Crédito: Igor Miske / Unsplash
28 Mar 2026 Reportaje Climate Action

Cosechando frutos digitales: las soluciones de IA que están ayudando a reducir a la mitad el desperdicio de alimentos

Crédito: Igor Miske / Unsplash

En todos los sectores, geografías y culturas, la humanidad desperdicia una cantidad inconmensurable de alimentos perfectamente comestibles. Cada año desechamos más de 1.000 millones de toneladas de alimentos, lo que equivale a una pérdida financiera anual de US$ 1 billón.

El desperdicio de alimentos siempre ha sido un problema pernicioso, pero también uno que puede resolverse. Como parte de Food Waste Breakthrough —o Avance ante el Desperdicio de Alimentos, una iniciativa que tiene como objetivos reducir a la mitad el desperdicio de alimentos para 2030 y reducir las emisiones mundiales de metano en un 7 %— tanto empresas tecnológicas ya consolidadas como startups digitales están aprovechando el poder de la inteligencia artificial (IA) para resolver algunos de los dilemas más inextricables del mundo relacionados con el desperdicio de alimentos.

Las soluciones que han desarrollado son eficaces y fáciles de adoptar, lo que ayuda a personas y empresas a enfrentar desafíos que van desde reducir el desperdicio de alimentos en una cocina comercial hasta vaciar un refrigerador doméstico. En los próximos años, tecnologías como estas podrían convertirse en herramientas esenciales para cumplir los ambiciosos objetivos de Food Waste Breakthrough.

Independientemente del uso que se le dé, el impacto ambiental de la IA sigue siendo considerable. Las investigaciones del PNUMA muestran que los centros de datos que alimentan la IA consumen enormes cantidades de electricidad y agua, y dependen de minerales que a menudo se extraen de manera insostenible. Para evitar aumentar las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por combustibles fósiles, es esencial que estos centros de datos integren fuentes de energía renovable en sus operaciones. Una resolución adoptada en diciembre de 2025 por la Asamblea de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente alienta a sus Estados Miembros a minimizar los posibles daños ecológicos de la IA, incluso cuando aprovechan sus beneficios ambientales.

Pero dada la capacidad de la IA para detectar patrones en los datos —y utilizarlos para predecir futuros resultados— esta tecnología tiene un enorme potencial para mejorar la eficiencia en los sistemas alimentarios. Cuando se orienta hacia el problema del desperdicio de alimentos, la IA puede ayudar a los gobiernos, las empresas y las personas a garantizar que una mayor cantidad de los alimentos que producimos sean consumidos en lugar de desechados. 

Definiendo prompts hacia el cero desechos 

Muchas personas ya confían en asistentes de IA para que las ayuden con tareas cotidianas. Pero con la orientación adecuada, estos asistentes también pueden ayudarnos a consumir una mayor proporción de los alimentos que compramos.

El PNUMA está trabajando con Google Gemini para explorar cómo podemos recurrir a la IA para ayudar a reducir el desperdicio de alimentos en el hogar, por ejemplo, mediante una serie de prompts o instrucciones que ayuden a las familias a mejorar la gestión de sus alimentos en casa. Aquí tienes algunas para probar:

  • ¿Puedes hacerme una serie de preguntas para entender cuáles son los alimentos que más desperdicio? 
  • ¿Por qué desperdicio estos alimentos?  
  • ¿Puedes darme consejos prácticos o sugerirme hábitos que pueda integrar en mis rutinas de compra, preparación y almacenamiento para ayudarme a abordar mis principales causas de desperdicio de alimentos? 

“Queríamos que este proceso fuera positivo y práctico”, explica Clementine O’Connor, Oficial de Gestión del Programa de Sistemas Alimentarios Sostenibles del PNUMA. “Todo el mundo piensa que no desperdicia alimentos. Empezar una conversación con un chatbot de IA para lanzar estas preguntas convierte esto en algo algo personal para las personas. Preguntas tan críticas como estas lleva a la gente a reflexionar sobre su propio comportamiento y sobre cómo pequeños ajustes pueden ayudarles a ahorrar dinero y reducir su impacto climático”. 

Aprovechando la IA para dejar los alimentos fuera de los vertederos 

El desperdicio de alimentos contribuye una parte importante a los vertederos, donde produce hasta el 14 % a nivel mundial del metano—un gas de efecto invernadero 80 veces más potente que el dióxido de carbono—. Separar los desechos orgánicos y destinarlos al compostaje es vital para reducir estas emisiones, pero la IA tiene el potencial de disminuir drásticamente la cantidad de alimentos que desechamos en primer lugar.

Gracias a su capacidad para identificar rápidamente grandes volúmenes de residuos, calcular costos y analizar sistemas alimentarios complejos, una IA utilizada estratégicamente podría cambiar nuestra relación con los alimentos no consumidos, tanto en el sector alimentario como en el hogar.

Una empresa que está abordando este problema en los Estados Unidos es Mill, que fabrica un “reciclador de alimentos” doméstico que seca y tritura restos de comida para convertirlos en compost, evitando que lleguen a la basura. Según la empresa, los hogares y negocios que usan Mill ya han evitado que aproximadamente 4,5 millones de kilogramos de desperdicio de alimentos lleguen a los vertederos. 

