Julien De Rose, AFP
22 Jun 2026 Reportaje Climate Action

Nueve maneras de refrescarte durante una ola de calor

Julien De Rose, AFP

Hubo un tiempo en que el calor extremo era relativamente raro.

Ya no es así.

Las olas de calor, que ya son responsables de casi 500.000 muertes al año, se están volviendo más frecuentes, más intensas y más peligrosas.

Esto es especialmente evidente en Europa, donde esta semana las temperaturas se dispararon hacia los 40 °C, lo que llevó a emitir alertas de calor en 26 países, según informes de prensa.

El calor puede convertirse rápidamente en un riesgo grave para la salud, especialmente para las personas mayores, las niñas y niños, las mujeres embarazadas, quienes trabajan al aire libre y quienes tienen afecciones médicas preexistentes. Por eso las y los especialistas dicen que es importante prepararse.

Para apoyarnos, el personal del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) te comparte a continuación algunas recomendaciones sobre cómo refrescar tu hogar —y refrescarte— cuando las temperaturas se disparan.

1. Prepara tu hogar para las altas temperaturas

El calor extremo es más fácil de manejar si lo anticipas. Revisa los pronósticos del tiempo y las alertas de calor para saber cuándo se esperan condiciones peligrosas. Asegúrate de que tus ventiladores, refrigeradoras y otros equipos de enfriamiento funcionan correctamente. Abastécete de agua potable y medicinas esenciales, e identifica lugares frescos a los que puedas acudir si tu casa se vuelve demasiado caliente.

2. Haz todo lo posible para evitar la entrada del sol

Cierra cortinas, persianas y postigos en las ventanas que reciben sol durante el día. La sombra exterior, como toldos, pantallas de bambú o vegetación, funciona aún mejor al bloquear el calor solar antes de que llegue al vidrio.

Cuando las temperaturas exteriores bajen por la noche, abre ventanas en lados opuestos de tu hogar para ventilar el calor acumulado. Vuelve a cerrarlas antes de la mañana para mantener el aire fresco adentro.

Un área interior con plantas, sombreada con bambú.
Khải Nguyễn Thanh/Pexels

3. Intenta refrescarte sin aire acondicionado

Los aires acondicionados pueden salvar vidas durante el calor extremo, pero la dependencia generalizada de sistemas ineficientes de refrigeración aumenta la demanda de energía y contribuye al cambio climático. Siempre que te sea posible, combina un enfriamiento eficiente con medidas pasivas que mantengan los edificios naturalmente más frescos.

Los ventiladores consumen mucha menos energía que los aires acondicionados y ayudan a sentirte más fresco al aumentar el flujo de aire sobre la piel.

Las técnicas tradicionales de enfriamiento pueden ayudar aún más. En partes del sur de Asia, se colocan y humedecen pantallas de khus (raíz de hierba vetiver) sobre las ventanas para que el aire entrante se enfríe naturalmente al evaporarse el agua.

La sombra, la ventilación cruzada, las persianas, los techos fríos (con distintos tipos de tejas, pintados de blanco o cubiertos de vegetación) y los edificios bien diseñados también ayudan a mantener el calor afuera, reduciendo la necesidad de aire acondicionado.

4. Bebe agua constantemente y come ligero

Bebe agua a sorbos durante todo el día, incluso antes de sentir sed. En el calor extremo te deshidratas más rápido de lo que imaginas. Evita el alcohol. Sustituye comidas pesadas y cocinadas por platos fríos y pequeños como ensaladas; cocinar en interiores eleva la temperatura de tu hogar, y digerir comidas grandes genera calor corporal.

Cuatro personas trabajando en un techo.
Arthur Widak/Nurphoto via AFP

5. Protégete cuando el calor sea inevitable

Usa ropa ligera, suelta y de colores claros junto con un sombrero de ala ancha y gafas de sol. Siempre que te sea posible, permanece en interiores o en la sombra durante las horas de mayor calor y programa tu ejercicio físico y tus tareas al aire libre para las horas más frescas del día.

Para quienes trabajan al aire libre, los descansos regulares, el acceso a la sombra, la hidratación frecuente y los horarios de trabajo ajustados al calor y al sol son protecciones críticas contra enfermedades relacionadas con el calor.

6. Reconoce los síntomas de enfermedades relacionadas con el calor

Mareos, dolores de cabeza, náuseas, calambres musculares y sudoración intensa pueden indicar agotamiento por calor. Si experimentas estos síntomas, muévete a un lugar más fresco, descansa y bebe agua de inmediato. La confusión, la pérdida de conciencia, la respiración rápida, las convulsiones o una temperatura corporal muy alta pueden indicar un golpe de calor, considerado una emergencia médica. Llama inmediatamente a los servicios de emergencia.

Una mujer pedalea su bicicleta por un rociador de agua.

7. Baja la temperatura de tu cuerpo cuanto antes

Cuando las temperaturas se disparan, enfriar tu cuerpo directamente puede brindar alivio rápido. Una ducha fresca, un paño húmedo en el cuello y las muñecas, o sumergir los pies en agua fría pueden ayudar a reducir tu temperatura corporal. Coloca compresas frías envueltas en una toalla en puntos de pulso como el cuello, las axilas y la ingle, donde los vasos sanguíneos están cerca de la piel.

Estas técnicas simples funcionan rápidamente, requieren poco o ningún equipo y pueden ayudar a prevenir enfermedades relacionadas con el calor.

8. Encuentra un refugio fresco cuando tu hogar se sobrecaliente

Bibliotecas, centros comerciales, centros comunitarios, cines y parques sombreados pueden brindar alivio durante períodos de calor extremo. Muchas ciudades habilitan centros de enfriamiento durante emergencias por calor: consulta con tu municipio o autoridad de salud el más cercano.

Salir temprano en la mañana o al atardecer suele ser más seguro que durante las horas más calurosas del día.

Los árboles, parques, techos verdes y otras áreas con vegetación ayudan a enfriar los vecindarios al proporcionar sombra y liberar humedad en el aire. Siempre que sea posible, elige rutas sombreadas para caminar, pasa tiempo en espacios verdes y apoya iniciativas para ampliar la cobertura arbórea urbana y las soluciones de enfriamiento basadas en la naturaleza.

Dos hombres sentados en sendos catres.
Felipe Lopez/AFP

9. Mantén contacto con y apoya a otras personas, y prepárate antes de que llegue el calor

Las personas mayores, las niñas y niños pequeños, las mujeres embarazadas, quienes tienen enfermedades crónicas, quienes viven solas y quienes trabajan al aire libre son las personas más vulnerables.

Una llamada o visita durante una ola de calor puede salvar sus vidas.

A medida que las temperaturas continúan aumentando, prepararse para el calor extremo se está convirtiendo en parte de la vida cotidiana. Pequeñas acciones antes y durante el clima caluroso pueden proteger tu salud, reducir tus riesgos y ayudarte a mantenerte a salvo cuando las temperaturas se disparan.

 

Escrito por: Niki Shah

Revisado por: Elsa Lefevre, Lou Perpes, Sophie Loran, Mirey Atallah