los cuales son un legado de la era colonial, que valoran la piel más clara, dicen quienes siguen el tema. Pero en algunos casos son cautelosamente optimistas de que las cosas pueden estar cambiando. Señalan un aumento en los esfuerzos de base para contrarrestar el llamado “colorismo” y una reciente prohibición global de los cosméticos con mercurio.
“La adición de mercurio a los cosméticos ha creado una crisis de salud pública, una que con demasiada frecuencia es pasada por alto”, dice Monika Stankiewicz, secretaria ejecutiva del Convenio de Minamata, un tratado global diseñado para proteger a las personas y el medio ambiente del mercurio. “Pero existe un creciente deseo de acabar con estos productos, lo cual es crucial para salvaguardar la salud y el bienestar de innumerables personas en todo el mundo”.
Una industria en auge
Los cosméticos para aclarar la piel representan una de las partes de más rápido crecimiento de la industria de la belleza. En 2023, el sector tenía un valor de US$ 9 mil millones, un número que se espera que alcance los US$ 16 mil millones para 2032, según la firma de investigación de mercado Fortune Business Insights.
Los jabones y cremas para aclarar la piel son especialmente populares en África, Asia y el Caribe. Muchos contienen una gran cantidad de sustancias químicas nocivas, incluidos esteroides, hidroquinona (un posible carcinógeno) y mercurio.
El mercurio es un ingrediente popular porque bloquea la producción de melanina, el pigmento que le da color a la piel. Pero también puede provocar decoloración y cicatrices al tiempo que compromete la resistencia de la piel a las infecciones, dice la Organización Mundial de la Salud. En niveles suficientemente altos, el mercurio puede causar daño hepático y renal, problemas neurológicos, depresión y retrasos en el desarrollo de niñas y niños.
Zainab Bashir Yau ha visto de primera mano lo dañino que puede ser el mercurio. Es esteticista médica y fundadora de DermaRx Aesthetics and Dermatology en Abuja, la capital de Nigeria. Ha tratado a docenas de personas que sufren las secuelas de los cosméticos para aclarar la piel. Muchas y muchos de sus pacientes padecen erupciones y quemaduras. Algunos sufren de una afección conocida como ocronosis exógena, que deja la piel negra y azul. Estos problemas pueden ser la punta del iceberg; muchas y muchos pacientes también pueden desarrollar daños a largo plazo en sus órganos internos, nos dice Yau.
“Me rompe el corazón, porque mucha gente está usando estos productos sin saber el grado de daño que están causando”, menciona Yau.
Yau lidera una campaña para crear conciencia sobre los peligros de los cosméticos para aclarar la piel. La investigación que ha realizado encontró que el 80 por ciento de los nigerianos usan estos productos. Yau dice que las mujeres embarazadas incluso han comenzado a recibir inyecciones de mercurio en un intento por cambiar el tono de la piel de sus bebés por nacer.
Ella señala que el deseo de una piel más clara tiene sus raíces en la era colonial. “La colonización ha hecho mucho daño a nuestra mentalidad, especialmente en África Occidental. La gente generalmente no se siente segura de su piel”.
Nueva prohibición, nueva esperanza
Para regular el uso del mercurio, más de 150 partes han ratificado el Convenio de Minamata, un acuerdo internacional cuya secretaría es hospedada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). El tratado lleva el nombre de la bahía de Minamata, Japón, donde la contaminación por mercurio mató a cientos y enfermó a millones durante las décadas de 1950 y 1960.
En abril de 2025, la convención prohibió el uso de mercurio en cosméticos. La medida ha sido adoptada por 13 naciones africanas, que se han comprometido a trabajar juntas para frenar la venta de estos productos. Sin embargo, la implementación del acuerdo en África y en otros lugares sigue siendo un trabajo en progreso. Stankiewicz dice que algunos países carecen de legislación nacional que codifique la prohibición de la Convención de Minamata. Incluso en naciones con la necesaria legislación, la aplicación de la misma es un desafío; muchos cosméticos a base de mercurio son fabricados de forma encubierta y vendidos en línea.
Un proyecto piloto por el PNUMA está ayudando a tres países, Gabón, Jamaica y Sri Lanka, a superar esos obstáculos. Su personal está asesorando a estos gobiernos sobre la legislación para eliminar gradualmente los cosméticos que contienen mercurio. Está ayudando a las agencias de aduanas a detectar productos tóxicos para aclarar la piel. Y está llevando a cabo campañas de concientización pública que alientan a las personas a celebrar sus tonos naturales de piel.
Varias celebridades se han unido al impulso, incluida Davilla Cheyi Aganga, Miss Ebony Gabon. “Exhorto a todas las personas, especialmente a la juventud, que se acepten a sí mismas tal y como son”, dice Aganga, quien además es estudiante de medicina. “La piel negra no es una anomalía. No es una enfermedad. La piel negra refleja nuestra historia y quienes realmente somos”.
Iya Kande se benefició de una campaña similar. Después de asistir a un taller dirigido por Yau en el norteño estado nigeriano de Kano, se dio cuenta de que el jabón para aclarar la piel estaba detrás de las erupciones y ampollas que sufrían sus hijos.
Hoy, el jabón que ella usó ya no está disponible en el mercado, una medida que se ha atribuido a la prohibición sustentada en la Convención de Minamata. Pero muchos otros productos a base de mercurio para aclarar la piel siguen siendo ampliamente utilizados en Kano. Kande, quien recientemente tuvo otro bebé, espera que esto cambie.
“Animo a otros padres que aprendan de mi experiencia y no usen este tipo de productos”, declara.
El 16 de agosto de 2017, numerosas naciones adoptaron el Convenio de Minamata sobre el Mercurio. Hoy, más de 150 naciones están trabajando juntas para reducir la contaminación por mercurio. Este año, en noviembre, tendrá lugar la sexta reunión de la Conferencia de las Partes. Abordará los desafíos que enfrentan las Partes en la implementación del Convenio, como el control del comercio, la gestión de desechos y el uso de mercurio en cosméticos, empastes dentales, minería de oro artesanal y en pequeña escala y procesos industriales.
Para ayudar a contrarrestar los efectos a menudo nocivos del mercurio, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente lanzó un proyecto titulado “Eliminación de productos a base de mercurio para aclarar la piel” en 2021. Financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial y ejecutado en asociación con la Organización Mundial de la Salud y el Instituto de Investigación de la Biodiversidad, el proyecto tiene como objetivo ayudar a los gobiernos a erradicar el uso de cosméticos a base de mercurio en tres países piloto. Está previsto que comience un trabajo similar en otras 13 naciones en 2026.