El compostaje en espacios interiores es ideal para hogares urbanos, especialmente porque el 70 % del consumo de alimentos ocurre a nivel urbano. Pero, como señala O’Connor, la IA integrada en los equipos de Mill también genera datos que pueden influir en el comportamiento de quienes les usan, motivándoles a producir menos desperdicio desde el inicio. “Puedes usar su aplicación para seguir cómo evoluciona tu desperdicio de alimentos con el tiempo, semana a semana, y este elemento de datos es clave para ayudar a las personas a reducir su desperdicio”, explica. “Una vez que las personas se dan cuenta de cuánto desperdician normalmente, se sienten incentivadas a tratar de reducirlo”.

Mientras tanto, iniciativas sociales tecnológicas como Too Good to Go (Demasiado Bueno para Botar) y FoodCloud (Nube de Alimentos) se dirigen tanto a consumidoras y consumidores como a empresas, conectándoles para reducir la cantidad de alimentos comestibles que se desperdician en los sectores de servicios alimentarios y del comercio minorista. La aplicación de Too Good to Go —disponible en Europa, América del Norte y Australia— permite que las personas recojan “bolsas sorpresa” con alimentos no vendidos de negocios locales a un precio reducido, mientras que su software impulsado por IA permite que los negocios minoristas den seguimiento, gestionen y redistribuyan alimentos que de otro modo se desperdiciarían. FoodCloud utiliza herramientas de IA integradas en su aplicación Foodiverse para ayudar a minoristas a gestionar donaciones de excedentes de alimentos y distribuirlos a organizaciones benéficas y grupos comunitarios en el Reino Unido y en Irlanda. Too Good to Go afirma haber evitado que más de 500 millones de comidas se desperdicien desde su fundación en 2016, mientras que FoodCloud informa que más de 300 millones de comidas se han redistribuido gracias a su aplicación.

Si bien muchas aplicaciones de intercambio de alimentos dirigidas a consumidores están ubicadas en el Norte Global, O’Connor señala que el sector minorista mundial ha comenzado a usar tecnología de IA para minimizar el exceso de inventario e incentivar a las personas a comprar productos antes de que caduquen. La mayor cadena de supermercados de Tailandia utiliza un sistema de IA llamado Smartway para activar descuentos dinámicos en alimentos cercanos a su fecha de vencimiento, además de mejorar la precisión de los pedidos. Mientras tanto, una startup brasileña llamada Aravita utiliza herramientas de IA para analizar la demanda de productos frescos, ayudando a los supermercados a gestionar sus compras y reducir el excedente que conduce al desperdicio.

Maximizar ganancias y minimizar desperdicios 

En las cocinas comerciales, al igual que en el comercio minorista, reducir el desperdicio de alimentos significa maximizar las ganancias, y la tecnología está siendo utilizada para lograr ambos objetivos. Winnow fabrica un “sistema de residuos de cocina” equipado con herramientas de IA que ayudan a chefs a aprovechar al máximo sus recursos alimentarios en el sector de la hostelería, donde se desperdician aproximadamente US$ 100.000 millones en alimentos cada año. Las consolas de la empresa están instaladas sobre contenedores de basura en más de 3.000 cocinas comerciales en todo el mundo, registrando imágenes de los alimentos descartados en cuanto se botan; el modelo de IA de Winnow identifica el tipo de alimento, lo analiza según su peso y costo, y utiliza estos datos para ofrecer información sobre estrategias de reducción de desperdicios adaptadas a cada cocina.

“El desperdicio de alimentos es realmente difícil de medir”, dice David Jackson, Director de Marketing de Winnow. “Pero decimos que lo que se mide, se gestiona”. La empresa trabaja con hoteles de todo el mundo, incluyendo cadenas como Hilton, Accor y Marriott. En 2023, Winnow colaboró con el PNUMA y Hilton en la iniciativa Green Breakfast (Eco Desayuno), que redujo el desperdicio posconsumo en los 13 hoteles participantes en un asombroso 62 % durante un período de cuatro meses.

En todas estas iniciativas tecnológicas, “lo importante es no hacer que las personas se sientan culpables por el desperdicio de alimentos, porque la ciencia muestra que eso no cambia el comportamiento”, señala O’Connor. “La IA y otras soluciones tecnológicas pueden lograr que las personas se sientan bien por las cosas que ya están haciendo, y motivadas por los nuevos hábitos que pueden adoptar. Esto puede generar beneficios climáticos rápidos, mientras ayuda a las familias a ahorrar dinero”.  

 

El Día Cero Desechos, que se celebra cada año el 30 de marzo, se centró este  2026 en el desperdicio de alimentos. Facilitado conjuntamente por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat), el Día Cero Desechos hace un llamado a las personas, los gobiernos y las organizaciones de todo el mundo para que tomen medidas concretas para prevenir los residuos, impulsar soluciones circulares y fortalecer los sistemas alimentarios de cero desechos. 

Como principal autoridad ambiental mundial, el PNUMA trabaja para prevenir el desperdicio de alimentos y mitigar las emisiones de metano mediante la adaptación y ampliación de soluciones comprobadas, así como promoviendo la colaboración mundial en este ámbito. En la COP30 en Belém, Brasil, el PNUMA y sus socios lanzaron el Food Waste Breakthrough, una iniciativa para reducir a la mitad el desperdicio de alimentos para 2030, reduciendo las emisiones de metano hasta en un 7 % como parte de los esfuerzos para desacelerar el cambio climático.